…Respecto al homosexualismo ha sonado una frase que lo tildó, una vez más, de “progresista”. Le preguntaron qué pensaba sobre los gays, a lo que respondió: “No soy nadie para juzgarlos”…

 

10859815_10152871081746904_1328391869_nPor: Kevin Marín

Algunas de las personas que se reconocen a sí mismas como progresistas han aplaudido con desesperación el supuesto renacer de una concepción de la Iglesia Católica, porque, de algún modo cobija el destino de 1200 millones de fieles en todo el mundo. Pero después de ver en la televisión y leer en la prensa algunos mensajes aislados de las posturas papales me di a la tarea de tratar de reagruparlas para trata de demostrar que Francisco I puede ser lo que le venga en gana, excepto un religioso progresista.

Es muy conocida la postura que sostuvo en el 2012 durante el proyecto legislativo de aprobación del matrimonio igualitario en la Argentina. Incluso la presidenta Kirchner -que es creyente-, se vio en problemas con la Iglesia. La frase que pronunció antes de presentarse la sanción fue la siguiente: “No seamos ingenuos: no se trata de una simple lucha política; es la pretensión destructiva al plan de Dios” frase que diarios como El espectador1 replicó a la hora de exponer quién era ese Bergoglio que pasó a ser Papa. Ahora analicemos la contraparte de este argumento; Francisco se ha dedicado a repetir constantemente cuando lo interrogan sobre estos temas (matrimonio gay, eutanasia, aborto, divorcio) que la Iglesia no se puede quedar en esos temas porque si así lo hiciese, “el edificio moral de la Iglesia corre el peligro de caer como un castillo de naipes”2.

¿Qué quiere decir con eso? ¿Qué es necesario no insistir demasiado sobre lo que todo ya sabemos, puesto que no quiere perder adeptos víctimas del radicalismo conservador? Al parecer, así es. Durante una entrevista con el jesuita y periodista Antonio Spadaro en la Civiltà Cattolica afirmó que, a pesar de que lo han acusado de no hablar de los susodichos temas, “La Iglesia ya dijo lo que tenía que decir”.  Y todos sabemos lo que la Iglesia ha dicho a lo largo de su lamentable historia.

Por este motivo, el obispo de Uruguay Carlos Collazi pidió su intervención cuando en su propio país se estaba tratando de aprobar una ley que le diera estatuto jurídico a las parejas homosexuales. El obispo uruguayo sabía que el obispo argentino había jugado con las mismas cartas…3

Puede resultar increíblemente ingenuo pretender que un hombre que ha estudiado desde su adolescencia la religión católica y que ha alcanzado llegar al  más alto título jerárquico en el catolicismo haya cambiado en sólo un año y medio; desde que deslegitimó religiosamente la ley argentina y el momento en que fue elegido para el trono de San Pedro.

En el aborto y la eutanasia no ha sido nada distinto de sus predecesores: en el periódico La Gaceta de Argentina fue noticia el discurso que impartió ante diplomáticos “acreditados por el Vaticano”, es decir, las declaraciones que se conocen como Estado del Mundo. Sin ambages, dijo: “Es horroroso incluso pensar que hay niños, víctimas del aborto, que nunca verán la luz del día”4.

La prensa sigue insistiendo en que es un hombre que no toca estos temas con tanta frecuencia como sí lo hicieron Juan Pablo II o Benedicto XVI (convirtiéndolo automática y erróneamente en un gran liberal), pero esto puede corresponder a la táctica de no perder feligreses. En un mundo en que cada vez más las personas creen menos en la religión por su antimodernismo recalcitrante no resulta extraño que el silencio sea una perfecta apuesta para mantenerse alejado del debate. A un católico del siglo XXI le parecería ridículo que le impidan utilizar métodos anticonceptivos y la Iglesia, mediante el silencio de su máximo representante, hace lo que más conviene.

