Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa

Tarde, tal vez, pero ya entendimos que para cubrir algo solo debemos hablar con las fuentes oficiales, con la gente que sale de misa y los que ven las grandes cadenas nacionales; perdonen por intentar hablar con la guerrilla y presentar, además de sus actos violentos, lo que tienen para decir. Ya los eliminamos de Facebook.

 

Por: Miguel Ángel López

De mi parte, y el resto de mis colegas periodistas, le pido perdón a la sociedad colombiana por darle fuerza al terrorismo en el país. Fueron conscientes nuestros actos y nos excusamos. Lo sentimos, por mostrarles las atrocidades que ocasiona el conflicto armado en el país, ese terror que infundimos en ustedes nos pesa en el alma.

Tarde, tal vez, pero ya entendimos que para cubrir algo solo debemos hablar con las fuentes oficiales, con la gente que sale de misa y los que ven las grandes cadenas nacionales; perdonen por intentar hablar con la guerrilla y presentar, además de sus actos violentos, lo que tienen para decir. Ya los eliminamos de Facebook.

Entiendo que se quiera erradicar la violencia por parte de los grupos armados, no sabía que también sus actos políticos, que son hablar con nosotros y mandar comunicados, nuestro error.

Prometemos brindarle al país las noticias que ellos más desean: el último tweet de Uribe, el último partido de fútbol que perdió Colombia y cómo finalizó el cara y cara ayer. Tranquilos, si informar la realidad de un país lo que hace es hundirlo más, ya se llamará a Santoyo para que nos enseñe a ser lo suficientemente cínicos como para pintar una Colombia llena de huevitos, telenovelas y reinas de belleza.

Perdón por presentar el último atentado de las Farc, no quería dañarles el día. Sé que es difícil para ustedes, en el penthouse de ese edificio tan alto, tan lejos del suelo, leer sobre unos muertos  en Cauca cuando están almorzando con vino.

Deben entender que fue un error honesto. En las escuelas de periodismo nos enseñan a decir la verdad y presentar todos los conflictos para que ustedes no fueran un pueblo ignorante y manipulable, no pensamos que antes le estábamos dando motor a todo el terrorismo. Cada quien, entonces, hablará con su facultad respectiva y les pediremos que mejor monten academias para ser presentadores de Estilo RCN.

Creo que Santos tiene una enseñanza muy valiosa para el país y debemos aceptarla. Si cubrimos el terrorismo, lo fomentamos. Por eso es que intentaron destruir tantas veces El Espectador y mataron a Guillermo Cano en la época del narcotráfico, obvio, eran pobres ciudadanos cansados de sufrir terror gracias a este periódico. ¡Súper entendible!

No queda más, como nos enseñó la Iglesia, sabia institución de derecha, que siempre hay que aceptar la culpa de sus acciones, así como lo  hace Uribe, y decir: “por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa”, con la mano en forma de vulva, golpeando el corazón. ¿O alguien tiene un látigo para préstamo y me auto-flagelo mejor?