Pero lo más grave es que le darán a ese mal acuerdo estatus de Tratado Internacional para que de inmediato y solo con el voto del enmermelado Congreso, se vuelva ese “engendro”, parte de la Constitución del país.

 

alvaro ramirezPor: Álvaro Ramírez González 

Próximos a conocer los acuerdos firmados entre Timochenko y Humberto de la Calle, representando a las Farc y al Gobierno colombiano, el país se sobrecoge ante una gran estafa jurídica producto de la actuación y exigencias de los terroristas para cambiar la Constitución y la ley, y poder regresar unos a la vida civil llenos de privilegios, sin entregar las armas ni los secuestrados ni reparar sus víctimas, al tiempo que otros, con un brazalete distinto seguirán desarrollando a plenitud su actividad delictiva.

Todo eso arrancó mal desde el momento en que Santos sienta de igual a igual a 48 millones de colombianos con 3 o 4 mil terroristas, teniendo el Estado colombiano más de 500 mil hombres en armas en las diferentes fuerzas. Pero lo más grave es que le darán a ese mal acuerdo estatus de Tratado Internacional para que de inmediato y solo con el voto del enmermelado Congreso, se vuelva ese “engendro”, parte de la Constitución del país. El Congreso lo tramitará y lo votará pero no podrá hacerle cambios de ninguna naturaleza. ¿Entonces será el Congreso un notario firmón?

Lo peor no es eso. El pueblo votará el plebiscito pero su voto será inútil cualquiera sea el resultado de esa votación. ¡¡El pueblo votará pero no decidirá!! ¿Habían visto Ustedes una estafa igual? Santos, calculador y tramposo no podía someter semejante exabrupto al análisis y escrutinio del Congreso al que maneja y menos del pueblo, al que ya no maneja, porque en ambos lugares sería derrotado ese engendro que le entrega este país por vía constitucional a unos terroristas.

Territorios extensos ya están tomados, privilegios grotescos y vergonzosos y un post conflicto que Colombia no tiene con qué pagar. Santos calculador y tramposo deja firmado y ratificado por su Unidad Nacional ese tratado de rendición a las Farc y termina su mandato; mientras él se va a disfrutar de su retiro, los colombianos, a la verraca y contra nuestra voluntad (87% no creen en esa paz), quedaremos con esos terroristas incrustados en nuestra vida civil llenos de derechos y privilegios.

Mientras América Latina expulsa a esos saqueadores socialistas que han arruinado a sus países (Kichner y Rousseff), Santos lleva este país hacia una izquierda fracasada e impotente de gobernar y ofrecerles progreso a los colombianos.

El caso Petro en Bogotá, antecedido por un ladrón llamado Samuel Moreno, le mostró a Colombia que no están preparados para gobernar pero sí para saquear y arruinar unas sociedades como lo hicieron en Venezuela, Argentina y Brasil. Resistencia civil es firmar, protestar y oponerse a esa gran estafa Institucional que va arruinar la vida de los colombianos sin duda alguna.

alragonz@yahoo.es