Una Maestría en Educación Artística en la UTP

MARGARITA-CALLE-1De acuerdo con cifras del Ministerio de Educación Nacional (MEN), en Colombia solo 28 % de los docentes vinculados al sector oficial cuenta con estudios de posgrado (especialización y maestría).
Por: Margarita Calle*
El campo de la educación en Colombia vive un momento de transición que puede arrojar muy buenos resultados en el mediano y largo plazo, si nos comprometemos con procesos de formación serios.
En la oferta de programas de formación avanzada en el país, el campo de la educación artística ha estado bastante relegado. Como sucede con otras disciplinas, los programas existentes se concentran en ciudades como Medellín y Bogotá, dejando sin alternativa a los profesionales que viven en las demás regiones.
Consciente de esto, el equipo académico de la Maestría en Estética y Creación de la Universidad Tecnológica de Pereira se puso a la tarea de estructurar un énfasis en Educación Artística, que además de llenar el vacío existente en el medio, contribuyera a transformar la comprensión de las artes, a valorar su enseñanza y su lugar en las instituciones educativas y en la vida social. Con mucha satisfacción hemos recibido del Ministerio de Educación Nacional la resolución que le otorga el registro calificado a este programa y lo habilita para ser ofrecido a la comunidad.
De acuerdo con cifras del Ministerio de Educación Nacional (MEN), en Colombia solo 28 % de los docentes vinculados al sector oficial cuenta con estudios de posgrado (especialización y maestría). Esto, sin duda, tiene en aprietos al gobierno nacional con la meta de posicionar a Colombia como el país más educado de América Latina. Aunque las artes no han sido privilegiadas en los estándares de medición de la educación, este es uno de los campos que requiere mayor cualificación, pues no basta con un programa de licenciatura para que los maestros logren reflexionar, sistematizar y transformar su propia práctica educativa y por esa vía cumplir con la misión de educar de manera integral.
Si logramos promover en los maestros la investigación aplicada, como estrategia para la resignificación de los saberes escolares, y operar los desplazamientos necesarios para entender la realidad de los contextos donde interactúan sus estudiantes, conocer sus gustos, afinidades y búsquedas, seguramente vamos a descubrir un terreno bastante fértil para valorar la estética y la creatividad en el medio. El maestro de artes tiene que ser un lector atento de su entorno, un innovador y un agenciador de experiencias, que contribuyan a transformar la escuela en un espacio menos hostil y más afectivo.
Compartimos con los lectores la satisfacción que nos produce el reto de este nuevo programa en Educación Artística, el cual, al lado del énfasis que ya tenemos en Estética y Creación, seguirá horadando el terreno para que las artes sean reconocidas y valoradas como un referente de diálogo, de construcción de saberes y de cohesión social en la escuela y fuera de ella.
* Directora Maestría en Estética y Creación, Universidad Tecnológica de Pereira (UTP)