“…El primero de ellos, ¿cómo un consiglieri de mafioso, logra disfrazarse de congresista y orador, y llega al congreso? ¿ o una niña bien, de Popayan,  dejó sus aires de niña rumberita y gomela para verla ahora de aguerrida uribista adoctrinada, defendiendo como loca a su patrón en el congreso?…”

 

MIGUEL ANGEL RUBIO (DER)Por Miguel Angel Rubio: Que no me gusta el Halloween, es mentira. De hecho soy amante de las espectrales películas de Tim Burton, o de clásicos del gótico como Drácula, o los espectaculares relatos de Lovecraft, Henry James, Algunos de Conan Doyle o los cortaaliento de Edgar Allan Poe, no ese no es mi problema, mi problema como tal, es el mal gusto de las masas al momento de disfrazarse, pero de eso no voy a hablar tampoco, para no “herir suceptibilidades”.

Quiero referirme a unos disfraces en específico, y sé que ustedes me darán la razón al momento de analizar con cuidado y paciencia de santo Job este artículo.

En primer lugar, un disfraz es más que los vestidos o prendas que lo componen, es ante todo una actitud psicológica so pretexto de la prenda que nos ponemos para impostar lo que realmente se delata en nosotros. Pero no voy a hacer disertaciones freudianas no es el tema de esta columna.

Si un disfraz es la actitud, entonces miremos el siguiente o más bien, los siguientes ejemplos:

Que me dicen de estupendo disfraz de Roy barreras, quien quiso recordar al estupendo ladron escrito por Marcel Allain, Fantomas, cuyo talento para disfrazarse de cualquier cosa para burlar la autoridad y confundir a quien lo perseguía era genial. Asi que, inspirado en Fantomas, Roy Barreras a renunciado cual Sansón a su cabello, de lagarto, para que en su cabeza lisa, quepa cualesquiera de las pelucas que cada que puede se prueba. La primera que le vimos fue la uribista, que constaba de un poncho y un aguadeño y que por durante ocho años vistió. Después fue santista, y los vestidos de buen gusto y alto bolsillo reemplazaron el vestuario arriero antioqueño, hoy calvo, a veces se pone el disfraz de uribista vergonzante, o de santista confundido, sin embargo el disfraz con el que más me he divertido y que más me ha gustado de los miles que puede usar el creativo Roy, es el de poeta, quien ya por su segundo libro, se consolida como el Silva del congreso de la república.

Por supuesto que no podemos dejar atrás el disfraz de Muñeco diabólico del presidente santos. Solo que este es a la inversa. Es Chuky, quien decidió disfrazarse de político, logrando llegar a niveles de terror nunca vistos en ninguna de sus películas. Más hoy, cuando su novia, la famosa muñeca Anabelle, se roba la taquilla, o si no se roba los diseños de las pasarelas europeas, Anabelle decidió disfrazarse de Tutina, la conocida primera dama de la nación.

Hay un disfraz que me llama poderosamente la atención y es el de los uribistas. El primero de ellos, ¿cómo un consiglieri de mafioso, logra disfrazarse de congresista y orador, y llega al congreso? ¿ o una niña bien, de Popayan,  dejó sus aires de niña rumberita y gomela para verla ahora de aguerrida uribista adoctrinada, defendiendo como loca a su patrón en el congreso? ya la veremos en las calles repartiendo la Atalaya Uribista, de falda de flores larga, sandalias de cuero, y rictus apocalíptico, predicando el fin del mundo, si nosotros hermanitos paraquitos no nos convertimos en un falso positivo y aplazamos el gustico, y tenemos en casa, en un rincón de casa, tres huevitos, que no son más que la santísima trinidad uribista, Uribe, pablo y los paracos santos.

Un disfraz que me está sonando últimamente es el de los farianos, que de un momento a otro pasaron de ser delincuentes marxistas, a víctimas de un conflicto y a ponerle la agenda al país, ese disfraz tiene un defecto señores, nadie se los cree (bueno algunos sí, pero esos están más disfrazados que ustedes)

Y que me dicen de Petro, paso de Chompiras, a profesor de universidad, (lo digo por sus bocadillos) y ahora hace parte de los niños exploradores Hugo, Paco, Luis y Gus…tavo, con sus chompas de niño explorador que nunca se quita.

Y para cerrar los invitados a nuestra fiesta: quiero contarles del disfraz de Ventrilocuo del Senador Soto, quien a control remoto, debido a un revolucionario sistema tecnológico,  controla a su muñeco, al que a propósito unos payasos mexicanos le  iban a otorgar un premio como el mejor alcalde de latinoamerica. ¡Que magistralidad de disfraz senador Soto!,  tan bueno le quedó, que logró engañar a los Mexicanos, y nos tiene a los pereiranos sin saber cómo quitárselo.

Así pues, veremos a nuestros niños disfrazados de Batman, spider man, supermanes, chavos, perritos, ositos, y cuanta cosa se le ocurre a sus padres, veremos a sus madres, confundiendo las sexshops de la ciudad con tiendas de disfraces, y  a más de uno haciendo alarde de su ridiculez  desfilando en pañales por las calles de mi ciudad, mientras tanto, el alcalde, aquel muñequito de ventrílocuo, maquilla los disturbios del viernes, mientras el senador soto, perfeccione y remiende su disfraz, mientras los uribistas entran a su secta de adoctrinados, mientras Roy, busca nueva peluca.

VIVA EL HALLOWEEN.