Sin embargo, ese diálogo no es fácil en ciertos casos, pero ellos se esfuerzan y ponen lo mejor de cada uno. Esto es, en cierta parte, gracias al Encuentro de Novios y Recién Casados.
Por: Ángela Morales Chica
Estoy a punto de cumplir 20 años, casi los mismos que mis papás llevan de casados. Son una pareja increíble y cada uno es el complemento perfecto del otro. No puedo negar que los he visto pelear, pero son humanos y todos tenemos momentos en los que luchamos por defender nuestros pensamientos.
Lo bueno es que estas peleas no llevan a problemas mayores porque siempre las resuelven a través del diálogo, algo que pocas personas tienen la capacidad de lograr. Sin embargo, ese diálogo no es fácil en ciertos casos, pero ellos se esfuerzan y ponen lo mejor de cada uno. Esto es, en cierta parte, gracias al Encuentro de Novios y Recién Casados.
Este es un movimiento internacional, activo en más de 45 países. En Colombia está desde 1978 y en Pereira desde 1985. Mis papás hacen parte de él desde 1991 e, incluso yo, desde que tengo memoria, me siento parte de él.
Allí preparan a las parejas, desde novios, para llevar una relación digna, responsable y armónica para que, en el momento en que decidan casarse, tengan un matrimonio estable y perdurable en un mundo donde las necesidades de las familias tienen otro enfoque, dejando la comunicación de pareja en un segundo plano.
Es por esto que me parece tan valiosa la experiencia que han tenido mis padres en el Encuentro como pareja – equipo, es decir, una de las parejas que más tiempo lleva y que ayuda en la logística. A pesar de que el mundo evoluciona, las parejas – equipo del movimiento buscan siempre la manera de mantener actualizados para darle a las parejas que asisten herramientas para mantener relaciones positivas y para estar ellos revitalizando su amor.
Una manera de estar actualizando las charlas dadas a las parejas que asisten, pero también de estar actualizando su compromiso con el movimiento y con su propia pareja, es la Asamblea Nacional. Esta se realiza anualmente en alguna ciudad que tenga una comunidad encargada de organizar los fines de semana en los que se dicta el Encuentro. Este año tuvo lugar en Pereira y mis padres asistieron a un fin de semana, el cual estoy segura les dejó solo experiencias chéveres.
Sin embargo, el objetivo principal del Encuentro no es generar una red de amigos, sino fortalecer a las parejas para que tengan un núcleo familiar sólido y que sean ellas mismas quienes se encarguen de transmitir el mensaje los fines de semana, pero también por medio de su filosofía y de su vida diaria.
Lo curioso es que mis hermanos y yo somos parte del movimiento para demostrarles a nuestros padres que apoyamos esta actividad, no solo por lo que hacen por las demás parejas, sino también porque de esta manera mantienen vivo su amor y el matrimonio que mantiene unido nuestro hogar en una sociedad donde lo que se daña, se bota y no se lucha por recuperarlo.


