Por: Daniela Ramírez Bermúdez


¡CalmaPueblo! es una agrupación pop rock pereirana, apenas comenzando con su etapa de comercialización musical. Está conformada por jóvenes entre los 20 y los 28 años intentando encontrar una oportunidad en la industria de la música. Ya tiene su primer demo grabado, pero se encuentran con varios interrogantes ¿Hay que pagar para sonar en la radio? ¿de cuánto estamos hablando? Llenos de fuerza y valor se enfrentan a ese gran monstruo, la payola.

El pago bajo cuerda que se les hace a los programadores o directores de radio, por parte de productores o dueños de disqueras para que programen música de un artista en particular se conoce como payola. Este término nació en Estados Unidos de América, donde fue utilizado por primera vez en 1938 por Variety una revista de publicaciones artísticas. Esta palabra viene de la contracción de las palabras “pay” (pago) y “victrola” (toca discos), proveniente del inglés “pay all” (paga por todo).

Hablando con los integrantes de un grupo pop de Santa Rosa de Cabal, acerca del tema tratado, salieron a flote varias verdades ocultas por cortinas musicales. “Es que ese es el proceso natural de todo artista colombiano, le toca dar ese incentivo, a todos nos toca. Es un negocio que en todas partes se mueve así. Es como el proceso, uno llega y sabe que para que las cosas funcionen y sean exitosas uno tiene que aportar algo.” Se ven en la obligación de pagar para lograr tener esa primera oportunidad. “Se debe tener en cuenta que no es solo pagar, pegar la canción y se acabó el trabajo. Hay que elaborar un producto que se mantenga y seguir trabajando, porque o sino de nada sirve”

La payola se da tanto en los nuevos artistas como en los que ya tienen una trayectoria musical y perjudica a todos por igual. Los programadores radiales que la practican pueden exigir, por sonar una canción dos veces al día por un mes, desde 1.000.000 de pesos hasta viajes vacacionales o bienes raíces. Este tema se ha convertido en una exigencia más en la carrera musical de muchos artistas, pero como en todo, también hay otros que no se dejan corromper.

Calma Pueblo

Calle 13, agrupación portorriqueña dedicada al género urbano, sumergida en la creación y experimentación musical, tiene una canción bastante controversial “Calma Pueblo” que ha levantado comentarios en el público que lo escucha como también en las reuniones entre los dueños de disqueras y emisoras. La letra de este tema pone al descubierto la existencia de la payola y muchas otras problemáticas que afectan a la sociedad en general.

A ti te ofende lo que escribo

A mí me ofende tu playback, que estés doblando en vivo

 A mí me ofende cuando tú sobornas a la radio

Con plata con dinero pa’ que te suenen a diario.

 

Ni siquiera los Beatles tenían cuatro canciones

Sonando el mismo tiempo en las radio estaciones

Esto lo puede ver hasta un bizco

Tú vendes porque tú mismo te compras tus propios discos.

 

No me digas que no si a mí me han ofrecido hacer eso

La mitad de los artistas deberían estar presos

A mí no me ofende que por hablar mucho me llames loco

Tú dices poco porque sabes poco.

Así como Calle 13, también en el Eje Cafetero existen agrupaciones que van en contra de la payola. Una de ella es Marca Registrada, banda pereirana con una trayectoria musical de cinco años, teniendo una proyección comercial definida. Paul Cardona, manager de la banda, al hablar sobre las complicaciones que se les presentaron al momento de comercializar su música por los medios masivos de comunicación, en este caso la radio, comentó que en algún momento de la carrera musical de Marca Registrada se enfrentaron con la payola, “Pasa mucho y hay artistas que lo hacen, nosotros tenemos una meta y es sonar en radio sin payola, por eso nos demoramos tanto, tenemos que hacerlo por méritos, porque si hubiéramos tenido que pagar seguramente hubiéramos sonado más fuerte y mucho antes. Si todos los artistas se ponen de acuerdo en no hacer eso, la corrupción del medio se acaba y nosotros estamos en ese grupo”.

César García Gómez, más conocido como DJ Pito en La Mega Pereira, planteó que para él, existen dos tipos de payola, las clasificó en A y B, “La payola A, es la que beneficia solo al director de la emisora y la payola B es la que beneficia a toda la emisora y a los oyentes en general, por ejemplo que el director le diga al artista, déme un computador para rifar entre el público y le pongo a sonar la canción, ves, ahí los que se benefician son el oyente y el artista”. Pero se debe tener en cuenta que más del 90% de la payola que se practica es de tipo A.

