Durante el actual periodo del gobernador Sigifredo Salazar el Hospital Universitario San Jorge ha tenido seis gerentes, entidad de carácter departamental donde sectores ciudadanos y la misma clase política denuncian malos manejos administrativos y posibles actos de corrupción. Senador conservador Samy Merheg en la mira por su cuestionado ejercicio de poder en ese hospital. Denuncias de Coodesuris.

Senador Samy Merheg. Fotografía / Partido Conservador Colombiano

Por UNIDAD INVESTIGATIVA

El Hospital Universitario San Jorge (HUSJ) es el escenario de los contrastes. Mientras en una de sus esquinas se construye una sofisticada Unidad Coronaria que costará 6.697 millones de pesos, 5.697 millones de ellos con recursos del Sistema General de Regalías, sus empleados acaban de terminar un paro debido al no pago de dos meses de salarios.

El HUSJ es el centro de salud pública de mayor jerarquía en Risaralda, atiende por ello a pacientes de alta complejidad debido a la extraordinaria dotación en equipos y, sobre todo, por la calidad de su personal especializado en las diferentes tareas.

Fundado en 1908, sus crisis financieras parecieran repetirse de manera cíclica. Hace 20 años, en 1998, estuvo a punto del cierre. El motivo: los malos manejos administrativos originados en la indebida injerencia de actores políticos locales que entraron a saco para malversar el presupuesto de la entidad.

Hoy, cambian los actores, pero el drama se repite. La crisis financiera ya es insostenible, tanto que un diputado conservador hizo públicas denuncias sobre lo que señala como actos de corrupción en su interior y el gobernador Sigifredo Salazar, de ese mismo partido, pidió intervención de la Fiscalía y de otros órganos de control.

Frank Huerta, subgerente administrativo del HUSJ.

A raíz de estas denuncias, Frank Huerta Gutiérrez, subgerente administrativo del HUSJ –señalado por el diputado Hugo Armando Arango como uno de los principales responsables de esta crisis–, presentó su renuncia ante la junta directiva, la cual se haría efectiva al finalizar este mes. Huerta es cercano al senador Samy Merheg y ha apoyado por lo menos una de sus anteriores campañas.

Huerta, quien nunca contestó a las llamadas que se le hicieron, lo mismo que el senador Merheg, afirmó ante la junta que “no se ha robado un peso, que no son ciertas las imputaciones que se le hacen y que no se siente cómodo con esa situación”, de acuerdo con el Blog del Ministro, medio de política local.

La paradoja es que en los estamentos políticos se reconoce la enorme injerencia que tiene el senador conservador Merheg en el manejo administrativo y contractual del HUSJ.

Aunque muchos prefieren callar, Édison Noreña, quien tiene experiencia en manejo de EPS e IPS en Risaralda, afirma que “el Hospital San Jorge de Risaralda ha sido politizado por el grupo de Samy Merheg. Ha sido una caja burocrática y económica para los partidos que lo han administrado. El exgobernador (Carlos) Botero aún tiene vínculos directos en el San Jorge (…) El senador Merheg es un fantasma, aparece en época electoral y desaparece; comprobar que él da órdenes directas es muy difícil, él nunca va a las instituciones”. Lo dice esgrimiendo sus 25 años de recorrido en el manejo tanto de la red pública como privada del sector salud.

Olga Lucía Zuluaga Rodríguez. Fotografía / AHR

Deudores y acreedores

En un informe de la directora ejecutiva de la Asociación de Hospitales de Risaralda (AHR), Olga Lucía Zuluaga Rodríguez, se reconoce que “actualmente la cartera total asciende a $190 mil 900 millones, de esos dineros $102 mil 700 millones del (régimen) subsidiado y $40 mil 700 millones del (régimen) contributivo; el resto corresponde a otros rubros”.

Según la misma AHR, las Entidades de Salud del Estado (ESE) con mayor cartera por recaudar son Hospital San Jorge ($132 mil 200 millones), Santa Mónica de Dosquebradas ($17 mil 700 millones), San Pedro y San Pablo de La Virginia ($9 mil millones). Y de nuevo aparece el senador Merheg, señalado como quien maneja burocráticamente esas tres entidades.

