Batallón San Mateo, una heterodoxia urbanística

 El batallón San Mateo contiene una alta extensión de suelo con cobertura vegetal, compuesto por bosques de galería y riparios que llegan a representar hasta el 50% del predio; no obstante, los suelos urbanizados corresponden al 33%, y un restante 17% correspondiente a suelos con pastos. 

Por: Daniela López Patiño, Daniela Giraldo Mantilla, Juan Antonio Llanos, Juan Sebastián Vallejo, Lina Fernanda Pareja y Martha Isabel Ángel Pardo

Las Actuaciones Urbanas Integrales (AUI) son definidas en el artículo 113 de la ley 388 de 1997 como el desarrollo de programas y proyectos derivados de las políticas y estrategias contenidas en los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) de las entidades territoriales, en este caso, del municipio de Pereira. Las AUI o macroproyectos se reconocen por ser operaciones de gran escala e impacto en la estructura y la organización espacial urbana, en el crecimiento de la ciudad y en la calidad de vida de la población. Deben integrar la gestión urbana del suelo con la acción sectorial y acción público-privado, además de un compromiso del municipio como líder y gestor del proyecto.

A su vez, los proyectos urbanos integrales se conciben como un conjunto de actuaciones e intervenciones orientadas a mejorar y transformar positivamente los diferentes componentes de la ciudad (movilidad, estructura ecológica principal, espacio público, sistema habitacional, sistema patrimonial, servicios públicos domiciliarios y equipamientos colectivos), dando solución integral a las problemáticas urbanas que más prevalecen y potenciando las oportunidades del territorio. Desde esta perspectiva, la función principal de las AUI se enfoca en promover el desarrollo de operaciones urbanísticas con el fin de dar solución a las deficiencias latentes en los sistemas que estructuran a las ciudades.

Con respecto al sistema de movilidad, se entiende como el conjunto de desplazamientos realizados en diferentes modos o sistemas de transporte que permiten reducir las distancias, comunicar los diferentes puntos de la ciudad y hacer accesible los lugares donde se satisfacen las necesidades y deseos de la población. En Pereira, el sistema de transporte está constituido por Megabús, bus y buseta que es usado por el 50% de la población, mientras el 21% usan motocicletas, el 12% se movilizan a pie, el 8% en taxi y el 6% en vehículo particular; sólo el 2% en bicicleta, siendo el único transporte alternativo de la ciudad. En los últimos años se reconoce el uso de Uber que moviliza el 1% de la población, según el Informe de Calidad de Vida 2015.

Además, se documenta que en la ciudad hay 352 vehículos por cada 1000 habitantes, un 59% de vías en buen estado de un total de 473,46 km (Informe de Calidad de Vida, 2015), de las cuales en promedio hay 0,0017 km por vehículo (Plan de Desarrollo, 2016 a 2019). Por otro lado, se registró en total 4159 accidentes de tránsito para el año 2016, en promedio 11 accidentes por día (Instituto de Tránsito de Pereira, 2016).

Por su parte, el sistema relacionado con la estructura ecológica principal es reconocido como un eje fundamental para el ordenamiento ambiental de la ciudad de Pereira, en tanto contiene un sistema espacial y estructural interrelacionado que define un corredor ambiental de sustentación, cuya función es de vital importancia para el mantenimiento del equilibrio ecosistémico del territorio.

En Pereira, de conformidad con el POT para el 2015 se encuentran los siguientes componentes que constituyen la estructura ecológica principal: Parque Lineal del río Otún, Corredor Ambiental Consotá-Otún, Corredor ambiental del Río Otún, Corredor de La Quebrada Cestilla, Corredor del Río Barbas, Corredor de la Quebrada Combia, Corredor del Río Cauca y La Vieja en su límite con el municipio; estos corredores funcionan como elementos estructurales cuya finalidad principal es la preservación, conservación, restauración, uso y manejo sostenible de los recursos naturales renovables, los cuales brindan la capacidad de soporte para el desarrollo socioeconómico de las poblaciones. Además, dichos corredores actúan como prestadores de servicios ecosistémicos, los cuales se presentan altamente reducidos por efecto de las actividades antrópicas dentro de los ecosistemas estratégicos.
El batallón San Mateo, según datos suministrados por el departamento de Sistemas de Información Geográfica (SIG) de la Universidad Tecnológica de Pereira, cuenta con un área estimada total de 62,98 hectáreas, en el cual los usos del suelo están destinados principalmente a bosques, pastos y zonas urbanizadas, tal como se muestra en la siguiente tabla.

