Para cuando se publique esta nota, ya habrán pasado un par días de haberse conocido otra escabrosa amenaza contra líderes estudiantiles en Pereira, Risaralda, por cuenta de éste mismo grupo armado.

 

Por: Felipe Chica

Minutos después de que se supieran los resultados electorales que concedieron la reelección de Santos, Alfredo Rangel en su cuenta de Twitter invitaba “a defender la democracia”.  Para quienes no lo conocen, Rangel es uno de los analistas militares de mayor renombre en Colombia, quien ha bebido jugosos contratos como asesor de seguridad en varios ámbitos, conocido también por sus columnas y análisis tendientes a legitimar los escándalos propios del Uribismo. Hoy Alfredo es Senador electo por el Centro Democrático.

Un día después, Jaime Restrepo publica en esta misma Red un llamado a todos los Uribistas a ponerse las botas y estar en pie de guerra democrática,  termina con un “vamos a mostrar  a este presidente de pacotilla qué es oposición”. Restrepo ha sido señalado por ser el candidato de las Autodefensas del Magdalena Medio para asumir la candidatura para la personería de Sonsón en el Oriente antioqueño en 2004. Alrededor de la sonada María del Pilar Hurtado,  exdirectora del cartel de las tres letras como se le conoce en el ámbito paramilitar al DAS, Restrepo fue una de las cabezas del  Bloque Humanitario Germán ERestrepo  cuyo propósito fue entorpecer la extradición de Hurtado.

Para no hacer extensiva la lista, baste decir que los llamados a defender el Estado de Opinión de Uribe han sido innumerables y destilan veneno. No son gratuitas pues las suspicacias en el ámbito de las redes sociales que relacionan  la explosión del petardo frente al CAI en el norte de Bogotá con el sentir de ultraderecha. 

AMENAZATal y como se han dado en los últimos días amenazas contra campesinos el Departamento de Sucre, el grupo paramilitar conocido como Las Águilas Negras ha desatado todo un brote de intimidaciones a lo largo y ancho del territorio contra militantes de la UP y defensores de derechos humanos. Amenazas en Bogotá, Valle del Cauca, Huila y Barranquilla, todas con horas de diferencia. Para cuando se publique esta nota, ya habrán pasado un par días de haberse conocido otra escabrosa amenaza contra líderes estudiantiles en Pereira, Risaralda, por cuenta de éste mismo grupo armado (ver imagen).

Lo que  se cuece en el panorama político colombiano no solo son las políticas retardatarias propias de nuestra inserción en el mundo Neoliberal, sino la reapropiación política del Estado por cuenta de las mafias. La gravedad de los hechos sugiere que debemos comenzar a mezclar la acción política con el tiempo. Se nos agota el tiempo para respirar.