El broche de plomo a dos años del gobierno Santos. Presidente, anuncie menos y haga más.

Por: @HFCristancho

O los medios se le están rebelando a Santos y le están dando espacio –otra vez– a la nueva oposición (Uribe) o esta última tiene algo de razón.

En elecciones Santos parecía un monstruo; se le achacó la propaganda negra contra los otros candidatos, se trajo a colación el doloroso capítulo de los ‘falsos positivos’ y muchos analistas dijeron –que yo recuerde, menos Daniel Coronell- que sería Uribe III.

Cuando ganó y se desinfló la burbuja de la ‘Ola Verde’ los que ya no querían a Uribe anunciaron la debacle. Apenas Santos empezó a apartarse de su antecesor y con eso a impulsar iniciativas progresistas, la luna de miel comenzó y así la ofensiva de los nostálgicos del poder: hoy se habla de “Frente Antiterrorista” y de iniciativas para convocar a una constituyente.

Cuando los representantes del “puro centro democrático” empezaron a hablar de que a Santos se le había salido el país de las manos pensé que era puro desespero democrático hasta hace unos días que vino la tripleta: el trino, la foto y la frase.

El pasado 20 de julio, mientras en San Andrés se le mostraban los dientes a Nicaragua con desfiles militares y luego se instalaba el más desprestigiado Congreso, las Farc dinamitaban un puente que pasaba sobre el río ‘del Riecito’ en San Vicente del Caguán, Caquetá. La fecha y el lugar son propios del accionar de esta envejecida guerrilla.

1) El trino:

Primer trino del 22 de julio, el presidente se hace sentir, se arriesga a hacer presencia en una zona roja y se apersona de la situación dos días después de que el puente cayera.

2) La foto:

Se conoce la fotografía por el equipo de prensa de la Presidencia. No hay mucho por decir, el Presidente con botas de caucho, con barro en el jean, escoltas con armas largas, tensión. El ministro de Defensa posando.

3) La frase:

“Las Farc no tienen ninguna ventaja militar”, dijo Santos en ese mismo sitio sobre el puente hecho añicos.

Y eso lo dice cuando esa guerrilla tumba un puente que comunica a San Vicente del Caguán con el resto de la región, cuando a Fernando Londoño, según la Fiscalía, lo intentaron borrar en plena capital, cuando las Farc se mofan de hacer un retén a pocos kilómetros de donde él mismo instaló un consejo de ministros en Toribio, cuando esa guerrilla sigue secuestrando (Langlois, pilotos del desvalijado helicóptero que cayó en Cauca, entre otros) y por ende muchos empiezan a expresar su miedo. ¿No tienen ninguna ventaja militar, Presidente? A Bogotá la están militarizando por zonas y no nos han dicho por qué.

Si a Santos se le está saliendo de las manos el país no quiere decir que sus antecesores lo hayan tenido. No quiere decir que necesitemos a una marioneta de Uribe o al propio Uribe (después de aplicada la constituyente). Es una realidad que el presidente no debería maquillar de esa forma tan rampante cuando se ha caracterizado por un lenguaje elegante y frentero. Santos está mal rodeado, tiene a un ministro de Defensa al que el escritor Gustavo Álvarez Gardeazábal compara con un modelo de Arturo Calle, no puede ser más justa esa descripción. Y de Renjifo, ni hablar.

Cierran con broche de plomo casi dos años del gobierno Santos. El Presidente tiene dos años para hacer más, anunciar menos y ser más sincero. Y también aprovechar que es tan diferente a Uribe porque con eso, no tan contradictoriamente, tiene asegurada su reelección.