ALUMBRADO PÚBLICO EN PEREIRA: NEGOCIADO PARA OTROS (I)

Son tan astutos que utilizan su propia negligencia en operar un alumbrado público para cocinar la privatización del mismo.

 

Por / Carlos Alfredo Crosthwaite Ferro – Ilustración / Stella Maris

 El inicio y el socio

Uno de los requisitos del Banco Interamericano de Desarrollo para hacer un crédito solicitado por los gobernantes de Pereira a mediados de los años 90 fue la tristemente célebre redefinición empresarial de la ciudad, mediante lo cual se pavimentó el camino para privatizar, entre otras, el servicio de alumbrado público de la ciudad de Pereira. En este caso, fue ENELAR de Alberto Ríos Velilla, el socio escogido por los gobernantes de la ciudad para seguir operando el alumbrado; tan leonino fue el contrato que luego se descubrió que el concesionario cobraba por el doble de luminarias de las que realmente operaban en Pereira.

El inicio de este proceso de privatización estuvo en manos del exalcalde Luis Alberto Duque (Q.E.P.D). Fue tan chimba la exposición de motivos en el Concejo municipal de entonces que, de entrada, computaron 44.000 luminarias para el cálculo de las tarifas que entraría a operar el privado y después se descubrió que en realidad solo existían la mitad, aunque muy a pesar de esto, los operadores nunca reintegraron los valores recibidos de más.

Siendo entonces concejal, demandé el Acuerdo aprobado para su privatización, logrando su nulidad. Acto seguido y como consecuencia de la nulidad del acuerdo pedí durante varios años a los alcaldes Martha Elena Bedoya y Juan Manuel Arango, decretar la nulidad de este leonino contrato suscrito con ENELAR, pues era el peor atropello contra este patrimonio público y advertí que esta movida privatizadora además desmejoraría el servicio y encarecería los costos a los ciudadanos. Mucho tiempo después del daño y a causa de que estos mandatarios hicieron “mutis por el foro”, y permitieron que siguiera vigente este irregular contrato, tuve que recurrir a la Procuraduría General de la Nación y la Personería Municipal solicitando procedieran a demandar la nulidad, para lo cual presentaron demanda ante el Tribunal Contencioso Administrativo, que decretó la nulidad del mismo en el 2006. Decisión que ratificó el Consejo de Estado en el 2014.

Para entonces habían pasado cerca de 15 años desde que se inició el irregular y espurio proceso de privatización que lucró a los particulares. Así el alumbrado “volvió” a manos del municipio, en pésimas condiciones y con cerca del 70 por ciento de las bombillas obsoletas y mucha oscuridad en las calles.

 

ENELAR pidió retribuciones, le salimos a deber

Tan improcedentes eran las retribuciones pretendidas por el privado que la doctora Martha Lucía López López, destacada asesora contratada por la alcaldía de Enrique Vásquez para acompañar el proceso de liquidación ordenado en la sentencia ante las retribuciones del privado, en correspondencia enviada al alcalde con referencia al contrato de prestación de servicios N° 1466 del 2013, “reclamaciones concesión alumbrado público”, expuso sólidos argumentos sobre las consecuencias jurídicas de la anulación del contrato. Entre los argumentos, varios de interés para el patrimonio público de la ciudad concernientes a que, a la terminación de la concesión, no se identificaban en este, o en alguno de los otrosíes y adicciones que le encimaron al concesionario, instalaciones objeto de “salvamento”.

Debe resaltarse que la única inversión del concesionario fueron 150 millones de pesos al inicio del contrato, que no solo muestran la ganga que constituyó para ENELAR quedarse con el alumbrado público de Pereira, sino que la bicoca que invirtieron la recuperaron rápidamente, entre otros, vía facturas a los usuarios. Y como si fuera poco, las mínimas inversiones realizadas las ejecutaron con recursos públicos del impuesto del alumbrado y no con los que iban a sus arcas. No obstante, reclamaron retribuciones porque esa es la naturaleza del privado.

De ahí que el contenido de la carta de la doctora López era de suma importancia para defender los intereses del municipio tras el fallo del Consejo de Estado que dio la razón a los defensores del patrimonio público. Ver carta:

Carta Martha Lucia Lopez L by La Cola on Scribd

Vásquez desoyó a la asesora, retribuyó al privado y siguió negociando con ellos

No solo los desoyó, sino que sospechosamente accedió a retribuir a ENELAR. Y como si esto no fuera poco, siguió operando el alumbrado mediante cuestionados contratos interadministrativos con otras sociedades del mismo Alberto Ríos Velilla, dueño del concesionario al que el Consejo de Estado le anuló el contrato, y al que el alcalde le cedió en las retribuciones. ¡Es que ellos no pierden! Y no se angustien por lo que viene, pues por la misma vía de los cuestionados convenios interadministrativos, siguió operando el alcalde que reemplazó a Vásquez, el hoy investigado Juan Pablo Gallo.

Tras la anulación, “ENELAR quedaba debiendo $8.700 millones, y antes que cobrar, el municipio se comprometió a pagarles $5.442 millones”. Esto como fruto de las recomendaciones técnicas de InfiPereira que hicieron coincidir con las del concesionario, pues la abogada Martha Lucia López López renunció a la asesoría, no sin antes poner en conocimiento de las autoridades de control los desafueros cometidos por la administración de Vásquez Zuleta.

El negocio fue redondo para ENELAR y costoso para la ciudad. Al punto que la Corporación Vigía Cívica denunció cómo en esa liquidación existió un detrimento patrimonial para Pereira: con una clara connotación dolosa, puesto que los funcionarios municipales estaban advertidos, por el estudio que el mismo Municipio había contratado con la abogada Marta Lucía López, que las cuentas finales demostraban que ENELAR le quedaba debiendo a la ciudad $8.700 millones, pese a lo cual, firmaron un pacto para la liquidación, comprometiendo al Municipio a pagarle a ENELAR $5.442 millones.” (ver)

Al final la Asesora renunció al contrato y Vásquez ni pidió el reintegro de los recursos y le pagó a ENELAR $5.442 por daño emergente. Hoy cursa en el Tribunal Contencioso Administrativo de Risaralda una demanda donde el municipio pide el reintegro de los dineros no devueltos y los pagados que suman $13.728 millones, más que suficientes para ejecutar un proceso de modernización del sistema.

Demanda Enelar 2017-00341 by La Cola on Scribd

Entonces, ¿por qué continuar con el mal servicio?

Porque esta vía les pavimentaba el terreno para poder entregarlo a otro privado o a los mismos, está por saberse. La vieja fórmula de tomar un patrimonio público que ha sido eficiente, y antes que modernizarlo bajo el modelo público, hacer que sus servicios desmejoren, es el ingrediente central para justificar su entrega y privatización, en este caso, la reprivatización. La posta de tal propósito se la entregó el exalcalde Gallo a su sucesor Carlos Maya, quien por estos días se presta a ejecutarla.

Por eso abundaron y abundan las quejas del pésimo servicio de iluminación pública en los barrios y calles de la ciudad. Desde las viejas farolas de los barrios más marginales de Pereira, hasta olvidadas calles de Pinares, se puede apreciar el abandono que las alcaldías de Pereira permitieron para justificar sus negocios con los privados. Son tan astutos que utilizan su propia negligencia en operar un alumbrado público para cocinar la privatización del mismo.

Sobre lo que siguió, entre otras el papel de los entes de control y las demandas del municipio contra ENELAR, vendrá la siguiente entrega.

@cacrosferro