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A pesar de esto, según Noreña, “las transferencias por régimen subsidiado, lo de salud pública, permiten que el hospital sea autosostenible. Esta semana lo dije en otro medio de comunicación: el hospital San Jorge es tan rentable que se lo pueden robar 10 veces y puede seguir funcionando”.

El diputado Hugo Armando Arango, quien convocó el debate de control político a la actual secretaria de Salud de Risaralda, Olga Lucía Hoyos Gómez, dice de manera enfática que “allí hay un desgobierno, hay anarquía, todo un caos. Cada uno hace a según su leal saber y entender. Por eso se hace un llamado a la junta directiva y a la gerencia para que obedezca a un plan estratégico. En nuestro debate demostramos fallas en la administración”. La secretaria de Salud no respondió a los cuestionamientos y pidió tiempo para asesorarse jurídicamente.

En lo que va de la administración del actual gobernador, el HUSJ ha tenido seis gerentes: Juan Carlos Restrepo (obligado a renunciar tras un debate político), Álvaro Ayala (encargado), Mauricio Cardona, David Ricardo, María Elena Ruiz (encargada) y la actual, Luisa María Hincapié Zapata. En el caso de los hospitales universitarios el nombramiento de los gerentes es discrecional por parte de los respectivos gobernadores.

Consultado uno de los exgerentes, se negó de manera rotunda a dar declaraciones sobre lo que sucede en el HUSJ. De manera muy precavida y con muestras de temor, apenas alcanzó a decir “yo tengo familia…”.

Miguel Ángel Rendón, gerente de Coodesuris.Fotografía / Notisena

Las denuncias de Coodesuris

Pero las quejas no terminan acá. Miguel Ángel Rendón, gerente de Coodesuris –Cooperativa de Entidades de Salud de Risaralda, de la que es socia el HUSJ junto con otras 14 ESE de Risaralda–, se refiere a la desvinculación que esa Cooperativa hizo como proveedora de bienes y servicios al San Jorge, luego de varios años de trabajo conjunto. “Lo voy a decir así con toda la tranquilidad y porque lo dicen en muchos escenarios y lo dice mucha gente: un hospital que no le compre a su cooperativa es porque algo está pasando”.

Sobre las razones por las cuales esta relación contractual terminó, Rendón se expresa de manera directa: “les quiero explicar que a nosotros no nos sacaron, yo quiero ser muy claro en eso porque seríamos mentirosos y hasta irrespetuosos con la misma gerencia del hospital. Nosotros solicitamos retiro y les voy a decir el por qué. Nosotros mandamos un derecho de petición porque había un desequilibrio económico en lo contractual, en promedio el contrato del San Jorge nos estaba dando una pérdida de 50 millones de pesos mensuales”.

A pesar de ello, el HUSJ todavía sigue asociado a Coodesuris, aunque ya no obtendrá utilidades debido a que no le compra a la cooperativa de la que hace parte, sino a nuevos proveedores externos.

San Jorge contrataba el suministro y la administración de los procesos –químicos farmacéuticos y otro personal especializado– con Coodesuris. En el precio de medicamentos, dispositivos médicos y todo lo que es nutrición se incluía ya ese costo de los procesos, a “precios muy competitivos”, aclara Rendón.

La relación funcionó bien hasta el 2016. Este año asumió el actual gobernador Salazar, apoyado en su campaña por Merheg. En 2017 los directivos del hospital pidieron separar las tareas de administración de las del suministro. Se presentó una propuesta, la cual fue aceptada por el HUSJ con la condición de que los costos de los procesos se añadían al valor de los suministros.

Pero no terminaron acá los condicionamientos por parte del HUSJ, según Rendón. “Cuando ellos pidieron separar la administración del suministro, también nos dijeron estos productos no se los voy a comprar, que son los productos paretos, los productos importantes dentro del negocio, muy poquitos, pero son los que concentran el dinero en el negocio. Como para que entiendan, ellos se llevaron la carne y a nosotros nos dejaron el hueso”.

Una decisión comprometedora que exigía tener compras de por lo menos 800 millones de pesos mensuales, para poder hacer ese cargo. Coodesuris la asumió con transparencia por tener el antecedente de que los cobros anuales superaban los 10 mil millones de pesos. Pero el montaje contra esta relación comercial ya se estaba gestando desde el interior del HUSJ.

Espere mañana: Contrataciones irregulares que ponen en riesgo vidas.

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