Las TIC ¿son buenas o malas?

Hoy más que quedarnos en el discurso de criticar las TIC y sus influencias positivas o negativas, debemos de indagar sobre la persona que está detrás de esos usos indebidos, usos indebidos que van desde pequeños robos a través de internet, hasta la manipulación de las masas.

Por: Leandro Toro Valencia

Para nadie es un secreto que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) se han tomado el mundo. Hoy las empresas funcionan gracias a estas herramientas desde sus procesos de elaboración, promoción y ventas de artículos. La educación ha mudado sus plataformas a la virtualidad y le apuestan a formas más eficientes e inclusivas de acceder a la educación en cualquier nivel. Y hasta la iglesia católica ha visto en el mundo virtual una posibilidad inmensa de captar más fieles a sus arcas. Pero ¿porque de un momento a otro unas herramientas como cualquier otras se han apoderado del mundo? ¿Con qué fin?

Bueno, preguntarnos de entrada esto es de suponer que las TIC son un ente malévolo que pretenden adueñarse del mundo, y sinceramente estas teorías quedan bien para una película pero no para la vida cruel y real. Más bien es adentrarnos un poco más en el asunto y ver las cosas con una mirada más holística y teniendo en cuenta muchos más aspectos. La función que tienen las TIC hoy en día no es otra que la misma función que tuvo la televisión en sus inicios, que la ofrecida por la radio o hasta la que pudo tener la imprenta: entretener. Pero esa es la función que el establecimiento, el sistema, ha querido que estas herramientas tengan, ya que funcionan en pro de mantener un status quo. Entonces ¿esto si es como la historia de una película de ciencia ficción?

Bueno yo pensaría que algo que no analizamos es el hecho de que las TIC son herramientas. Una situación que siempre planteo en este tipo de casos es sobre la función que podría tener una motosierra. Es una herramienta y sirve para cortar madera, árboles, ser muy útil en la carpintería, etc. Pero por su naturaleza de ser herramienta está ofrecida para que quien la use determine su uso, y así mismo como le sirve a un carpintero puede servir a los intereses de un grupo paramilitar. Ya hemos sabido qué sucedió en múltiples masacres de nuestro país, y la herramienta en estos actos barbáricos y en actos de carpintería es la misma: una motosierra.

Podrá parecer muy macabro intentar comparar las TIC con las funciones de una motosierra, pero es que una cosa con la otra sólo se diferencian por la función que les pueda dar el ser humano, ambas son herramientas a nuestra disposición y sólo dependerá de quien las utilice en su adecuado o inadecuado uso. Su uso adecuado en pro de intereses, sean cuales sean.

Hoy no debemos de preguntarnos sobre la función de las TIC en la vida diaria y si son buenas o malas. Hoy debemos de preguntarnos ¿qué tipo de personas las usan? ¿Quiénes quieren apoderarse del mundo a través de éstas herramientas? ¿Con qué fines? Hoy más que quedarnos en el discurso de criticar las TIC y sus influencias positivas o negativas, debemos de indagar sobre la persona que está detrás de esos usos indebidos, usos indebidos que van desde pequeños robos a través de internet, hasta la manipulación de las masas, pasando por la influencia al consumismo y problemas de salud como la anorexia y la bulimia. ¿Qué tipo de persona es la que debe usar este tipo de herramientas? Y trascender, obviamente, a preguntarnos ¿a que tipo de personas les debe de llegar estas influencias?