Los medios, la paz y la sociedad

A continuación presentamos un texto de la estudiante de secundaria Karen Posada Muñoz. En el marco de un eventual acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las Farc, se hace necesaria la reflexión conjunta de los sectores sociales para llegar a consensos y disensos que moldeen el panorama crítico de la sociedad colombiana. 

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Los medios de comunicación modernos han sido la imagen de la sociedad en la que vivimos, siendo el mecanismo que permite al individuo y en general a la sociedad conocer y observar los sucesos ocurridos en su entorno más próximo como también a nivel más general (a nivel internacional).

Jurgen Habermas un filósofo y teórico de la comunicación expone una serie de categorías fundamentales ideales para el pleno desarrollo de la comunicación humana las cuales se pueden resumir en cuatro conceptos: Inteligibilidad, verdad, rectitud y veracidad. Respecto a la Inteligibilidad el filósofo se refiere a la comprensión dialéctica entre las personas que se comunican, es decir, se refiere a la capacidad de entendimiento entre los individuos. Respecto a la Verdad el filósofo hace alusión a la relación lógica del contenido con el objetivo, es decir, de la relación objetiva entre lo que se dice y la realidad observable. (Ej; Todos los que estamos aquí hoy y en este momento observamos y sabemos que es de día porque el sol está afuera, nadie podría sugerir racionalmente que es de noche). En relación a la Rectitud el autor se refiere a las normas sociales o culturales convencionales de un contexto específico, es decir, se trata de hablar bajo los criterios de las leyes sociales compartidas. Y por último, respecto a la Veracidad, el filósofo se refiere a la formulación honesta de la opinión particular del individuo respecto a un objeto o una situación.

Respecto a esto último a veces pareciera que la veracidad no se cumple en su totalidad, siendo víctima de distorsiones por parte de los poderes políticos y/o económicos que profesan los diferentes medios de comunicación, por ejemplo; tenemos dos grandes cadenas de televisión en nuestro país (por lo menos se trata de las más vistas y más populares) éstas son Caracol y RCN las cuales presentan una noticia que puede ser Verdad pero presentada desde dos puntos de vista políticos diferentes que es la situación al interior de Venezuela. Mientras un canal se refiere a Venezuela como un gobierno democrático (o simplemente como un gobierno) otro canal lo llama régimen y en ocasiones también se alude a una característica castrochavista, es decir comunista. Ambas posiciones pueden ser ciertas dependiendo de la perspectiva con la que el receptor observe e interprete la realidad del país, sin embargo el método que utiliza una de estas cadenas puede sugerir y alimentar sentimientos de odio y prejuicio respecto a la población del país vecino. Esto es un ejemplo entonces de cómo una información que puede ser cierta (Verdadera) puede ser blanco de distorsiones por parte de las opiniones políticas particulares, es decir, esto es muestra de cómo la Verdad puede ser modificada y alterar la veracidad – el rigor científico de la verdad-.

Ahora pasamos a un contexto más cercano a nosotros, que nos compete más, que son los diálogos de paz en La Habana. En lo personal me parece es una estrategia económica y política realizada por el gobierno nacional, las FARC y con ayuda de los medios de comunicación, los cuales nos han hecho creer que pronto llegará la paz a Colombia, siendo ese su titular desde hace algunas semanas, lo que puede pasar es que sí se firme un acuerdo el cual diga que se acaba la guerra contra las FARC, aunque eso no significa que vaya a existir una completa forma de paz en nuestro país porque la paz en Colombia nunca sucederá mientras el gobierno y las FARC continúen siendo incoherentes con sus actos, porque la paz en Colombia nunca sucederá si el gobierno sigue dándole los mejores lujos a quienes están en La Habana y no a los colombianos que se mueren por falta de un buen sistema de salud o por falta de una adecuada alimentación, porque jamás va a haber paz en Colombia si las víctimas del conflicto se siguen quedando en el olvido; especialmente estos últimos porque su proceso de reubicación social parece quedar en el olvido, siendo personas que aunque estén ubicadas en alguna zona del país siguen siendo desplazados, excluidos o rechazados por el gobierno y los mismos ciudadanos, quedando en el olvido en las grandes ciudades y en los pueblos.

Lo anterior puede ser muestra entonces de otra forma en la que los medios de comunicación pueden distorsionar la información, es decir de como algo que es Verdad como el caso de las millones de víctimas en Colombia puede ser objeto de distorsión al no presentarlas en toda su complejidad. Dicho de otra manera, la intención de la información (la veracidad) puede ser modificada ya sea por intereses políticos, económicos o incluso sociales. Sin embargo la responsabilidad no solo depende del gobierno nacional, pues también el individuo juego un papel importante con su forma de interpretar y matizar lo que sucede a su alrededor, porque si de verdad queremos un cambio en nuestro país deberíamos comenzar por nosotros mismos porque la paz en Colombia jamás va a existir si seguimos creyendo todo lo que nos muestran los medios de comunicación, tampoco alcanzaremos la paz si seguimos olvidando nuestra historia ya que la paz no solo es responsabilidad del gobierno sino también nuestra porque todos habitamos este país y no debemos esperar un cambio sino cambiamos nosotros primero. “Porque sí tú no eres parte de la solución entonces eres parte del problema”.

Así que por qué no empezamos a ser parte de la solución y empezamos a ser conscientes de lo que pasa a nuestro alrededor, por qué no empezamos a ser conscientes de lo que le pasa a nuestros compatriotas, por qué no empezamos a ser mejores ciudadanos y por qué no empezamos a ser verdaderos colombianos conscientes de lo que pasa, atentos de lo que sucede y siempre dispuestos a defender nuestros derechos como ciudadanos porque la paz no es un tratado que se firme en La Habana.

A modo de conclusión puedo sugerir que los medios de comunicación presentan una importante influencia en la construcción de la opinión pública pero también en la construcción de las opiniones individuales respecto a temas trascendentales de nuestra historia como lo son la paz, las víctimas, la violencia e incluso el futuro mismo de nuestra sociedad. En este sentido resulta siendo muy importante la promoción de una ética en los medios de comunicación que permitan no solo la objetividad de la información (Veracidad) sino también que permitan o promuevan los valores más nobles de una sociedad, la paz, la transparencia, el respeto a la diversidad, el respeto a la vida, a las opiniones particulares, etc. por encima de cualquier opinión política o económica que interfiera en el desarrollo pleno y tranquilo de una sociedad realmente democrática.