Aunque esta vez el 1 de Mayo cayó un miércoles, y el agua intentó opacar el ambiente, eso no impidió que la gente saliera a marchar en el día mundial del trabajo; entre besos, risas, alegrías y mucha bulla transcurrió este evento que dejó como balance un día de protesta acompasado por un  comportamiento impecable por parte de todos los asistentes.  

Por: Pablo Bohórquez