Fundamentalismo gastronómico.

KEVIN MARÍNNo faltarán los que piensan que si dejamos de comer carne, nos comenzaría a crecer pelo por todo el cuerpo de la noche a la mañana.

Por: Kevin Marín

Se publicaron en varios periódicos del mundo y en revistas especializadas varios artículos sobre el consumo de carne; todos apuntaban en que solo pudimos llegar a ser Homo Sapiens por su consumo. Las reacciones no se hicieron esperar.

El artículo El homínido que se extinguió por ser solo vegetariano, desató una inmensa cantidad de resignación y de explicaciones por parte de los vegetarianos, y más aún, por los veganos. Pero peor  fue el revuelo que causó el artículo que explicaba que sólo pudimos llegar a ser lo que somos hoy por el consumo de productos animales y sus derivados.

Los artículos explicaban, después de varias investigaciones científicas, que uno de los ancestros del hombre actual, el Paranthropus, se alimentaba solamente de vegetales, lo que causó su extinción, debido a los difíciles cambios que  sucedían sin cesar en el ambiente, lo que dificultó su adaptación (a diferencia de los Australopithecus, que eran omnívoros y podían por ello soportar más los cambios bruscos). El estudio se realizó analizando el estroncio en el esmalte de los dientes, que determina los alimentos que comían.

Preguntas absurdas que llevan a conclusiones absurdas como: “¿Entonces los tigres, leones y cocodrilos se van a convertir algún día en seres humanos, ya que son grandes consumidores de carne?”  o “Eso es sólo fraseología de las grandes industrias de carne  y lácteos para que las personas consuman más, porque saben que la fuerza vegetariana está imponiéndose…”

¿Por qué le cuesta a algunos  vegetarianos aceptar algo que  está respaldado por pruebas sólidas y contundentes o, peor aún, molestarse por simples hipótesis? Además, ¿qué tiene que ver lo que sucedió hace un millón de años y dio paso a nuestra conformación, con las decisiones que tomamos hoy sobre lo que comemos o dejamos de comer? No faltarán los que piensan que si dejamos de comer carne, nos comenzaría a crecer pelo por todo el cuerpo de la noche a la mañana. Es evidente que un texto en el que solo esté escrita la palabra vegetariano los molesta, a pesar de que no se les esté diciendo nada sobre sus hábitos alimenticios.

Esas palabras y las personas que escriben eso, sólo sirven para irritar. De la última frase, dicha por un vegano, concluí lo que a partir de este momento llamaré (tan absurdo como algunas de sus explicaciones) fundamentalismo gastronómico.