La ética hacker

El hecho de poder crear colectivamente, el poder compartir, sea lo que sea, lleva a que se reivindique ese enunciado que dicta que el ser humano es ser humano en la medida que está en una colectividad. El auge de la web 2.0 no es más que generalizar lo que son las bases mismas de la informática, pero no sólo limitarnos a ese campo sino llevarlo a la vida diaria.

Por: Leandro Toro Valencia

Uno empieza a leer el libro “La ética hacker” y definitivamente se va dando cuenta que le toca cambiarse muchos tornillos para aceptar unas lógicas diferentes de ver la vida a las que estamos acostumbrados. Son tantos vuelcos de la percepción tradicional que vemos en muchos aspectos de la vida que uno queda literalmente mareado. Hacker ya no es un delincuente, trabajo ya no es esfuerzo, entretenimiento ya no es sexo, sexo ya no es por supervivencia, CNN no es un dios…

Y es muy interesante que tantos vuelcos nos los brinde un libro que parecía, desde su título, estar casi que limitado al mundo de la informática, ahí va otro cambio bien grande de mentalidad, el de considerar ingenuas e inoperantes las temáticas para transversalizarse en la vida. Leyendo este libro me ponía a pensar que interesante sería que algunos personajes pudiesen leerlo y ver lo que los hackers, o su estilo de vida, tienen para enseñarnos. Tanta gente que perdió el rumbo en un presente, olvidando el pasado, soñando un futuro constante sin poder tener libertad de decidir porque están amarrados a una ilusión financiera.

Tantos que pierden la humanidad solo por un sistema económico, que algún día, sea pronto o sea lejano, tendrá que derrumbarse para darle paso a otro sistema de producción. Girar la vida en torno al dinero, en torno a la producción, en torno a la esclavización no es como muy buena idea, bueno o al menos eso nos plantean los autores del libro: Linus Torvard y Pekka Himanen.

El hecho de poder crear colectivamente, el poder compartir, sea lo que sea, lleva a que se reivindique ese enunciado que dicta que el ser humano es ser humano en la medida que está en una colectividad. El auge de la web 2.0 no es más que generalizar lo que son las bases mismas de la informática, pero no sólo limitarnos a ese campo sino llevarlo a la vida diaria. Somos animales sociales y compartir es uno de nuestros rasgos fundamentales. Compartir no sólo lo que hacemos, compartir lo que tenemos, lo que encontramos, compartir lo que pensamos, compartir lo que sentimos, compartir lo que vivimos, intercambiar palabras, está en la misma base de la comunicación.

Cuando advertimos que en la base del funcionamiento de internet está el principio de la copia, yo podría asegurarles que en la base del funcionamiento del ser humano está el principio de compartir y ser sociables y eso tiene que importarnos mucho más que un sistema de dinero, un sistema de producción, un sistema político, un sistema económico, etc.

A todas luces les recomiendo el libro “La ética hacker”. Descárguenlo, no es ilegal, tiene derechos de Creative Commons y eso significa que estoy en la obligación de compartirlo para que ustedes lo lean. Pueden descargarlo dando click aquí y además recuerden visitar la página web del proyecto: http://www.hackerethic.org/