Decidido a desenmascararlo, abandono la silla y me coloco de pie, justo a su lado, de modo que no tenga otro remedio que verme. Y lo cierto es que me mira, pero no me ve.

 

Por: Camilo Villegas

Ayer, mientras desayunaba, recibí la llamada de un desconocido que me acusaba de imitarlo en su manera de vestir, de escribir, de pensar y de caminar. También de tomar el Transmilenio a las mismas horas que él y de bajarme en las mismas estaciones. Dice adiós, pidiéndome que lo deje en paz y cuelga.

Al otro día, salgo a la Avenida El Dorado y tomo el bus en la Estación El Tiempo – Maloka para acudir a una cita en el barrio Santa Fe. Mientras voy sentado echo disimuladamente un vistazo al resto de los pasajeros. A unos metros de mí, junto a la puerta central, descubro a un tipo con zapatos formales, jeans, camisa blanca y una chaqueta de cuero negra. La misma indumentaria que llevo yo. Su pelo, peinado hacia un lado, es más denso y abundante.

Comienzo a observarlo con hostilidad, a ver si levanta su rostro y se fija en mí. Pero el tipo va en lo suyo, ajeno completamente a todo. En esto, suena mi celular, contesto y cuando estoy hablando con mi hermana, observo que a él también alguien lo llama, o que lo finge al menos. Colgamos al mismo tiempo, lo que me produce inquietud.

Decidido a desenmascararlo, abandono la silla y me coloco de pie, justo a su lado, de modo que no tenga otro remedio que verme. Y lo cierto es que me mira, pero no me ve. No repara en que vamos vestidos igual ni en mi actitud provocadora. Tres paradas más allá, en la estación de Quinta Paredes, el hombre abandona el bus. Decido seguirlo, aunque no he llegado a mi destino.

El desconocido sale a la calle y se mete en una panadería cerca de Corferias, donde compra un café. Yo hago lo mismo para disimular. Luego entra a un supermercado sobre la Av. Esperanza. Se compra una botella de agua y logra escabullirse sin que yo me dé cuenta. De vuelta a casa, recibo una llamada. Es él. Insiste en que deje de imitarlo y seguirlo o que me atenga a las consecuencias.