Respecto al homosexualismo ha sonado una frase que lo tildó, una vez más, de “progresista”. Le preguntaron qué pensaba sobre los gays, a lo que respondió: “No soy nadie para juzgarlos”.  Después de la declaración agregó en la Civiltà Cattolica: “Al decir esto he dicho lo que dice el Catecismo. La religión tiene derecho de expresar sus propias opiniones al servicio de las personas, pero Dios en la creación nos ha hecho libres: no es posible una injerencia espiritual en la vida personal”. Es, claramente, una frase que suena muy bien pero que en el fondo no es nada distinto de lo que siempre ha mantenido la iglesia. El problema del libre albedrío y de la iglesia salvadora, única que nos llevará al paraíso, sigue vigente. Si no haces lo que te dice la religión, entonces no vivirás eternamente. Él no es nadie para juzgarlos, porque sabe que todo está dicho y, en caso de querer acercarse a la religión, ella “expresará todo lo que tiene al servicio de las personas”. Y lo demás son palabras vanas…

Sobre el sacerdocio femenino ha dicho que no habrá cambios en su prohibición, aunque ve “más participación femenina en la Iglesia”. Me pregunto dónde la ha visto, ¿cómo feligreses, tal vez? Insiste en que “Hay que trabajar más hasta elaborar una teología profunda de la mujer. Sólo tras haberlo hecho podremos reflexionar mejor sobre su función dentro de la Iglesia. En los lugares donde se toman las decisiones importantes es necesario el genio femenino”. ¿Y qué es lo que diferencia tanto al hombre de la mujer en el desempeño de actividades eclesiásticas? ¿Una disfunción cognitiva? ¿O acaso es que no se pueden desprender tan fácilmente de las enseñanzas de dos de los más grandes teóricos del cristianismo como San Agustín y Santo Tomás, que, por otro lado, consideran a la mujer un ser inferior al hombre? El Papa opina como siempre lo han hecho los predecesores y, aunque podemos percibir que él encuentra diferencias para el desempeño religioso, no enumera sus razones y argumentos.

Al respecto de los anticonceptivos, hace poco dijo que los “cristianos no podemos seguir reproduciéndonos como conejos”, pero que los métodos anticonceptivos artificiales estaban tajantemente prohibidos. O sea que, como los papas progresistas del pasado, debemos abstenernos de tener relaciones sexuales para evitar reproducirnos. Una muy moderna solución, ¿no?5

El Papa ha tenido, incluso, palabras de aliento para los ateos: si nos portamos bien podríamos eventualmente ir al cielo. Bueno, pero, ¿a qué ateo le interesa ir al cielo?, no creo que ninguno de ellos esté interesado en ser recibido en el paraíso. Una vez más: la única verdad reside en la Iglesia…No hay nada qué debatir.

Y, para terminar, es contrario al pensamiento científico. En la primera encíclica del Papa “Lumen Fudei” hay un ataque contra lo que él considera la “razón autónoma” al señalar que quien esté guiado solamente por esa actitud no llegará a salvarse y que sólo quien vaya de la mano benévola de la Iglesia podrá alcanzar la salvación completa –nada distinto de lo que le pide a los homosexuales y a los ateos-.

Ah, bueno, y como al Papa le encanta hablar en sentido figurado, puede que todo lo que ha dicho durante su papado sea un amasijo de metáforas. Un verdadero puñetazo del papa progresista al conservadurismo.

 

 

1[http://www.elespectador.com/noticias/elmundo/francisco-i-un-papa-contra-el-matrimonio-gay-articulo-410096 ]

2[http://www.lanacion.com.ar/1744215-el-papa-francisco-sobre-el-aborto-y-la-eutanasia-no-es-licito-liquidar-matar-una-vida-para-resolver-un-problema ]

3[http://www.elespectador.com/noticias/elmundo/iglesia-uruguaya-recuerda-palabras-del-papa-oponerse-ma-articulo-415147 ]

4[http://www.lagaceta.com.ar/nota/616236/mundo/papa-francisco-remarco-rechazo-eutanasia-al-aborto-es-compasion-falsa.html]

5[http://www.abc.es/sociedad/20150119/abci-hijos-conejos-papa-201501192055.html] y [http://lta.reuters.com/article/topNews/idLTAKBN0KS1ZV20150119]