Fuente: Arc-gis. Shapefiles suministrados por el departamento de S.I.G

Universidad Tecnológica de Pereira

El batallón San Mateo contiene una alta extensión de suelo con cobertura vegetal, compuesto por bosques de galería y riparios que llegan a representar hasta el 50% del predio; no obstante, los suelos urbanizados corresponden al 33%, y un restante 17% correspondiente a suelos con pastos. Desde esta perspectiva, resulta importante reconocer la vocación del suelo para definir de forma conveniente y apropiada las actuaciones a desarrollar dentro de la zona, lo cual permitirá evitar riesgos ambientales en el futuro (Mapa 1).

Mapa usos del suelo Batallón San Mateo.

Fuente: Elaboración propia. Shapefiles suministrados por el departamento de S.I.G

Universidad Tecnológica de Pereira.

En relación con el sistema de espacio público, en la ciudad de Pereira se evidencia un déficit importante, ya que de las 4.518 ha que tiene en total el municipio, 3.143 ha corresponden al suelo urbano y 1.375 ha están destinadas a zonas de expansión. Según el POT del 2014, el municipio sólo cuenta con 1,6 m2 de espacio público efectivo por habitante, representados en 61 hectáreas de las cuales sólo el 2% pertenece a suelo urbano. En este sentido y de acuerdo con lo expuesto anteriormente, es evidente la necesidad de generar políticas, programas y proyectos enfocados en el incremento de la oferta de espacio público por habitante, ya que esto interviene de manera directa en la calidad de vida de los ciudadanos.

Por otro lado, la mayor presión sobre los recursos por consumo de servicios públicos la ejercen los usuarios residenciales quienes representan el 97 % del total del consumo, siendo los estratos 1 y 3 son los de menor consumo, en comparación con el estrato 2, según el Informe de Servicios Públicos Domiciliarios 2015. Es por ello que si se urbaniza el predio del batallón San Mateo debe realizarse considerando la importancia de la integralidad de los sistemas estructurantes; pues la población en la ciudad tiende a aumentar, lo cual resulta ser inevitable, pero la inclusión e interrelación entre los sistemas disminuye las presiones sobre el territorio y aumenta la capacidad de adaptación ante los cambios de la ciudad.

El proyecto en el predio San Mateo debe contemplar la ejecución de una obra de infraestructura que facilite la movilidad en la zona que conecta el occidente con el centro de la ciudad, lo anterior con el fin evitar el aumento de la descentralización en la prestación de servicios y la generación de impactos ambientales, dado que la expansión continua de la ciudad afecta la cantidad y calidad de los valores naturales y culturales que finalmente repercuten en la sostenibilidad de la ciudad.

Es innegable que el intensivo proceso de urbanización de la ciudad de Pereira, promovido y ejecutado por las administraciones municipales en las últimas décadas, sin reconocer y articular en su planificación los sistemas estructurantes, ha aumentado las presiones sobre los recursos naturales y culturales del entorno. Estas presiones se reflejan en impactos biofísicos como la pérdida de cobertura vegetal, pérdida de calidad del suelo, alteración en la calidad del agua, disminución de la diversidad de especies, aumento del consumo de recursos no renovables, aumento de las condiciones de riesgo del territorio, degradación de ecosistemas terrestres y fragmentación de los corredores biológicos de la ciudad.

A su vez, se evidencian impactos socioculturales que involucran la pérdida del patrimonio material e inmaterial de la ciudad, crecimiento de los niveles de desigualdad e incremento de las condiciones de inseguridad; impactos urbanísticos asociados con el aumento de la congestión vehicular, incremento de la accidentabilidad, mayor generación de gases efecto invernadero, aumento en la generación de ruido y el uso de combustible, subida del costo marginal de abastecimiento de agua, pérdida de ecosistemas estratégicos para la ciudad, mayor ocupación de áreas en riesgo de inundación y deslizamiento, pérdida de la vocación del suelo, deterioro de infraestructura para servicios públicos y disminución del espacio público.

El espacio que será liberado por el Batallón San Mateo es una oportunidad para la ciudad que puede mejorar la calidad de vida de los habitantes, dado que disminuirá el índice más preocupante que es el de espacio público efectivo por habitante (1,6 m2), cuando el que recomienda la OMS es de 10m2. En ese sentido, se considera importante formular proyectos acordes con  necesidades actuales de la ciudad que, a su vez, sean transversales con respecto a la integralidad de los sistemas estructurantes y no se centren sólo en la atención de la demanda actual de vivienda, sino que contemple los requerimientos de espacio público, las falencias en la movilidad y la importancia de la estructura ecológica para la ciudad de Pereira.