Por lo tanto, el ánimo de Camacol no es realmente la construcción de VIS y VIP* como lo afirma el señor Baza en su video y que supuestamente no está permitida en el Acuerdo 35/16. Los intereses son otros, como se diría en los pasillos: “es el negocio socio”.

 

Por: Adriana González Correa

Hace dos semanas los pereiranos nos levantamos con la triste noticia de que la Justicia Administrativa había suspendido el Plan de Ordenamiento Territorial –Acuerdo 35 de 2016– debido a una demanda interpuesta por Camacol. Ya antes, el Acuerdo 28/15 que contenía ese mismo articulado había sido anulado por dicha jurisdicción.

Valga la pena aclarar que ambas demandas han sido principalmente por vicios de procedimiento en el trámite de la norma, o sea, vicios de forma. El segundo porque los concejales de la época decidieron con voto secreto cuando debió ser nominal y público como lo ordenaba una reforma constitucional. El primero –Acuerdo 35/16– porque la demandante alega que el Municipio no surtió la etapa de concertación –nuevamente– con la Carder y el AMCO.

El arquitecto Ricardo de los Ríos, en el periódico El Diario del 16 de abril, explicó los graves daños de carácter ambiental y de ordenamiento que se causarán con la entrada en vigencia del POT contenido en el Acuerdo 18 de 2000 del Alcalde Juan Manuel Arango, con la respectiva revisión de 2006 –en tiempo de Israel Londoño–.

Pese a los perjuicios que se pueden producir con la nulidad del Acuerdo 35/16, los representantes de Camacol –podría decirse, hombres del exsenador Carlos Enrique Soto– decidieron demandar el POT sin anticipar a la ciudad y a la administración sus verdaderos intereses.

Sin duda que es legítima la defensa de los intereses particulares, pero niega cualquier legitimidad acudir a argumentos falaces como los esgrimidos por el gerente de Camacol, cuando afirma en un video que: “demandó el POT porque con el anterior muchas personas tuvieron acceso a la compra de vivienda” y con el actual no se puede construir vivienda para personas de escasos recursos. Valga aclarar que en la demanda tal argumento nunca se esgrimió.

Además, las situaciones que se tejen alrededor de las inconformidades y pretensiones de Camacol son de vieja data y, posiblemente, Felipe Mejía y Víctor Baza, los actuales presidente y gerente, respectivamente, de tal entidad, tienen conocimiento de ellas y las apoyan ahora desde la dirección del gremio.

La puerta giratoria en la que Camacol incurre sin vergüenza alguna se demuestra por una razón fundamental: sus actuales presidente y gerente fueron en su momento funcionarios de las Administraciones puestas por el exsenador Soto, tanto en la de Israel Londoño como en la de Enrique Vásquez.

Víctor Baza Tafur fue Subsecretario de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano, Felipe Mejía Lamprea fue Director Operativo de Desarrollo Urbano, ambas oficinas dependientes de la Secretaría de Planeación en la Alcaldía de Israel Londoño, por lo que para 2011 fungían de planificadores territoriales y hoy de constructores. Ya hay aquí un problema ético.

Uno de los tantos Decretos construidos por ellos, es el 208 de 2011, suscrito por Israel Londoño, por medio del cual se definieron normas urbanísticas para la Unidad de Planificación de Villa Diego Oasis (sector Galicia). Dicho documento lo proyectó Baza y el visto bueno es de Felipe Mejía.  Ver:

También el señor Baza incorporó varias Circulares con carácter de doctrina al Acuerdo 23/06, siendo Subsecretario de Ordenamiento Territorial de Israel Londoño. Dicha doctrina por disposición de la Ley 388/97 tiene fuerza normativa, por lo tanto hace parte integrante del POT.

Un ejemplo de lo anterior es la Circular del 18 de enero de 2011, en la que se aprecia que por solicitud de un particular identificado como Jaime Castaño Torres, se incorporan al suelo o perímetro urbano centro poblado sectores como: La Bella, Tribunas-Córcega, El Manzano, La Florida, Arabia, Altagracia, Puerto Caldas, Caimalito y Estación Villegas (Galicia).

Valga la pena aclarar que esta Circular con carácter de Doctrina es abiertamente ilegal, toda vez que la clasificación del suelo solo puede ser variada mediante modificación o elaboración de un nuevo Plan de Ordenamiento Territorial.

Lo que constituye un verdadero ánimo expansivo de la ciudad y que para 2011 el señor Baza fue el artífice de tal despropósito territorial, de allí que el Acuerdo 28/15 buscó enmendar tal situación, concentrando la ciudad en el perímetro urbano toda vez que esta no crece poblacionalmente lo suficiente para tener tanto suelo habilitado; a no ser que se pretenda especular con la tierra o construir vivienda rural de estrato 5 y 6 que genera una alta plusvalía.

Por lo tanto, el ánimo de Camacol no es realmente la construcción de VIS y VIP* como lo afirma el señor Baza en su video y que supuestamente no está permitida en el Acuerdo 35/16. Los intereses son otros, como se diría en los pasillos: “es el negocio socio”.

* VIS: Vivienda de Interés Social. VIP: Vivienda de Interés Prioritario.

@adrigonco