Los estudiantes sabemos muy bien que esa organización y estructura que domina a la universidad se combate con otra organización y estructura: la de los estudiantes. Si el problema son los que tienen el poder en la universidad (la administración), hay que generar un contrapoder que es la Asamblea General de Estudiantes.

 

Por: Alexis Barrios Mejía*

El alto costo de las matrículas y el diminuto número de becas y de apoyos socioeconómicos son algunos de los temas que más salpican la política universitaria en la UTP.  Estos temas se escuchan, entre la rabia y el inconformismo, en boca de estudiantes y profes en las aulas de clase, en las redes sociales y entre conversaciones con el tinto universitario. Bien, pues para este semestre que entra se proyecta pasar del problema a la propuesta –que ya está construida en su mayoría–, de la palabra al ensayo, del tinto a la asamblea y de ahí a la acción.

Este semestre se inicia un proceso de diálogo y negociación en torno al reglamento estudiantil. Un reglamento estudiantil fue construido por la administración y el otro por los estudiantes, recogiendo aportes de docentes.

La diferencia entre los dos ya se hizo dar a conocer el semestre pasado en una jornada que contó con la participación de más de 1200 estudiantes y en donde se evidenciaron las diferencias fundamentales que harán compleja la negociación en su momento.

Me explico, la administración y los estudiantes tenemos modelos distintos de universidad:

  • El de la administración: Modelo arrodillado a los lineamientos neoliberaluchos del Ministerio de Educación Nacional. Propone la educación como negocio, solo para el que pueda pagarla y no garantizada como derecho, con un enfoque para el trabajo y el mercado y no para transformar e impactar a la sociedad. [Todo el desarrollo de este modelo aquí http://www.rebelion.org/noticia.php?id=203161 ]
  • El de los estudiantes, profesores y trabajadores: Modelo que busca una educación popular, enfocada y aplicada a la sociedad. Propone la educación pública y gratuita, que forme personas conscientes y críticas y no máquinas trabajadoras.

Sobre la base de cada modelo es que se construyeron los dos reglamentos estudiantiles que están en disputa, cobijando temáticas como con qué becas debe contar la universidad, el costo de las matrículas (incluido el de los programas privados) y el número de apoyos socioeconómicos. La administración con sus intereses y nosotros con los nuestros. La diferencia fundamental es que ellos tienen el poder al interior de la universidad, un poder construido desde una antidemocracia universitaria que no permite la votación popular para elegir al rector y a los vicerrectores, un poder que se dirige desde el Consejo Superior de la UTP y el Ministerio de Educación.

 

¿Qué hacer entonces?

Pasar de la palabra al ensayo y de la propuesta que surge en el tinto a la intervención en la asamblea. Los estudiantes sabemos muy bien que esa organización y estructura que domina a la universidad se combate con otra organización y estructura: la de los estudiantes. Si el problema son los que tienen el poder en la universidad (la administración), hay que generar un contrapoder que es la Asamblea General de Estudiantes. Eso es lo que llevamos años construyendo al interior de la U como respuesta a un gobierno ilegítimo y neoliberal, como respuesta a esa locomotora destructora de la educación pública. No dejarlos gobernar o, en palabras más adecuadas, no dejarlos malgobernar como lo han hecho hasta ahora.

Primero debemos aprobar el reglamento estudiantil en la Asamblea General que se espera convocar para la segunda semana. Una vez aprobado por la asamblea se le entrega a la administración y se le da un tiempo, aún por definir, para una primera respuesta. Esto con el fin de depurar los puntos en los que se puede llegar a consensos y separar en los que hay diferencias, que son los que llamamos puntos de quiebre.

Después, comenzar con las medidas para la negociación de los puntos de quiebre que como podrá suponer el lector, los más conocidos son los mencionados en el primer párrafo de este escrito.

 

Algunas propuestas de los estudiantes…

Entre la vasta cantidad de propuestas de los estudiantes se destacan:

  • Una nueva tabla de precios de la matrícula con costos más justos que los actuales en donde un estrato 2 está pagando $442.000. Con esta nueva propuesta pasaría a pagar $184.000. En la siguiente tabla se muestran las propuestas en cuanto a la relación entre el estrato, el costo de la matrícula y el precio final después de la reforma.
  • Aumento de apoyos socioeconómicos: Toda solicitud de apoyos socioeconómicos de estudiantes estrato 1 y 2 debe ser aprobada.
  • Matrícula de honor: La universidad asumirá el costo de la matrícula del 15,6% de los estudiantes con mejores promedios de cada programa, esto permitirá que sean apoyados con matrícula gratis un total de 500 estudiantes.
  • ILEX: Que se elimine o reduzca drásticamente los cobros que generan a los estudiantes. También se propone que cuando el estudiante quede con un promedio de 2,5 a 3,0 se pueda presentar otro examen, lo que sería una segunda oportunidad de prepararse para el final.
  • Semestre de articulación: Eliminarlo de los programas académicos y aplicar como ayuda a los estudiantes de primer semestre un acompañamiento de los estudiantes de semestres avanzados. No estamos de acuerdo con que solo por el hecho de no entrar a la U con un nivel de curso 3 automáticamente nos deje en un semestre con menos créditos.

 

Propuestas que con muchas otras esperan a ser discutidas y aprobadas en la próxima asamblea. A los universitarios de esta época nos tocó vivir la oportunidad de cambiar las cosas en la UTP, la oportunidad de avanzar hacia esa educación pública soñada. De parte de la representación estudiantil les damos un fuerte saludo de bienvenida a un semestre de mucho debate en el que entran en negociación los dos modelos de universidad: el perverso que quiere matar a la educación pública y el de los estudiantes que defienden la educación superior como derecho.

¡Y que gane la propuesta más justa, legítima y democrática!

*Integrante de la Plataforma Unitaria Estudiantil