¡Qué inicien las fiestas!

Pero en esta oportunidad escuchamos al actual alcalde de la ciudad Enrique Vásquez Zuleta abriendo las fiestas con un discurso más marcado por ideas políticas y afanes de mostrar resultados que por los ideales de unas festividades que sólo se ven una vez al año y que son el preámbulo del sesquicentenario (150 años) de la ciudad en su próxima edición.

Por: Leandro Toro Valencia

En las tradicionales fiestas de la Cosecha de Pereira que se celebran en el mes de agosto y donde se recuerda la fundación de la ciudad, uno de los eventos más importantes es la Lectura del Bando, donde se da inicio oficial a estas fiestas que son un derroche de cultura y unión entre todos los pereiranos y allegados.

Este año tuve la oportunidad de estar en este evento en particular, realizado en la emblemática Plaza de Bolívar, justo al lado de la obra que representa a Pereira, el Bolívar Desnudo del maestro Rodrigo Arenas Betancourt, la lectura del Bando dio apertura oficial a las fiestas de la Cosecha de Pereira en sus 149 años. La administración ha recalcado que hay eventos para toda clase de gustos en un intento desesperado de tener algo con qué impactar, algo con qué hacerse ver como administración. Y el acto realizado el pasado jueves 16 de agosto a las 7 de la noche en zona céntrica de la ciudad no fue la excepción.

Generalmente es un personaje llamado “El Pregonero” quien hace la lectura del bando y da inicio a las festividades que engalanan la ciudad por algo más de 15 días. Pero en esta oportunidad escuchamos al actual alcalde de la ciudad Enrique Vásquez Zuleta abriendo las fiestas con un discurso más marcado por ideas políticas y afanes de mostrar resultados que por los ideales de unas festividades que sólo se ven una vez al año y que son el preámbulo del sesquicentenario (150 años) de la ciudad en su próxima edición. Un discurso que solo muestra un afán de mostrar la cara positiva de una ciudad que esconde multitud de oscuras problemáticas, como la situación actual de la empresa Multiservicios.

Poco fue el espacio que dedicó a las fiestas en sus palabras, y fue esto lo que más me asombro de este acto inicial. No lo vi como el anuncio de unas festividades sino como el intento de hacerse ver bien ante los pereiranos. Sentí palabras de politiquería en esas cuantas hojas de lectura del Alcalde. El clima parecía feroz con rayos que engalanaban la noche, y una brisa mostraba que la ciudad sigue siendo la misma, con un clima cambiante e indomable, aunque sus administraciones quieran mostrar una cara diferente.

El ánimo de las fiestas de la Cosecha es mostrar y preservar nuestra cultura en torno a las prácticas que usualmente tenemos como región cafetera. Ahora mi pregunta es, y escuchando el discurso del Alcalde, ¿es la politiquería y el afán de mostrar resultados positivos parte de nuestra cultura? Considero que ese discurso fue algo desafortunado y debió haber tenido otros tintes culturales o sociales. Hablar de los logros de la administración es como hacerse publicidad en un espacio que no está dedicado para ello.

De la lectura del bando es de rescatar esa impecable presentación de la banda sinfónica municipal y ese acople maravilloso que tuvo con las danzas y bailes que presentaron las diferentes compañías artísticas de la ciudad. Esas profundas voces de nuestros tenores engalanando los himnos o las tradicionales composiciones musicales de nuestros artistas. Y que decir del ánimo de los asistentes, sencillamente salvaron esta lectura del bando que rompió los esquemas en muchos aspectos.