Arte de laboratorio

MARGARITA CALLE-1Estos nuevos escenarios de creación se colocan al lado del taller tradicional del artista y lo potencian en sus alcances, enriqueciendo el saber-hacer de los creativos con sistemas informáticos especializados, canales de comunicación y de transmisión, redes mediales, dispositivos de inmersión y participación.

Por: Margarita Calle

La exposición inaugurada el pasado 10 de mayo en la Sala Carlos Drews Castro del Instituto Municipal de Cultura, seguramente dejará con muchos interrogantes a los espectadores. En ella aparecen reunidos una serie de proyectos creativos, realizados durante los últimos seis años, por el grupo de investigación-creación L’H y el semillero de investigación Deci-depu de la Facultad de Bellas Artes y Humanidades de la Universidad Tecnológica, dirigidos por el profesor y artista Oscar Salamanca. Y digo que generará interrogantes porque lejos de replicar los paradigmas promovidos por la cultura estética tradicional, lo que hace es agrupar un amplio espectro de creaciones y gestos expresivos, producidos en colectivo, en las que prima la noción de obra como creación en proceso; es decir, trabajos que no tienen una pretensión de acabamiento como tal, sino que su validez radica, precisamente, en su condición de obra en devenir.

Aunque hasta hace muy poco parecía haber un consenso sobre el tipo de cosas que hacían los artistas, esa certeza se ha ido transformando en las últimas décadas. Hoy los artistas trabajan en torno a motivos y a metodologías bastantes diversas. En el tiempo reciente, muchos artistas han incorporado a su trabajo la preocupación por el trasfondo investigativo de la producción artística, lo que no significa que antes los artistas no investigaran. El interés actual radica, más bien, en explorar alternativas expresivas para contrarrestar el agotamiento de los paradigmas configuradores que validaron la producción artística, casi hasta finalizar la segunda mitad del siglo XX.

En el caso de la exposición que nos ocupa, lo que moviliza a este colectivo es el afán por explorar diferentes relaciones y formas de producir sentido, desde categorías propias de la contemporaneidad, como la abyección, el juego de los opuestos, la ironía, la participación, entre otras, introduciendo la noción de proyecto como dispositivo abarcante para la organización de diferentes corpus visuales y conceptuales que derivan en acciones, prácticas relacionales, proyectos editoriales, iniciativas de gestión, curaduría e incluso de intervención cultural.

La noción de «laboratorio» y la de «proyecto», que son de raigambre científica, pasan aquí al dominio de la práctica artística con una amplitud tan grande como ambigua, pues no operan bajo una lógica definida, sino más bien sobre el campo de posibilidades que se abre cuando se trabaja desde lo incierto y lo improbable. Estos nuevos escenarios de creación se colocan al lado del taller tradicional del artista y lo potencian en sus alcances, enriqueciendo el saber-hacer de los creativos con sistemas informáticos especializados, canales de comunicación y de transmisión, redes mediales, dispositivos de inmersión y participación, que involucran espacios específicos e inespecíficos, en los que la creatividad parece no tener límites.

Como coordinador del grupo, el artista Oscar Salamanca desempeña un rol clave en todo el proceso, primero como provocador de los acontecimientos y las situaciones sobre las cuales trabajan los participantes, y luego como cohesionador de los diferentes proyectos creados por el grupo, en un campo de sentidos que los dimensiona y los pone a circular, permitiendo que entren en diálogo con muchos otros espectadores, en diferentes momentos del proceso.

Esta exposición estará abierta al público hasta el 11 de junio de 2013 y cuenta con un grupo de monitores formados para acompañar las visitantes en el recorrido por la Sala.