Botella al mar / Carta 5

Doctor Santos, piense en la reparación a las víctimas del Posconflicto. Por ejemplo ¿ya han considerado como ayudarle a la exfiscal Morales a mejorar su visión política sobre ciertos temas?  ¿Qué ha dicho del caso de la exfiscal,  el señor Santrich, que experiencia en carecer de visión política si tiene?

 

MIGUEL ÁNGEL RUBIOPor: Miguel Ángel Rubio Ospina

 

Doctor

Juan Manuel Santos

Presidente de la República

Pacíficamente

Espero no tartamudear mucho en esta carta señor Presidente. La verdad, uno quisiera decirle a usted tantas cosas, pero la brevedad, que es la madre de la inteligencia, obliga a hacer un ejercicio pragmático de síntesis.

Quiero empezar por darle algunos consejos para el posconflicto: Primero. Doctor Juan Manuel, no afilie a los guerrilleros de las FARC a las EPS, no se tire los diálogos, ya lo dijo el comandante Timoleón Jiménez, prefiero una celda en Estados Unidos y no una cita en Café Salud.  El posconflicto será una etapa dura e interesante para el país donde muchos cambios pueden surtirse. Por ejemplo, un bono de descuento para las ya quemadas senadoras Paloma Valencia, y María Fernanda Cabal en la peluquería de Norberto, sería una buena reparación para esas dos víctimas del posconflicto; mal no les caería, y hasta bien que les sentaría. De no poder con este método de reparación a estas dos senadoras, yo le sugeriría que buscara, y de una vez reencaucha como hizo con De la Calle, a Regina Betancourt de Liska más conocida en el bajo mundo del congreso como Regina 11, y concerte con ella, como matricular en su escuela mentalista a estas dos estudiantes ávidas de conocimientos y formación. Es posible que los trucos brujeriles de esta antigua señora le permitan a Paloma y a Cabal, más claridad política y la ventaja es que pueden disimular sus despeinados con los gorros de aprendices de bruja.

Doctor Santos, piense en la reparación a las víctimas del Posconflicto. Por ejemplo ¿ya han considerado como ayudarle a la exfiscal Morales a mejorar su visión política sobre ciertos temas?  ¿Qué ha dicho del caso de la exfiscal, el señor Santrich, que experiencia en carecer de visión política si tiene? Podría ser este un buen tutor para Morales.  Yo le pregunto además Doctor Santos, entre nos, ¿las FARC han considerado reparar a Germán Vargas Lleras? Lo digo porque últimamente el vicepresidente presenta limitaciones para señalar a ciertos corruptos de su propio partido, y esa imposibilidad de señalar esos actos de corrupción es culpa de las FARC.

Piense en las víctimas, Presidente. ¿Es verdad que los acuerdos consideran darle a Lucho unas licoreras a cambio de apoyar el Sí? Esto sería, muy bueno, porque así los alcohólicos del país ya tendrían una terapia de choque en su tratamiento, pues al ir a los estanquillos a comprar el guarito se encontrarían con que se han agotado las existencias. Yo saludo esta parte del acuerdo.

Piense en las víctimas Doctor Santos.  ¿Ha pensado por ejemplo en el futuro político de su primito menor Pachito? Regálele un Jumanji, Doctor, y que pase una temporada en la selva. ¿Eso le refrescaría la memoria no?

Pero entre todas, piense en el doctor Uribe, qué vamos a hacer con él. ¿Qué considera el posconflicto que se debe hacer con este señor? Yo sugeriría que para darle contentillo, se tenga como asesor de los diálogos con el ELN al prófugo doctor Ternura, no le podría dar más alegría al Ubérrimo senador que volver a ver a Papa Noel lleno de movilizaciones falsas. Otro regalo que podría usted considerar para reparar a esta víctima del posconflicto, es otorgarle una licitación a Tomasito y Jerónimo, para que recojan en las Zonas de Concentración la basura y el reciclaje, así como las armas que se van a entregar. Nada los haría más felices, imagínese unas manillas hechas con hebras de la toalla de Tirofijo, o unas botas bien bacanas amarradas con los cordones de las botas del Monojojoy; los muchachos son creativos, hacen de una bodega de reciclaje una zona franca, visionarios.  No sé, doctor Santos, Uribe quiere algo, deje la indiferencia  y no  corten los lazos de tan ubérrima relación, otrora presidente-ministro. Juéguesela por la reconciliación, váyanse de luna de miel al Ubérrimo, aprenda a tomar tinto en un caballo cojo y que él use baggies de colores, esos serían actos de voluntad de paz.

Doctor Santos, piense en ese probo, en esa columna moral e impoluta que es Alejandro Ordóñez Maldonado. Lo que ustedes allá en La Habana acordaron: sacar del cargo de Procurador, como muestra de garantía de cumplimiento de los acuerdos (si esto es cierto, los felicito. Piense en ese Magister de la doctrina de José María Escrivá de Balaguer, gánese el perdón de Dios, Presidente, repare a Ordóñez, dele una embajada en Siria, mándelo como embajador al Vaticano (sería lo mejor que le podría pasar al catolicismo) o hable con Gina, para que le elaboren unas Cartillas sobre cómo evitar la corrupción en Colombia; al final esta deberá tener unas líneas en blanco, donde él con su caligrafía haga la siguiente plana: No debo quemar libros. Yo al pobre lo veo desubicado, tanto que quiere ser presidente, no le hagan ese mal a ese pobre señor ni al país

Doctor Juan Manuel, por último, piense en los 46 millones de víctimas del posconflicto, que tendremos que educar, para que acepten que llegó la hora de la paz y que esto no implica aceptarlo a usted como el “mejor presidente de la historia”