Decía que más de un contrartista ha de estar  pensando. “Ahora me tocará mostrar que de verdad tengo talento” y estará revisando sus apuntes teóricos de la universidad, volviendo a leer la Historia del arte de Gombrich, o  tratando de aprender nuevamente su arte.

 

MIGUEL ÁNGEL RUBIOPor: Miguel Ángel Rubio Ospina

 

Doctor Juan Pablo Gallo Maya

Alcalde de Pereira

Cacareadamente

Ojalá me cante el gallo en esta columna, Alcalde, y comprenda usted que solo quiero divertirme mientras voy escribiendo sin un plan previo.

Su candidatura fue muy cacareada (perdone el lugar común), tanto así que como buen gallo espuelón, pudo usted vencer  a un contendor que tenía todas las de ganar. En la gallera de la pasada campaña a la alcaldía, el mal llamado Negro, o sea el doctor Israel Londoño  (me disculpara la población afro, cuando digo negro no me refiero a ustedes, lo digo por lo negro que fue el paso de su administración para esta ciudad, y su bigote, claro) era de lejos, el candidato más opcionado para repetir otro periodo. Apoyado por Soto, y por el entonces Alcalde, esa cabeza brillante que fue Enrique Vásquez, nadie dudó de su nueva alcaldía.

Pero usted, joven,  con una imagen de buen muchacho,  buen recorrido en el Concejo de la ciudad, buena publicidad política, mostró su casta en la confrontación al arrimarse al mejor apostador, César Gaviria, y fue allí donde su pecho de gallo creció y donde comenzó  a consolidarse como el especimen más fino del corral.

Dejó usted en el camino a María Irma Noreña,  a quien le cantó el gallo de su conciencia, y le dijo, cual Pepe Grillo, el problema en que se metería siendo la esposa del senador Mauricio Salazar si llegara a ser alcaldesa.

Otro gallo fuerte que usted dejó en la contienda fue al ingeniero Arango. Acérrimo contendiente de buena lectura política, que  no pudo repuntar en las encuestas y decide también recular, para unirse a su cantar, como Ulises encantado por las sirenas.

En fin, Doctor Gallo, no pienso hacer historicismo político reciente, esa historia ya la saben usted y los pereiranos de memoria.

Quisiera referirme al tema que motiva este cacarear, y es la liquidación del Instituto Municipal de Cultura  y Fomento al Turismo. Gallera brava, impenetrable y ruda, en la que ningún gallero quiso meter la mano a priori. Decisión que ha causado un desplume en los Contrartistas de la ciudad, (contrartista es una especie creada en el IMCTF, que consiste en mezclar los genes de un contratista, especie prima del lagarto, y un Artista de cualquier clase, músico, pintor escultor, fotógrafo, teatrero, poeta, sobre todo estos.  De este cruce sale una especie en la que prevalece su capacidad infinita de comer presupuestos y disminuye su talento artístico)

Decía que más de un contrartista ha de estar pensando. “Ahora me tocará mostrar que de verdad tengo talento” y estará revisando sus apuntes teóricos de la universidad, volviendo a leer a Gombrich, o  tratando de aprender nuevamente su arte.

El Instituto de Cultura de Pereira, durante casi 15 años, estuvo en manos de una élite de artistas, que cerraron filas en torno a ellos, y burocratizaron de forma absurda el arte. Entre las dos administraciones del partido de la U, el IMCTF se convirtió en el pagadero de favores políticos, de la Alcaldía y sus directores, la anterior, nefasta por demás, así los artistas la idolatren. Eran personas a los que poco o nada les importó la cultura. Como todo lo que se hace en Colombia.

Decir cuánto costaba la nómina de altos salarios del Instituto de Cultura no viene al caso, es un dato más, uno menos, que no supondrá ninguna novedad en esta columna. Lo que quiero resaltar es que de esto podemos cacarear dos aprendizajes, doctor Gallo.

Uno. Que la burocracia y el arte son agua y aceite.

Dos, que por fin veremos a los artistas de la ciudad mostrar su talento.

Y yo diría que tres.  La historia mostrará, cómo ser contratista y clientelista era y es un arte digno de Picasso, Dalí o….

Y ya para terminar me despido cantando una canción que define lo que viene pasando en esta ciudad.

“Quien pudiera tener la dicha que tiene el gallo 
racatapun chinchin el gallo sube
echa su polvorete racatapun chinchin
y él se sacude”  

@rubio_miguel