No encontré en los medios de comunicación del país, en sus secciones económicas, cuestionamiento alguno. Como ciudadano no me sentí representado. Podría pensar que los colegas están ocupados con la respuesta oficial del Gobierno Nacional ante la crisis; sin embargo, el asunto financiero hace parte de la crisis.

 

Por / Carlos Marín

Las medidas adoptadas por el banco durante la emergencia sanitaria que atraviesa el mundo han estado sujetas a un interés de crecimiento y sostenimiento financiero, en el tiempo, de cada uno de sus productos, bajo ninguna lectura están basadas en un asunto de responsabilidad social.

A hoy, Bancolombia se pone al día con sus clientes, respecto a las acciones emprendidas por otras entidades en días previos. Es decir, esperó a que miles de familias colombianas realizaran modificaciones en los pagos de sus créditos, extendieran tiempos, hicieran nuevos préstamos; en pocas palabras, que las personas sintieran el peso del desasosiego, para maniobrar.

Se aprovechó de la situación, como si fuera el Lobo de Wall Street colombiano, asegurándose de quitarle el dinero del bolsillo a miles de familias de la clase media. Como si el país fuera un distrito financiero voraz, acudiendo a la descarnada estrategia de los grandes en el mundo, desnudando al ultracapitalismo avallasador, ese que hace más ricos a los ricos y controla el progreso de la clase trabajadora, de la misma clase media.

Cerca de 3400 comentarios negativos alcancé a leer en sus medios sociales durante estos días de análisis. Como si se tratase de un portador de Coronavirus al que nadie quiere tocar. Sí, Bancolombia fue reprobado por el 95 por ciento de sus clientes en esta emergencia sanitaria. Ustedes mismos lo pueden comprobar en sus redes sociales. Acá un par de ejemplos tomados al azar:

Después de esa tormenta de insatisfacción, al banco le tocó emitir un boletín informativo, uno que genera controversia antes que tranquilidad. Ahora Bancolombia se suma a las medidas de otros bancos. ¿Era justo hacerlo ahora? Finalmente, otro elemento que me sorprendió fue el escaso periodismo que hubo alrededor de esta situación.

No encontré en los medios de comunicación del país, en sus secciones económicas, cuestionamiento alguno. Como ciudadano no me sentí representado. Podría pensar que los colegas están ocupados con la respuesta oficial del Gobierno Nacional ante la crisis; sin embargo, el asunto financiero hace parte de la crisis.

Es de obligatorio cumplimiento abordarlo, interpretarlo e informar a la ciudadanía sobre los aconteceres, este de Bancolombia requería un amplio abordaje. Ahora, como si se tratase de una gran medida, su último boletín circula en los medios colombianos. Es muy difícil construir país con el silencio de la prensa y el absurdo desinterés de los grandes grupos económicos de emprender acciones solidarias.

@Marin0319