Ampliar el puerto de Buenaventura implica el desplazamiento de personas aledañas al lugar, las cuales sufren las consecuencias de un proyecto que, según sus detractores, busca lucrar a pocos sin pensar en el bienestar de los otros habitantes.

Por: Jessica Ceballos Rangel

Puerta y puerto de Buenaventura
Eres negra sirena del mar
Cuya voz en las noches de luna
Nos invita a zarpar y a tornar […]

Página TCBUEN

En busca de modernizar al municipio de Buenaventura para que el puerto haga conexión no solo con países como Venezuela y Brasil, sino también para tener más cercanía con empresas multinacionales, TCBUEN (Terminal de Contenedores de Buenaventura) generó el desalojo de pobladores de bajamar (terrenos que colindan con el mar) que tenían una forma de sustento inestable, pero que se rebuscaban con la pesca. Ahora de su paradero poco se sabe.

Buenaventura está ubicado en la Costa Pacífica colombiana, a tres horas de la ciudad de Cali, capital del departamento de Valle del Cauca; según el DANE habitan 369.753, de los cuales 335.256 se encuentran en la cabecera municipal y 34.497 en la zona rural.

Su economía gira en entorno a exportación e importación en los puertos (la cual empezó a producirse en el año de 1919 con el entonces gobernador del Valle, Ignacio Rengifo), la actividad maderera, agropecuaria, pesca y minera con la explotación de oro.

Cuenta con una historia caracterizada por la cultura de las comunidades afro descendientes que habitan allí, así como es reconocido por el alto porcentaje de capital que entra y sale por su puerto, más del 60 por ciento de flujo de dinero a nivel nacional, superando a los puertos marítimos ubicados en la Costa Atlántica colombiana.

La Sociedad Portuaria TCBUEN es un terminal marítimo especializado en manejo de contenedores. Éste se convirtió en la competencia de la trdicional Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura (SPRBUN). Ambas buscan el beneficio para el mercado exterior del país sin rivalizar con respecto al arribo de los buques cargados de mercancía extranjera.

El proyecto que se inició en el año 2009, apoyado por el Banco Interamericano de desarrollo, tenía previsto que para finales del 2010 empezara a funcionar en su primera fase y para el 2016 estuviera en los preferidos de los asociados del comercio internacional. Hasta ahora el propósito se ha logrado y en la actualidad se encuentra funcionando vinculado con el Grupo Terminal de Contenedores de Barcelona (España) cuyas inversiones representan el 30 por ciento.

Se estudia la expansión del puerto, la agilidad y calidad a la hora de descargar los contenedores, pero no se piensa en el impacto ambiental, social y cultural en el municipio y los habitantes del puerto, donde la pobreza se ve reflejada en la carretera Simón Bolívar por donde circula alto porcentaje de capital nacional y a sus alrededores se observan las necesidades que padecen sus habitantes, como se titula un escrito del reconocido periodista y escritor colombiano Germán Castro Caycedo “Buenaventura: tierra de oro y miseria”.

Página TCBUEN

“TCBUEN ha causado un daño ambiental que nadie se lo soporta, aquí cortábamos madera, era la zona de nosotros rebuscarnos, y ahora no la tenemos”, manifestó Javier Caicedo, líder del barrio Santa Fe y perteneciente a la Organización Rostros y Huellas del Sentir Humano, ante la inconformidad de la construcción del muelle de contenedores.

Son muchas las comunidades afro quienes dicen que la tierra les pertenece pues son los que han construido en bajamar y han sabido sobrevivir en esta zona a pesar de las dificultades, ahora se enfrentan a un nuevo terreno difícil para ellos y su subsistencia.

Hubo mucha gente que dejó las casas por su propia voluntad debido a la violencia. Había desapariciones, un cementerio clandestino e incluso la Fiscalía encontró fosas comunes. Estos hechos, atribuidos a bandas al servicio del narcotráfico, resultaron insoportables para la población, entonces cuando llegaron los empresarios (TCBUEN) a montar el muelle la gente se puso dichosa porque les daban una retribución por el predio”, contó Jairo Chunga, habitante de la zona.

Aun así hubo gente que no quería salir del lugar ya que pensaban en la manera de vivir alejados de sus terruños, como Sebastián Angulo que, ofuscado, dice: “será por las malas que nos sacarán de aquí”. Así como de Angulo y mucha más gente poco se sabe pues se fueron a vivir a otros sectores.

Se intentó contactar a la presidenta de la Junta Directiva del Terminal de Contenedores de Buenaventura, Amparo Pinzón, pero el acceso a ella no se dio. Según el Asistente de Servicio al Cliente, Víctor Serna, “TCBUEN hizo un seguimiento a las personas que habitaban el sector a las cuales se les compró casa, se les compensó mejorando su calidad de vida, a los pescadores se les dieron redes y herramientas para la pesca”.

Por otra parte, Chunga dijo que “hay gente que les ha tocado salir desplazados, a estos supuestamente el gobierno les da un subsidio de arrendamiento para que puedan pagar una habitación, cosa que siempre ha sido incumplida, le dan para pagar uno o dos meses y se retrasan cinco o seis”.

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Buenaventura es visto como sitio turístico y rico en folklor principalmente por sus pobladores de piel negra, que así como las comunidades indígenas tiene historia en el país.

El muelle es de 782 metros y sirve para atender tres grandes buques simultáneamente, cuenta además con 178.530 metros cuadrados de patios para el manejo de contenedores, según el comunicado firmado por Amparo Pinzón en la página de la Sociedad Portuaria.

Según la Encuesta Continua de Hogares realizada en el 2003, el 80,6 por ciento de la población está en condiciones de pobreza y el 43,5 por ciento de indigencia. La encuesta estableció que la tasa de desempleo en Buenaventura es del 29 por ciento, el subempleo del 35 por ciento, y el 63 por ciento de las personas ocupadas ganan menos del salario mínimo legal vigente.

Los observadores opinan que solo se piensa en el crecimiento económico, pero no en un fortalecimiento y beneficio social de este municipio, considerado como el segundo más poblado del Valle del Cauca. Ahora la incertidumbre es sobre la construcción de la segunda fase para volver más extenso el muelle, que desde ahora causa estragos, pues como lo indicó Chunga “por esta época de nuevo se recrudeció la violencia, de noche hay tiroteos entre bandos […] para esta fase van a tratar de proponer comprar los terrenos […] pienso que hay gato encerrado para que la gente no oponga resistencia, es el complejo industrial que hay”.