EL CASO KONTACTO Y LA RENOVACIÓN EN LA POLÍTICA TRADICIONAL (I)

Análisis sobre la denuncia de La Cola de Rata y Cuestión Pública en torno a la aplicación Kontacto, una de las razones por las que el exalcalde de Pereira, Juan Pablo Gallo, fue sancionado y el actual alcalde Carlos Maya enfrenta un fallo en contra en primera instancia.

 

Por / Julián Bernal Ospina*

 

La malla protege al gallo, el gallo justifica la malla

 

Eran cientos de bombas rojas y amarillas que decoraban la avenida 30 de agosto en un acto de campaña. En medio de los participantes que la atestaban, junto al andén de la vía paralizada, saludaba Juan Pablo Gallo Maya con alegría. Estrechaba las manos, daba abrazos, repartía besos. A su lado, un poco aquí, un poco allá, más por compromiso que por vocación, se veía al expresidente César Gaviria, quien era el que le ponía el paso a Gallo.

En otra toma, con aparentes varios años menos de los que ahora representa, un escudero Carlos Alberto Maya López caminaba como un desconocido más. Pasó después la esposa de Gallo, dichosa, victoriosa, reluciente, pero sus atributos no pudieron contener la algarabía, y tuvo que hacerse a un lado del hombre del momento. Ese día, en julio del 2015, más llevado por la marea rojiamarilla que por sus propios pies, Gallo inscribió la candidatura que lo llevaría a ser alcalde de Pereira.

Era su sueño. Desde que estudiaba en la I. E. Deogracias Cardona, cuando fue personero y después alcalde juvenil, soñaba con ponerse la banda de los colores amarillo y rojo como mandatario, y dirigir a su público el discurso del inicio de cuatro años del cambio. A su lado, o más bien atrás, siempre estuvo Carlos Maya, bien en el Consejo del colegio, o bien manejándole la agenda mientras era el alcalde juvenil. Eran compatibles. El uno tenía el carisma, el don de gentes, la espontaneidad; el otro, el cálculo, la estrategia: sabía las cuentas. El equipo imbatible entre la sonrisa y el cerebro. La malla que protege al gallo; el gallo que justifica la existencia de la malla.

Juan Pablo Gallo en su posesión el 1 de enero de 2016. Fotografía / Cortesía.

Encontraron en la política un mecanismo para cumplir sus deseos. En el colegio hicieron una huelga. Pararon las clases para que les pusieran rejas a las ventanas, y de esa manera impedir que les siguieran robando los maletines. O cuando, también juntos, hicieron una campaña para la construcción del puente peatonal, que todavía puede recorrerse. Aunque ambos estudiaron profesiones relacionadas con los números (Gallo, economía; Maya, contaduría pública); ambos reconocieron en el plano público, ya sea por otros estudios o por el ejercicio profesional, un campo de desempeño.

Cuando César Gaviria, antes de la elección de Gallo, dijo “Esta ciudad ya llevaba varios años a media marcha, y con Juan Pablo esta ciudad la vamos a poner en plena marcha”, un respaldo popular lo impulsaba. El mismo que incluso durante la destitución de Gallo se sentía en la Alcaldía, con cientos de personas dándole alientos por la mala hora. Respaldo que lo hace saber Dora Inés Buitrago Pérez, de la comuna Boston, líder de los barrios Mejía Robledo y Belalcázar:

Los candidatos suben por nosotros, y muchas veces uno sube a un candidato y el candidato lo ignora. Yo soy una persona que casi a diario voy a pedir favores para mi comunidad, y el doctor Juan Pablo es una persona que no discrimina a nadie. ¿Necesita un favor? Vea, siga. Camine. ¿Qué necesita? ¿Qué le pasa a su comunidad? (…) ¿Qué hizo Juan Pablo? Me le dio un puesto a un hijo, el cual prácticamente nos está sosteniendo. Yo vivo muy agradecida con esa candidatura, quiero seguir con el cambio. Cuando uno le colabora honestamente a un candidato, ese candidato le colabora honestamente a uno.

Maya, por su parte, quiso retomar esas banderas, y tuvo para ello que luchar con su contendiente Mauricio Salazar Peláez. Ambos querían “continuar el cambio”. Pero ese cambio no se sabía muy bien de cuál se trataba: si del otro cambio o de un mismo cambio, es decir, el de seguir iguales. En todo caso, como era de esperarse, Maya resultó elegido. Sería él el indicado para conducir el barco con las banderas de los primeros navegantes libaneses, los Merheg.

Sin embargo, el carisma de Gallo no podía ser reelegido. Las palabras de Maya, propias de un contador público, sabían muy bien contar los avales de diputados, de concejales, de miembros del directorio municipal, de ediles; pero no inspiraban mucha convicción. Apenas si lograban dar con el resultado de sus propuestas, pero corrían el riesgo de perder el acervo político de Gallo y de los Merheg. ¿Qué tuvieron que hacer, entonces, para que la ciudad no perdiera las banderas de estos navegantes?

