Monsanto, expansión del consumismo

ANGELA MORALESSon muchos los estudios que se han hecho alrededor del caso, unos defendiendo estos alimentos y afirmando que sirven para el desarrollo mundial; otros, contradicen los anteriores y niegan cualquier beneficio que esto pueda traer a la comunidad internacional.

Por: Ángela Morales Chica

Monsanto, una multinacional fundada en Estados Unidos en 1901, es ahora una empresa reconocida no solo por sus productos sino también por las controversias que ha generado a lo largo de los más de 100 años que lleva con los negocios.

El mundo según Monsanto, es un documental francés de Marie Monique Robi, periodista de investigación, directora y escritora francesa. Publicado en el 2008, habla sobre la multinacional Monsanto, su historia y productos comerciales: como el PCB, los OGM, el Agente Naranja y su popular Roundup, cuyo principal componente es Glifosato.

Para comenzar, el fundador de Monsanto fue John Francis Queeny, un químico veterano de la industria farmacéutica, quien fundó la compañía con capital propio y empezó distribuyendo sacarina. Luego de mucho tiempo, incursionaron con negocios químicos con la venta de plásticos y resinas, de manera tal que con el tiempo comenzaron a producir herbicidas y a sumarse al estudio de la biotecnología.

Ahora, Monsanto es una empresa conocida por sus productos para la agricultura, por hacer un proceso con el glifosato que lo convierte en herbicida, por producir y vender semillas genéticamente modificadas y por el uso de químicos peligrosos para la salud. Es en torno a estos productos que giran los tantos problemas que ha tenido la empresa durante sus años en el mercado y tema sobre el cual trata el documental.

Los primeros minutos del documental se dedican a explorar las características del PCB, producido por la fábrica de Monsanto. PCB, traduce Bifenilos Policlorados, considerados como contaminantes orgánicos persistentes, lo cual los convierte en una de las causas del daño ambiental y del deterioro de la salud pública, como sucede en Anniston, ciudad de Estados Unidos. En este lugar hay una contaminación generada por este producto que la fábrica nunca reconoció y la cual afectó a la mayoría de la población con diferentes tipos de cáncer.

Por otro lado, los seres humanos corremos riesgos debido al poder adquisitivo de la compañía, la cual compra tierras en diferentes lugares del mundo, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria, debido a que los alimentos transgénicos son su principal actividad y está comprobado que estos tienen efectos negativos en el cuerpo humano.

Son muchos los estudios que se han hecho alrededor del caso, unos defendiendo estos alimentos y afirmando que sirven para el desarrollo mundial; otros, contradicen los anteriores y niegan cualquier beneficio que esto pueda traer a la comunidad internacional.

Teniendo en cuenta que “el desarrollo implica a toda persona y todas las personas”, los productos de Monsanto no colaboran a esta causa, debido a que, en primer lugar, solo benefician a una parte de la comunidad económica y, en segundo lugar, las personas que se ven en la necesidad de usar los productos, no se ven beneficiadas pues siguen sufriendo y no llegan a una plenitud ni personal ni económica.

El gran problema es que, en esta época, Monsanto es dueña de la mayoría de productos de la globalización, haciendo más difícil que las personas no compren ni apoyen a que su capital aumente, pues son productos que se presentan como únicos y como medios para llegar a ser algo en un mundo lleno de consumismo.