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Esta pandemia nos ha recordado la facilidad del viaje, la velocidad de la información, pero aún le falta mucho para recordarnos que ante todo debemos ser humanos.

 

Por / Gustavo Osorio

Ante la incertidumbre que se vive hoy en Colombia, bajo la magnitud de las medidas que se toman para contener una pandemia que ya colapsa la economía mundial, hace falta ser más solidarios y conscientes.

Me han llegado noticias de diferentes partes y medios, entre estas de una revista que ha terminado el contrato de todos sus empleados, empresas que comienzan a poner en duda la continuidad de todas sus actividades, arrendatarios que exigen pagos sin entender que también sus inquilinos sufren ante esta crisis.

Mientras los pronunciamientos del gobierno en esta materia son escasos, vuelvo y digo, hace falta una conciencia colectiva, un reclamo ante las represalias que nos dejará un ser al borde de lo vivo. Esta es una guerra, dijo el presidente de Francia en pocas o menos palabras. Italia dice algo simple: “a nuestros abuelos les pidieron ir a la guerra, a nosotros solo nos piden estar en casa”.

Debemos ser sinceros, el teletrabajo no funciona en todos los ámbitos, las reservas económicas son inexistentes en demasiados hogares. “La romantización de la cuarentena (decía un trapo colgando de un puente) es un beneficio de clase”. La situación llama a medidas extremas, a respuestas más allá de la mera contención del virus. El comercio independiente está entrando en crisis, y con este las personas que lo posibilitan. Los cientos sino miles de migrantes del vecino país que viven de trabajos clandestinos ya no pueden sostenerse, igual pasa con los colombianos.

Tras los miles de horas de noticias diarias que se transmiten del Covid-19, cómo evitarlo, hay acciones que también deben acompañar los días que se avecinan. La realidad es mucho más compleja de lo que creemos, aún nos espera mucho a que sobreponernos. Esta pandemia nos ha recordado la facilidad del viaje, la velocidad de la información, pero aún le falta mucho para recordarnos que ante todo debemos ser humanos.