Miguel angel lopezOlvídese de comprar un nuevo celular por el simple hecho de que estornudó accidentalmente en él y no tiene arreglo, a menos que un experto lo abra por completo y lo limpie tornillo a tornillo.

Por: Miguel Ángel López

Esta semana tuve la desgracia de despedirme de un gran amigo. Una mañana, sin más ni más, me di cuenta que ya no iba a estar ahí para mí. Cuatro años en los que siempre estuvimos juntos. Bailamos juntos. Cantamos juntos. Y ahora… ¡pum!

Esta semana mi iPod estiró la pata. Por más horas que lo conecté a cargar, por más caricias y lágrimas él no respondió.  Sobrevivió  a tres atracos, en uno de ellos el ladrón lo tuvo en sus manos y un taxista lo salvó. Lo he reseteado unas tres veces y una vez llegué a llenar sus 32 GB. Un tiempo lo usó mi ex, un tiempo lo usó mi hermano, todo el tiempo me acompañó en la ducha. Pero nada qué hacer, él es de la tecnología de derecha.

Soy una víctima más de la obsolescencia programada. Ahora, estoy destinado a vivir una vida sin música en el metro y en el bus, o a gastar mi próxima quincena en un nuevo aparatejo. En mi cayó esta maldición gracias a que un señor muy inteligente por allá en el siglo XX se le ocurrió que podría hacer más dinero si los bombillos duraban menos  (Ver documental).

No obstante, una persona cansada de comprar bombillos, televisores, neveras, microondas, grabadoras, controles y celulares tuvo una idea. Un bombillo que se prendió y no se va a apagar así de fácil. Les presento: Phone Blocks

Dave Hakkens propone crear un celular que esté hecho para durar. Que todas sus partes sean independientes de las otras y puedan ser reemplazadas fácilmente. Olvídese de comprar un nuevo celular por el simple hecho de que estornudó accidentalmente en él y no tiene arreglo, a menos que un experto lo abra por completo y lo limpie tornillo a tornillo. Phoneblocks es tecnología de izquierda.

Hakkens pide ayuda para difundir su idea por el 2.0 para llamar la atención de algún multimillonario que también esté cansado de comprar y volver a comprar los celulares cada vez que les cae una gota de lluvia.

Por ahora, sigan cargando su celular a diario.

PS: ¡Mamá! Mira que las cosas sí se dañan por su uso.