LEANDRO TORO“Si no, debe retirarse del mar y dedicarse a otra actividad: yo me iría a sembrar papa, o a sembrar cebada o a recoger hormigas culonas (risas)”

Por: Leandro Toro Valencia

En entrevista otorgada a Colprensa el procurador Alejandro Ordóñez se manifestó frente a variedad de temas que dan claridad de su posición respecto a  la destitución del Alcalde Petro, las reformas a la procuraduría y la percepción que se ha ido ganando en la sociedad colombiana, la mayoría de éstos entre risas.

Pero ante una pregunta sorprendieron sus analogías y su respuesta final entre risas. La pregunta era: “¿Si usted hubiera previsto que este caso iba a generar tanta reacción mediática, su fallo hubiera variado?”. A lo que el procurador respondió que no lo hubiese hecho pues hubiese cometido el delito de prevaricato, que las reacciones a las que se expone lo llevan a navegar entre mares bravíos donde demuestra si es o no es buen marinero, y concluyó: “Si no, debe retirarse del mar y dedicarse a otra actividad: yo me iría a sembrar papa, o a sembrar cebada o a recoger hormigas culonas (risas)”

Más que claro que su analogía deja muy por debajo la actividad de los sembradores de papa y cebada y los recolectores de hormiga culona. Y ¿dónde queda ese respeto por la dignidad de las personas que como defensor de los derechos humanos debe ser la bandera del sr Ordóñez?

Sí, muchos dirán que algunas personas sólo despotricamos del Procurador y sólo esperamos que diga una de sus barbaridades para caerle con todo el peso de la crítica, y sí, tienen razón. Y en este caso la defensa es de nuestros campesinos y trabajadores agrícolas, por resignificar esas labores que deberían ser de todos y que no podemos simplemente disminuir, separar o denigrar en cualquier comentario que se nos dé la gana.

Quizás nuestros paperos, recogedores de cebada, de hormigas culonas, zanahorias, plátano, arroz, caficultores y muchísimos más jamás puedan ir a una corrida de toros en palco privado, esas mismas de las que se jacta el señor Ordóñez de ir; pero pueden tener la frente en alto para decir que su sudor y la fuerza de sus manos dan alimento, vida y sustento a muchos seres, esa misma vida que es quitada en una plaza de toros entre risas.

Así pues las cosas, hablar de nuestros trabajadores de la tierra no debe volverse la frasecita para menospreciar sólo porque al dirigente del ente disciplinario de nuestro país se le da la gana de usarlo de esa manera tan natural entre risas.

Puede leer la entrevista completa aquí.