Al momento de preguntar el porqué de esta práctica surgen varias hipótesis. Una de ellas es que el programador se ve en la “necesidad de exigir payola” por el bajo salario que recibe y la otra tiene que ver con la falta de ética de los radialistas que la reciben o de los artistas que la ofrecen. Pero ¿en realidad quién tiene la culpa? El programador o director que la exige o el artista sin talento que la ofrece, porque hay que tener en cuenta que el papel de payolero a veces cambia. “Yo pienso que la primera puede ser una de las razones, pero tampoco es que se vean los sueldos de cebolla, todo depende del talento de la persona al aire, en realidad el salario se lo pone uno mismo” opinó Jose Miguel Sánchez, director de Los 40 Principales Pereira.

La payola, tema estigmatizado en la industria musical, es una palabra a la que muchas personas le huyen. Entre ellas está Rafael Arcila, director de RCN Radio Manizales: “ese tema es muy espinoso”, “de eso no se habla nunca”, “nadie te va a dar información acerca de la payola”, “solo te puedo decir que yo no la practico” fueron las expresiones con las que Arcila evadió el tema.  En medio de una charla con Ricardo Taborda, programador de la emisora Radio Uno se escucharon cosas como “es como si tú a un político le preguntas si es corrupto”.

En muchas partes del mundo, como en Estados Unidos de América, Costa Rica o Puerto Rico es ilegal la exigencia de payola, sin embargo en países como Colombia, apenas existe un proyecto de ley aún no aprobado, en el cual se plantea la necesidad de castigar disciplinariamente esta práctica.

Juan Fernando Ceballos Castro, promotor musical, comentó que la payola era algo que destruía a los artistas poco a poco, que era el cáncer de la música, “¿Cómo se supone que podría llegar un joven con talento, pero sin muchos recursos económicos, a ser un boom musical? No hay modo, en cambio llega un desafinado con plata, se compra a los medios y luego se le presenta al público como un artista revelación”. Nuevos artistas, con grandes aspiraciones y mucho talento, se ven afectados por ese obstáculo del mundo de la radio, sus carreras se  frenan por el simple hecho de no contar con la capacidad económica suficiente para cubrir los gastos de payola.

“La industria de la música es una vaina bien complicada y hay muchas cosas que el público no sabe, hay toda una mafia oculta detrás de ella” expresó Sánchez, al momento de abordar el tema “Duele y es algo complicado porque finalmente yo aparte de ser un man de radio y de llevar mucho tiempo en este medio, soy músico y también estuve en todo ese proceso de grabación, de llevar la canción para que la suenen y todo el asunto, pero no conocía toda esa jauría que existe dentro de la industria musical, que la verdad es muy extensa”.


Además los medios de comunicación no solo exigen en algunos casos el pago,  también quieren cambiar el enfoque musical de los artistas, Gerber y Pablo, bajista y baterista de La Iguana, comentan que si una canción por el hecho de incluir un solo de guitarra bien trabajado o una descarga de percusión bien estructurada duraba mas de 3:15 minutos, no servía. “Es demasiado molesto, porque yo puedo hacer muchísimas cosas en una batería, pero si el medio no me lo permite es imposible, es decir, si usted tiene un guitarrista muy bueno, llórelo, porque no puede hacer un punteo, ahora todo es a punta de coros pegajosos. Por eso no es tan fácil y no hay tantos que lo logran hacer, también es la razón por la que se escuchan comentarios como ‘ah pero es que esa música de mierda’ Hay gente que nos crítica mucho, por querer trabajar”

Este tema es algo de lo que  se seguirá hablando, a menos que los artistas le pongan pausa a esta práctica. La Iguana comentó que desde hace varios días se viene trabajando la propuesta de unir a todos los artistas y organizarse para terminar con la payola a nivel local, pues así como ellos han sido víctima de esta problemática social, también muchos otros artistas locales han tenido que pasar por lo mismo.

Se espera que los artistas se unan y puedan devolverle a la música el valor de arte que tiene, por el cual entraron a ella, y puedan derribar esa política de que el músico compone lo que la emisora quiere y las canciones son solo la manera de generar audiencia para cobrar pautas a buen precio. En cada uno queda, el estar a favor o en contra.