Ante el malestar masivo les tocó “dar reversa”

FABIÁN MORALESUn ciudadano en Pereira o Dosquebradas para desplazarse a su trabajo o lugar de estudio y volver a su casa puede estar gastando en promedio 84.400 pesos al mes; esta cifra aumenta  si paga más de dos pasajes diarios.

Por: Fabián Morales

El uso  la motocicleta va en aumento en el país dado que es un medio que resulta más económico y efectivo. La moto, como medio ágil que suple la necesidad de caminar largas distancias y que está diseñada para beneficiar a dos personas, se ha convertido en la piñata del sistema de transporte masivo. La falta de criterio de la administración actual en cabeza del alcalde Enrique Vásquez para atender temas de movilidad, ya está rayando en la torpeza.

En materia de transporte, Pereira. lamentablemente cuenta con una de las tarifas más altas de todo el país, la cual se ha venido incrementado notablemente desde que empezó a funcionar el Megabús.  Para el año 2006 los usuarios del transporte pagaban 1.300 pesos, para el presente año pagan 1.700 pesos, un aumento desproporcionado comparado con otras ciudades que son más grandes, tienen más población y cuentan con trayectos más largos,  como en la ciudad de Cali donde se manejan tarifas de 1.500 pesos.

Un ciudadano en Pereira o Dosquebradas para desplazarse a su trabajo o lugar de estudio y volver a su casa puede estar gastando en promedio 84.400 pesos al mes; esta cifra aumenta  si paga más de dos pasajes diarios. Estos y otros hechos han generado en la ciudadanía la búsqueda de otros medios de transporte más económicos.

En Colombia la producción de motocicletas muestra gran incremento en la última década, pasando de 53.490 unidades en el año 2000, a más de 400.000 en el año 2010.  De estas,  más del 60 por ciento son de menos de 180 centímetros cúbicos, lo que indica que se utiliza como medio de transporte habitual y asuntos relacionados con el área laboral. En la ciudad de Pereira contamos con 64.000 para el 2013, presentando un aumento de más del 38 por ciento desde que se implementó el sistema de trasporte masivo Megabús. Los ciudadanos prefieren tener un vehículo de transporte propio, que además les permita cuidar su bolsillo y los ingresos del hogar.

Sin embargo, los dueños del Megabús, de la mano con la administración de la ciudad encabezada por Enrique Vásquez, están desesperados por perseguir a los usuarios de este medio, dado que tenían presupuestado movilizar a 140.000 pasajeros diarios y en estos momentos solo movilizan la mitad. Por eso no es nada extraño que sigan incumpliendo con el pago a sus trabajadores, o que impongan medidas policivas a los conductores de transporte intermunicipal.

El último descalabro estuvo encabezada por la secretaría de Gobierno municipal que -con carácter retardatario- expidió  el Decreto 385 del 2013 , que prohíbe el transporte de parrillero, incluida la mujer, a no ser que sea en primer grado de consanguinidad con el conductor de la motocicleta (hijo, padre, hermano, esposa, etc). La medida indiscutiblemente  está enfocada a tapar la grieta que tiene el Megabús en cantidad usuarios debido a su alto costo y mal servicio.

Pero esta vez los ciudadanos no fueron tan laxos como en otras ocasiones, inmediatamente se enteraron la indignación creció como bola de nieve por las redes sociales y en distintos sectores de la ciudad. Se empezó a convocar manifestaciones civiles en contra de este decreto.

Ante la inconformidad el secretario de Gobierno Juan Carlos Valencia debió convocar a rueda de prensa para informar que se había tratado de un “error de transcripción”, cuento inverosímil que él difícilmente se cree, pero que en realidad es un revés obligatorio que le tocó dar debido al gran malestar generado en el área metropolitana.

Por separado se ha ido tejiendo una red de inconformes. Usuarios, analistas, empresarios transportadores, veedores, comerciantes y destacados dirigentes del Polo, entre otros, han rechazado medidas que perjudican la economía de los ciudadanos y que no son nuevas bajo la administración del alcalde Vásquez. De concretarse una unidad de estos sectores se podrán emprender masivas movilizaciones que apunten a descuentos en tarifas, respeto a las paradas de las rutas intermunicipales y prevalencia a las peticiones de los usuarios por encima de las concentradas ganancias del sector. ¡Recuerden que un chispa similar encendió los ánimos en Brasil!