Carlos_Andres_Echeverry_RazonPublicaPrimero intenta posar como demócrata al hablar sobre los sistemas de elección de rector en las Universidades Oficiales, aunque es conocido por propios y extraños que ha evitado que el Consejo Superior de la Universidad Tecnológica de Pereira realice convocatorias públicas para la elección de rector.

Por: Carlos Andrés Echeverry Restrepo

En una columna publicada el 13 de agosto en la versión digital del periódico La Tarde, el rector de la Universidad Tecnológica, Luis Enrique Arango, hace una crítica de los requisitos propuestos por la Universidad Distrital para quien desea aspirar al cargo rector de esa institución. No sé si reírme o disgustarme por las afirmaciones hechas por el señor Luis Enrique Arango, lo único que sí sé es que su cinismo no conoce fronteras.

Primero intenta posar como demócrata al hablar sobre los sistemas de elección de rector en las Universidades Oficiales, aunque es conocido por propios y extraños que ha evitado que el Consejo Superior de la Universidad Tecnológica de Pereira realice convocatorias públicas para la elección de rector. La cooptación de ese organismo con personas afines a Arango Jiménez, lo ha mantenido atornillado en ese cargo durante más de 13 años, sin que haya tenido la posibilidad de enfrentarse a personas de peso académico y administrativo. La última re-re-re-reelección de Luis Enrique, por ejemplo, se produjo a puerta cerrada, a espaldas de la comunidad universitaria: ¿eso es propio de un hombre democrático?

Su justificación al proceder antidemocrático del Consejo Superior lo encontramos en su columna de opinión cuando dice que “son los Consejos Superiores Universitarios, las autoridades que deben definir los requisitos y la forma de elegir los rectores, con absoluta soberanía”. Olvida el señor Arango que la “soberanía” de ese organismo, o la prédica de “autonomía universitaria” que tanto utiliza él para legitimar todos sus actos y manejar a la universidad a su antojo, como una suerte de Banana Republic, no es absoluta como él y sus cortesanos piensan. Ya la Corte Constitucional ha sostenido, en reiteradas oportunidades, que la autonomía universitaria no puede servir de mampara para desconocer el ordenamiento jurídico vigente, en especial las normas constitucionales.

Regresando a la columna escrita por el señor Arango, encontramos una crítica que hace al requisito fijado por la Universidad Distrital de exigir, a quienes pretenden llegar al cargo de rector de esa alma mater, el haber sido docente de carrera en la máxima categoría del escalafón docente. A Luis Enrique Arango dicha exigencia le parece “demasiado excluyente”…. ¡Habrase visto! El mismo personaje que permitió que en la reciente convocatoria para proveer cargos docentes de planta en la Universidad Tecnológica de Pereira se fijara un requisito igual de excluyente como lo fue el contar con experiencia docente de tres años “en una universidad acreditada de alta calidad”, viene ahora a dárselas de defensor del principio constitucional de igualdad, el mismo individuo que sabía que tal convocatoria estaba arreglada para elegir a profesores afines al feudo de sus cortesanos, viene a posar ahora como el Luther King de los derechos civiles, abogando por eliminar requisitos discriminatorios que listan otras universidades distintas a la de ‘su propiedad’. Como lo mencioné en apartes anteriores: su cinismo no tiene límites.

Por último, vale la pena resaltar que su egocentrismo tampoco tiene fronteras. En el párrafo final de su desvergonzada columna, el señor Arango Jiménez, insistiendo en la desmesura de los requisitos listados para ser rector de la Universidad Distrital, remata con esta frase: “Les confieso que si fuera mi caso apenas pasaría raspando y ahora, no en el momento en que fui elegido como rector de la Universidad Tecnológica de Pereira”. En castellano eso sólo quiere decir que hasta para él, el otro mesías de la salvación universitaria, esos requisitos complicarían su participación en tal convocatoria, no obstante él, todavía con fortuna y pese a la rigurosidad de las condiciones, de todas formas “pasaría raspando”.

Le corresponde ahora, al Consejo Superior de la Universidad Distrital, disponer otro requisito para evitar que Luis Enrique Arango llegue ‘raspando’ a ese cargo: “No se admiten candidatos cínicos”.