Por: Álvaro Ramírez González 
 
Faltando año y medio para que termine esta pesadilla llamada gobierno Santos, han sido muchos los daños que con esa errada, mentirosa y derrochona gestión, ha sufrido la economía colombiana y la sociedad en general. La disculpa para justificar la caída en barrena de la economía del país ha sido la baja en los precios del Petróleo; claro que cayó a la mitad la cotización del crudo pero al mismo tiempo casi se dobló la cotización del dólar. Luego esa no es la excusa válida.
 
Sin duda ha sido el brutal despilfarro de este gobierno el que lo tiene hoy en serios apuros de caja y a la economía del país caminando de para atrás. Después de jurar que nunca subiría los impuestos, tenemos al frente ya la tercera Reforma Tributaria de Santos. Siguen con ella asfixiadas las Empresas que están empezando a marcharse al vecindario para bajar su tributación global del 71% (fuente: OCDE) al 41-43%. Pero le da un golpe mortal a los pobres de este país que son la inmensa mayoría.
 
Después de subir el B. de la Republica la tasa de interés de referencia DTF para todos los créditos un 220% en 15 meses (del 3.75 al 7.5%) es apenas natural que la cartera del sistema financiero en problemas haya llegado al 16%, cifra muy peligrosa y con fuerte tendencia a subir y además una avalancha de quiebras y concursos de acreedores. ¡Fatal! Una inflación real del 6.5% más un IVA del 19% (incremento inmediato del 18%), van a empobrecer mucho más a este país. Pero el despilfarro es un daño menor al lado de la enorme división en que estamos hoy los colombianos.
 
Y no es entre Uribistas y Santistas. No hay Santismo; la impopularidad de Santos se ha mantenido en un 80% en los últimos 4 años.“¡Divide y reinaras!”
 
Antes de Santos el país era uno solo, enfrentado a 5.800 guerrilleros (eso dio el censo) más unos 3000 milicianos. Hoy el país está hondamente dividido entre amigos y enemigos de la ” Paz de Santos”. Y ese es ya un escenario mucho más amable y fácil para que mamertos y guerrilleros con licencia para hacer política y financiarse clandestinamente con los enormes recursos de las 200 has de Coca, lleguen al Palacio de Nariño.
 
Allí está el más grande daño que le deja Santos a los colombianos. Un gobierno mentiroso, tramposo, con los más brutales niveles de despilfarro, deja una economía en muy malas condiciones y le deja expedito el camino a la Izquierda para que llegue a la Presidencia. Como si fuera poca cosa el desastre económico y social que ha hecho el socialismo en Brasil y Argentina y la catástrofe de Venezuela. ¡¡Tema de reflexión!!