Kontacto: la renovación de la política tradicional

 

La aparición de una aplicación llamada Kontacto confirma el hecho cada vez más apremiante, exacerbado en estos tiempos de pandemia: la influencia del dataísmo en las diferentes expresiones de la vida humana. Lo cual ha desembocado en las crisis consiguientes que fracturan la dignidad, los derechos y las libertades. El dataísmo es un término al que se refiere Yuval Noah Harari para dar cuenta de la trascendencia de los datos en la vida, y cómo la inteligencia artificial cada vez más domina los territorios humanos. Paulatinamente nos vemos sumidos en un fenómeno tal vez no previsto: cualquier cosa que podamos hacer puede ser facilitada por una aplicación.

El poder, hoy en día, siguiendo a Harari, es de quienes controlan los datos y, sobre todo, los algoritmos: patrones sistematizados con su respectiva solución. El mundo cambiará todavía más como lo conocemos, dominado por versiones mejoradas de nosotros mismos. Los algoritmos nos conocerán mejor, y el uso de las aplicaciones de forma desmedida es el camino directo a seguir profundizando esta deshumanización. En esa discusión planetaria está el ámbito de Kontacto.

El uso antiético de esta aplicación fue denunciado por los medios La Cola de Rata y Cuestión Pública, a través de un testimonio de un contratista denunciante, Luis Carlos Rúa. La aplicación fue utilizada en el 2019 por la campaña de Maya a la Alcaldía y de Naranjo a la Gobernación, y permitía tener una base de seguimiento a votantes por medio de un sistema piramidal de referendarios (quienes buscan los contactos) y referidos (quienes son potenciales votantes), organizados en temáticas y roles según su nivel de incidencia.

Cada contratista debía refrendar a 30 personas, con el uso de la respectiva cédula, y con ello poder hacer el seguimiento. Les permitía también confirmar si la persona votó, incluir evidencias, comentar sobre el referido, replicar información. En su mayoría, los mismos funcionarios de la alcaldía desempeñaban el papel de referendarios.

Carlos Alberto Maya en la plaza de Bolívar de Pereira en su posesión. Fotografía / Cortesía

El análisis de ingeniería inversa, expuesto por Cuestión Pública, pudo reconocer nombres de contratistas o funcionarios, pero no de los políticos implicados. Nadie figura como creador o autor, ni tampoco como responsable. Solo por un contrato firmado por Carlos Maya, en calidad de delegado del alcalde, se pudo rastrear la responsabilidad. El exconcejal y excandidato a la Alcaldía, Carlos Alfredo Crosthwaite, denunció a su vez la existencia de un “Cuartel de guerra”, como lo llamó: un cuarto en un segundo piso, ubicado entre Pereira y Cerritos, en donde les quitaban, según él, los celulares a los contratistas, los obligaban a dar nombres, y los amenazaban con quitarles el contrato.

Según información de Cuestión Pública, la inversión de los contratistas en la Alcaldía de Gallo pasó de 72.873 millones de pesos, en 2018, a 114.550 millones de pesos, en 2019, justo los meses en que se decidía el nombre del próximo alcalde de la ciudad. El contraste entre la victoria de Gallo, cuatro años antes de la de Maya, fue abrumador. Mientras aquel lo hizo con 126 mil votos, más del doble de su contrincante (el exalcalde Israel Alberto Londoño Londoño), Maya ganó con 60 mil votos, tan solo 5 mil votos más que su contendiente inmediato (Mauricio Salazar Peláez). Como se denunció que la aplicación llegó a tener 54 mil referidos, en este momento se solicitan nuevas elecciones, luego de que el Consejo Nacional Electoral declarara nula la elección de Maya en primera instancia. Todavía queda un recurso legal antes de que la sentencia entre en firme.  Gallo no terminó su alcaldía por cuenta de la investigación que se produjo y una sanción de la Procuraduría General.

En su defensa, Gallo y Maya han dicho que se trata de una herramienta para la sistematización de potenciales votantes. Gallo, en un video publicado después de conocerse la noticia de su destitución, afirmó estar tranquilo. Maya aduce aún la inocencia de la aplicación. Incluso, en una grabación publicada por La Cola de Rata, había dicho, en época de elecciones, que a través del uso de esos aplicativos ellos se diferenciaban de los políticos tradicionales.

Sin embargo, según la Fundación Paz y Reconciliación, la aplicación Kontacto fue la versión mejorada de otra herramienta: Proyecto Personas. Esto es, era una forma, precisamente, de política tradicional. Esta última no era aplicación sino página, pero tenía un funcionamiento similar. Fue utilizada por las campañas de Samy Merheg al Senado y de Juan Carlos Rivera Peña a la Cámara de Representantes.

La Fundación denunció que esta página fue impulsada por Sigifredo Salazar, aliado de Merheg y de su hermano Habib, el otrora senador, investigado por parapolítica y vínculos con alias Macaco, y por la adquisición indebida de tierras en el Vichada. Crosthwaite, por su parte, denunció que también se utilizó en el hospital San Jorge. Por último, según Ariel Ávila y Sebastián Mora, una metodología similar la empleó Aída Merlano, por medio de códigos QR.

*Politólogo y magíster en construcción de paz. Investiga y escribe. Ha colaborado en Vorágine, La Cola de Rata, La Oreja Roja y Cerosetenta.

Twitter: @julianbernal12

Correo: julianbernalospina@gmail.com

(Sigue mañana)