Salvemos Otún – Consota, allí se incluye la PTAR, la atención de los riesgos geológicos e hídricos de la ribera, espacio público y al final una bella ciudad. Bella es competitiva, atractiva, resilente. No quememos el cartucho en una escopeta de corcho de ciudad de hierro.

 

Por: Hernán Roberto Meneses M

Se debate en el Congreso el presupuesto de la vigencia 2019. Está aforado en $259 billones y tiene un déficit de unos $23 Billones según lo expresado por el Ministro Carrasquilla. Para resolver el desequilibrio pretende el gobierno que se aprueba con facultades para dictar el equivalente a una Reforma Tributaria. Los partidos declarados en oposición han dicho que las reformas pasan por el Congreso.

El presupuesto por la vía del Sistema General de Participaciones (giros en salud, educación, saneamiento básico, deporte, cultura) le transfiere a municipios y departamentos el 16% de los ingresos, esto es, uno de cada seis (1:6) pesos.

Advirtamos sobre las transferencias lo siguiente: esos recursos llegan con destinación específica, pago de la nómina de docentes, atención en salud, o sea, no se trata de dineros de libre destinación. Algo así como, “mijo (a) le dejo la plata para pagar el colegio de los niños y la salud”.

Hagamos un símil comercial: en una empresa con 33 unidades de negocio (departamentos), el gerente transfiere el 16% de los ingresos a esas unidades y dispone del 84% restante. Tenemos pendiente una reforma a la regionalización, aumentar transferencias y funciones. Ejemplo: debe ser la RAP quien defina las prioridades de inversión en infraestructura vial, la ANI debe delegar esa función. No somos minusválidos mentales. Más autonomía regional.

La Nación esta desvinculada del desarrollo local, no tiene un plan. Apaga incendios, atiende presiones. Preguntémonos: ¿cuál es la obra construida por asignaciones del presupuesto de la República de Colombia en Risaralda en los últimos 50 años? La respuesta es precaria. El viaducto Pereira – Dosquebradas, Megabus, las inversiones del lado aire en el Aeropuerto Matecaña, Expofuturo, Bioparque Ukumarí. Las vías no las incluyo por tener como fuente los peajes. Sin embargo, al Concesionario Autopistas del Café le giraron recursos del orden de $200 mil millones.

¿Cuál es la obra en la cual debemos centrar nuestra atención para este gobierno 2018-2022? Aunque no hay respuesta unánime en estos casos, para Pereira es  la vinculación de la Nación a través de la “Actuación Urbana  Integral –AUI– Otún Consota San Mateo” (figura de la Ley 388 mediante la cual el gobierno central participa en la financiación de obras locales, incluidas en el POT). La figura es una forma de obtener recursos de varios ministerios, en este caso ministerios de Medio Ambiente, Defensa y Agua y Territorio (MinVivienda). El plazo de intervención sería de tres gobiernos, o sea, 12 años.

Definamos con el poder central –en concertación con congresistas, autoridades y colectivos ciudadanos– un plan de participación del gobierno nacional, con visión de medio plazo, 12 años. Salvemos Otún – Consota, allí se incluye la PTAR, la atención de los riesgos geológicos e hídricos de la ribera, espacio público y al final una bella ciudad. Bella es competitiva, atractiva, resilente. No quememos el cartucho en una escopeta de corcho de ciudad de hierro.