MARGARITA-CALLE-1Las expresiones populistas que abundan en el escueto “acuerdo”, abogando por mantener el sector cultural en el ostracismo creativo, al margen de las transformaciones que reclaman los contextos y las demandas que todo ciudadano debe asumir cuando desea poner en juego su capital intelectual y cultural.

Por: Margarita Calle

El pasado 9 de junio la sección de Política del Diario del Otún publicó un supuesto “Acuerdo político y cultural”, firmado, según el autor del documento, por “representantes del sector cultural y candidatos que esperan el respaldo en las urnas el 25 de octubre”.

Nada más alejado de la realidad que lo que aquí se pretende. Primero, porque en él sólo aparece representado un porcentaje reducido del sector cultural de la ciudad y de los candidatos en contienda política. Segundo, por el talante populista de las propuestas presentadas que, de plano, desconocen los avances que tuvo la presente administración en materia de cultura, para recabar de nuevo en iniciativas que colocan a los artistas y a los ciudadanos en una condición de minusvalía intelectual y social, proclives sólo a la producción y consumo de creaciones sensibleras, fáciles de digerir e interpretar.

Las expresiones populistas que abundan en el escueto “acuerdo”, abogando por mantener el sector cultural en el ostracismo creativo, al margen de las transformaciones que reclaman los contextos y las demandas que todo ciudadano debe asumir cuando desea poner en juego su capital intelectual y cultural.

La anterior dirección del Instituto Municipal de Cultura y Fomento al Turismo de Pereira trazó unas rutas claras para el manejo inclusivo y democrático de los recursos de la cultura, que contribuyeron a empoderar a los agentes del sector cultural, a fortalecer la institucionalidad y a construir unas reglas de juego claras para todos.

Hoy, esas organizaciones y colectivos de artistas y gestores, que entendieron el sentido y la relevancia de estos procesos, convocaron para la realización de un gran foro público con todos los candidatos a las corporaciones públicas, que nos permita valorar en colectivo los procesos culturales, asumiéndolos como ejes del desarrollo de nuestras regiones, al lado de otros sectores tradicionalmente priorizados en los planes de gobierno.

En consonancia con esto, se busca que este espacio de concertación sirva de móvil para construir acuerdos colectivos, no de pequeños grupos, y fortalecer procesos que continúen impulsando una política municipal de cultura seria, coherente y sostenible en el tiempo. Se trata de sumar conocimiento y experiencia para que todos nos reconozcamos en la dinámica cambiante y compleja del campo cultural, sin armar guetos ni desconocer los avances logrados en el proceso.

* Directora Maestría en Estética y Creación, Universidad Tecnológica de Pereira