Las cámaras de fotomultas se tenían previstas ubicar en: la rotonda del barrio El Triunfo, en la entrada al barrio Violetas, en la calle 15 con carrera 17 esquina y antes de llegar al reconocido Restaurante La Postrera. 

 

Por Daniel Silva Orrego

En el 2012 el Concejo Municipal de Santa Rosa de Cabal, en dos debates realizados en fechas muy particulares (24 de diciembre y 28 de diciembre) autorizó al Alcalde de la época, Carlos Eduardo Toro Ávila, para que entregara en concesión (es decir, a un particular) la implementación, administración, facturación y recaudo de las fotomultas en dicho municipio.

Y con la autorización dada por el Concejo al Alcalde, este último procedió a realizar una licitación pública en el año 2013 (la No. 63), en la cual se presentó un único proponente, tal como suele ocurrir en las licitaciones conocidas como “pliego sastre”.

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El proponente ganador resultó ser Construseñales S.A.[Imagen 1], a quien se le adjudicó el contrato de concesión mediante la Resolución No. 4595 del 26 de diciembre de 2013[Imagen 2]. Lo cual culminó con la firma del correspondiente contrato el 27 del mismo mes y año.

Lo sorprendente de esta historia, es que a Construseñales S.A. se le entregó el manejo de las fotomultas por 20 años[Imagen 3], es decir, hasta el año 2033. Y como si fuera poco, en el mismo contrato se estipuló que le tocaría a ella el 38% del recaudo bruto[Imagen 4] de las multas de tránsito impuestas.

Además, como ñapa, 10% por la gestión del cobro persuasivo y 15% por la gestión del cobro coactivo, porcentajes también calculados sobre el recaudo bruto.

Y fue debido a la misma rapidez con que actuó la administración municipal y la poca planeación del proyecto, que encontraron un obstáculo que no permitió la materialización inmediata de este nefasto sistema de fotomultas, el cual en su mayoría no solo vulnera el debido proceso a los ciudadanos sino que se convirtió en un jugoso negocio para algunos particulares.

El obstáculo consistió en que no esperaban que la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y el concesionario Autopistas del Café S.A. negaran la ubicación temporal de las cámaras en unos sectores concesionados de Santa Rosa.

Las cámaras de fotomultas se tenían previstas ubicar en: la rotonda del barrio El Triunfo, en la entrada al barrio Violetas, en la calle 15 con carrera 17 esquina y antes de llegar al reconocido Restaurante La Postrera[Imagen 5].

De este modo, aprovechando el traspiés sufrido por quienes querían imponer a toda costa las fotomultas a los santarrosanos, el suscrito procedió a demandar la autorización (Acuerdo No. 55 de 2012) dada por el Concejo Municipal al Alcalde, y después de un proceso judicial que tardó más de dos años, se obtuvo el 31 de agosto de 2017 una sentencia definitiva por parte del Tribunal Administrativo de Risaralda[Imagen 6], lo que tuvo como consecuencia que el Alcalde actual, Henry Arias Mejía, se viera obligado a declarar la nulidad absoluta y a dar por terminado el contrato de concesión con Construseñales S.A., esto mediante la Resolución No. 644 del 08 de febrero de 2018[Imagen 7].

Los santarrosanos pueden estar tranquilos que no se les va a imponer el arbitrario sistema de las fotomultas, como se lo han hecho a otros municipios del país, pues hay un fallo judicial a favor de la ciudadanía. Sin embargo, quedan enterados del golazo que en su momento les metió el Concejo Municipal y la administración anterior.

[1] Una empresa de origen costeño que opera y administra las fotomultas en los siguientes municipios: Barranquilla, Puerto Colombia, Galapa, Corozal, Arjona, La Dorada y Chinchiná (en este último municipio, suspendidas en razón a demanda interpuesta por el columnista).

[2] Ver imagen 1.

[3] Ver imagen 2.

[4] Ver imagen 3.

[5] Ibídem.

[6] Ver imagen 4.

[7] Ver imagen 5.

[8] Ver imágenes 6 y 7.