CÁPSULAS PARA EL INSOMNIO IV

Las noches de insomnio de Gustavo Colorado lo conducen por caminos hechos de palabras.

Escribe / Gustavo Colorado Grisales – Ilustra / Stella Maris

LVIII

Salir de la sala de cine después de ver otra película sobre apocalipsis atómicos… y el alivio de comprobar que el hombre del carrito de perros calientes sigue inamovible en su esquina.

 

LIX

Alcanzar el mutismo del cero ¿Puede aspirarse a algo mejor?

 

LX

Contra la verborrea de los políticos no hay mejor conjuro que escuchar el murmullo del viento jugando con las hojas.

 

LXI

El silencio es el único mantra perfecto.

 

LXII

Tic-tac, tic-tac, tic-tac, graznan los minutos mientras la nave del insomne va.

 

LXIII

La eternidad es un arpa en las manos de Dios.

 

LXIV

Los peregrinos del desamor añoran su corona de espinas.

 

LXV

Quien pretende ser original acaba por copiarse a sí mismo.

 

LXVI

Todos nuestros actos son un perpetuo Dèjà vu.

 

LXVII

Los caminos del insomnio conducen al aforismo… o al onanismo.

 

LXVIII

Entre dioses y adioses se va la vida.

 

LXIX

Las virtuosas siempre han envidiado a las putas.

 

LXX

Eres perfecta como un balón de fútbol, le dijo el geómetra a la esfera.

 

LXXI

Inclúyeme, dijo el lenguaje incluyente y salió dando un portazo.

 

LXXII

Hay quienes explican la risa como catarsis, conjuro o exorcismo. Los demás sólo sabemos reír.

 

LXXIII

Del amanecer al crepúsculo el caminante colecciona aromas, sonidos, sabores, colores, tersuras y asperezas. Al final de la jornada le servirán para poblar su lecho de silencios.

 

LXXIV

Un estadígrafo me explicó que, sumados desde el comienzo de los siglos, el número de muertos supera de lejos la cantidad de quienes estamos vivos en la actualidad. Como quien dice: el ser y el no ser son un asunto de contabilidad.

 

LXXV

Cuántos escritores y columnistas de prensa se hacen fotografiar con la mano en el mentón, en la pose de El pensador de Rodin: todos quieren parecer sabios.

 

LXXVI

El líder vietnamita Ho- Chi- Minh aprendió una decena de idiomas y recorrió medio mundo en procura de una cerilla. Buscaba luz y sólo consiguió incendiar a Indochina.

 

LXXVII

Ni siquiera el rock más feroz ha producido hasta ahora una canción que nos deje, por fin, desnudos y a la intemperie.

 

LXXVIII

Acercarse a los buenos libros como a animales indómitos e impredecibles.

 

PDT. Les comparto enlace a la banda sonora de esta entrada