A pesar de las afirmaciones de las autoridades, el día 22 de julio el profesor Guillermo Castaño al llegar a su casa encuentra todas las vías de acceso violadas y dos computadores destrozados. Cabe resaltar que el profesor es el presidente del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos en Risaralda…

10570581_10203514828025425_1076899456_n - copia (1)Por: Harol González

El día19 de junio se hizo pública una amenaza de muerte por parte de grupos paramilitares en contra de 10 estudiantes de la Universidad Tecnológica de Pereira; en ella se especifican los nombres de varios representantes estudiantiles en diferentes estancias de la universidad y se les da un plazo de 40 días para no matricularse y abandonar la ciudad ´´No estamos jugando, o se van o los acostamos´´ dice textualmente el comunicado que les llegó por medio de internet.

Días después, el 25 de junio a las 9:30 pm el Representante al Consejo Superior Julián Herrera es abordado por sicarios en una motocicleta quienes se retiran después de ver al estudiante lanzar gritos a las casas vecinas en un intento desesperado por salvar su vida. Todos los hechos se han registrado ante los organismos de Estado correspondientes pero ninguno de ellos ha avanzado en medidas concretas para garantizar la vida de los estudiantes amenazados.

En cuanto a la fiscalía 24 de Pereira después de casi 2 meses de recibir la denuncia formal, no se ha evidenciado ningún resultado preliminar a nivel investigativo referido a los presuntos autores de la amenaza. La UNP-Unidad Nacional de Protección- no ha ofrecido medida de seguridad alguna después de las solicitudes formales, al tiempo que el Director de Inteligencia de la Policía Metropolitana del Departamento afirma que en la región los grupos paramilitares no existen.

A pesar de las afirmaciones de las autoridades, el día 22 de julio el profesor Guillermo Castaño al llegar a su casa encuentra todas las vías de acceso violadas y dos computadores destrozados. Cabe resaltar que el profesor es el presidente del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos en Risaralda, organismo que se ha encargado de denunciar la existencia y delitos que cometen estos grupos a nivel departamental; postura contraria a la que sostienen los organismos de seguridad e inteligencia del Estado y el departamento quienes niegan su existencia.

A nivel nacional el panorama no es distinto. El senador Iván Cepeda denunció que seis universidades públicas del país están bajo control paramilitar, las cuales han seguido un patrón de persecución a nivel profesoral, estudiantil y trabajador de cara a tomarse el control de las universidades desde lo administrativo.

Por parte del gobierno nacional se posesiona Gina Parody como nueva Ministra de Educación, al tiempo que se presenta una nueva política pública llamada Acuerdo por lo Superior 2034. Esta nueva política no fue acordada con los estudiantes de la MANE y dentro de la UTP los estudiantes amenazados juegan un papel fundamental en la oposición a una propuesta de educación superior, que sigue siendo igual a la presentada por el gobierno y rechazada contundentemente por los estudiantes en el año 2011.

En cuanto a los jóvenes amenazados se debe decir que esta situación los ha llevado a desplazarse forzosamente a diferentes ciudades a la espera de un pronto regreso y una respuesta de las autoridades, ya que a causa de los constantes seguimientos se vieron  obligados a salir de la ciudad; a abandonar sus trabajos; a alterar su estudio y la tranquilidad de sus familiares, pues incluso algunos de ellos se han visto obligados a recibir atención médica y psicológica a causa de estos hechos.

Las amenazas indiscutiblemente evidencian un conocimiento de la universidad y de sus dinámicas internas, un seguimiento a sus líderes estudiantiles y a diferencia de amenazas anteriores, ocurren hechos concretos y denunciados que atentan contra la vida y la libertad de personas que han llamado la atención sobre irregularidades administrativas; defendido el concepto de público en la universidad, abogado por la justicia y la democracia en la comunidad universitaria y que ahora se ven obligados a condicionar sus labores, aunque esperemos, no a abandonarlas.

Entre otras cosas, el acuerdo por la educación 2034 tiene como contexto un´´escenario de la Paz´´, la pregunta es: ¿para quiénes?