Equivocaciones en Medio Oriente

LEO TOROObama se ha equivocado fatalmente al anunciar al mundo las posibilidades de una intervención militar en Siria para “evitar” un ataque químico por parte de un gobierno al cual no se le ha probado el uso de sus armas químicas.

Por: Leandro Toro Valencia

Vientos de guerra han soplado en la comunidad internacional después de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunciara la intención de efectuar una intervención militar en territorio Sirio para evitar una guerra química.

Y no es la primera vez que la superpotencia hace públicas sus intenciones de invadir un país en Oriente Medio o Lejano Oriente, ya lo había hecho con Afganistán, Irak y hasta Vietnam. Todos los anuncios siempre con cifras trágicas negativas para los países invadidos.

Oriente Medio se ha convertido para Estados Unidos en un pozo al que se acostumbró tirar piedras y traer todas sus mascotas a tomar agua sin recato alguno del respeto a naciones constituidas ni respeto a los derechos humanos que ha pisoteado a su antojo.

Esta nueva jugada de invadir a Siria por el supuesto ataque químico por parte de su gobierno a la población rebelde trae intereses escondidos, ya que el mismo Obama se ha apresurado a los acontecimientos y ha exagerado la evidencia de los ataques químicos que son un par de videos que muestran a 300 niños agonizando.

Estos videos no son prueba de que el presidente sirio Bashar Al Assad fue quien ordenó los ataque. No se han confirmado los autores de estos y hay que ser muy ingenuo para pensar que el gobierno de ese país va a ejecutar un ataque de esta naturaleza justo cuando una comisión de las Naciones Unidas se encontraba en territorio sirio para verificar precisamente la situación de armas químicas.

Y personas más arriesgadas niegan la autenticidad de los videos. Tal es el caso del periodista sirio y experto internacional Abbas Dzhuma, quien afirma que los síntomas que muestran las víctimas de los videos no son los efectos provocados por el gas Sarín.

Así, Obama se ha equivocado fatalmente al anunciar al mundo las posibilidades de una intervención militar en Siria para “evitar” un ataque químico por parte de un gobierno al cual no se le ha probado el uso de sus armas químicas y exhibiendo un video “prueba” que tiene contradicciones y del cual ningún medio de comunicación ha logrado comprobar su autenticidad.

Pierde credibilidad el presidente estadounidense al apresurarse a armar una guerra aún cuando la gran mayoría de países integrantes de la ONU están en contra y mucho más cuando el 80 por ciento de la misma población estadounidense la desaprueban.

Estados Unidos nunca ha ganado las guerras en las que se ha embarcado y ha logrado tirar tantas piedras al estanque que ha rebosado la paciencia de los vecinos rusos, chinos e iraníes, quienes apoyan firmemente al gobierno de Bashar Al Assad y harán toda la presión posible en contra de la potencia militar americana.

Tal ha sido la reacción rusa ante el inminente ataque de Estados Unidos al territorio sirio que ha mediado una negociación con Al Assad para entregar sus armas químicas a una comisión internacional. Verdaderas voluntades de paz que demuestran que hay salidas políticas más viables que las salidas guerreristas que Washington siempre ha intentado en Medio Oriente.