Por el contrario, las medidas en Europa, Colombia y ni de hablar de Estados Unidos, implicarán un impacto aterrador a corto y mediano plazo en sus economías, pues la manera de contener el virus fue externalizando las medidas y esto significa el confinamiento de más de la mitad de la población y casi que parar el aparato productivo de la nación para concentrarse exclusivamente en el renglón salud. 

 

Por / Adriana González Correa

En la columna de la semana pasada hice un análisis sobre las decisiones administrativas tanto a nivel nacional como local, ya no para contener, sino mitigar los efectos devastadores del coronavirus.

Sin duda, que las medidas fueron tardías; por ejemplo, dejar la llave abierta del aeropuerto permitió la introducción rápida del virus, pues fuera de China este ha poblado el planeta gracias a su importación. Por lo tanto, las medidas rápidas eran las más efectivas, porque evitarían la propagación descontrolada del virus y las decisiones administrativas tardías tienen un enorme costo en vidas y en la economía de un país.

Explicaré la tesis central o mi crítica, para que se comprenda por qué en mi criterio las decisiones locales y nacionales fueron morosas frente a la propagación de un virus que hasta el momento se muestra incontrolable.

Corea del Sur logró contener rápidamente la expansión del virus gracias a la detección de quienes tempranamente fueron diagnosticados positivamente. Además, creó cercos de seguimiento y aislamiento a todas las personas con las cuales los infectados habían tenido contacto.

El uso del Big Data también fue una herramienta efectiva –aunque es un método altamente discutido dentro de las democracias liberales por su intención de control social, que pone a la cabeza del mismo a China y Corea–. Crearon una aplicación de seguimiento y control territorial a los contagiados que les permitió monitorear su salud y ubicarlos territorialmente en tiempo real y así saber si estaban respetando la cuarentena.

Además, la ingente toma de muestras –15.000 pruebas diarias y 338.000 al 23 de marzo–, las que se pudo permitir, gracias a su capacidad económica y a la inversión en investigación científica, fueron medidas tempranas que lograron contener de manera eficaz el virus.

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Por su parte, China acudió a la cuarentena, pero es claro que solo aisló a la provincia en la cual nació el Covid 19 y aplicó  las medidas de Corea.  Con estas estrategias dichos Estados no paralizaron su aparato productivo completo y la crisis económica tendrá una recuperación más rápida.

Por el contrario, las medidas en Europa, Colombia y ni hablar de Estados Unidos, implicarán un impacto aterrador a corto y mediano plazo en sus economías, pues la manera de contener el virus fue externalizando las medidas y esto significa el confinamiento de más de la mitad de la población y casi que parar el aparato productivo de la nación para concentrarse exclusivamente en el renglón salud.

Para citar un ejemplo con la toma de muestras. Mientras Corea ha practicado 7.566 pruebas por millón de habitantes, España toma 7.593 e Italia 7.104 por cada millón, pero éstas dos últimas lo hicieron tardíamente, de manera tal que las pruebas como medida de contención terminan siendo ineficaces y solo sirven como mecanismo de mitigación en su propagación.

El dato en Colombia es sencillamente aterrador, la tabla que se anexa a este artículo, demuestra que nuestro país ocupa estadísticamente el último puesto en la práctica de pruebas.

Colombia solo aplica 209 por millón de habitantes, las pruebas no se toman con fin preventivo sino de verificación del diagnóstico. El Instituto Nacional de Salud denunció que en las regiones muchas de las mismas se han tomado mal y, además, ha sido una medida tardía.

El coctel anterior no da un panorama alentador y si a esto le sumamos el daño de la única máquina que podía procesar rápidamente las pruebas para el coronavirus, nos pone en calzas prietas. Puedo dar fe, con mi propia experiencia, que pese a haber padecido una tos seca por una semana completa, al no tener todos los síntomas del Covid 19 nunca fui paciente óptima para la toma.

De manera tal que la única forma eficaz de enfrentar la crisis está en manos de la disciplina ciudadana: permanecer en casa lo que más se pueda, procurando llevar una convivencia sana y ausente de violencia, mantener la distancia requerida en aquellos lugares a donde inevitablemente se deba ir, cuidar a nuestros viejos y, en lo posible, comer saludablemente y hacer ejercicio.

PD: Hago el reconocimiento al alcalde Maya por la buena decisión que ha tomado en el marco de esta crisis, del no cobro de los servicios públicos a los estratos 1, 2 y 3 de Pereira. Si llegare a leer esta columna y la próxima podría repensar la ayuda a estratos más altos que padecen situaciones difíciles en condiciones vergonzantes.

@adrigonco