Hace algunos años, Luis Evelio Muñoz, más conocido en el mundo artístico como “El Celacho del Despecho” representó a Pereira y Santa Rosa en el reality show “Colombia tiene talento”.  Hoy vive en el anonimato, pero sigue haciendo música y soñando con saltar a la fama con sus temas parranderos.

 

 

Por: Diego Firmiano

¿Quién es El Celacho del Despecho?

El Celacho del Despecho es Luis Evelio Muñoz. Y fíjese que tengo el nombre del cantante “Luisito Muñoz” y cantante soy. Nací el 20 de febrero de 1972 en Santa Rosa de Cabal y desde los 10 años descubrí mi vena artística. Desde que recuerdo empecé cantando en fincas, fiestas de familia, luego en la plaza central. Después de algunos años un par de amigos escucharon mi tema central, “El Celacho del despecho”, sacaron copias y todas se vendieron.

 

¿Cuáles son sus temas propios?

Tengo dos temas: “El Celacho del Despecho” y “Tu regreso”. Fue el señor Alirio Arias de Santa Rosa el que me grabó estos dos temas como un aporte a mi talento. Pero aparte de estos dos temas propios he cantado temas de John Alex Castaño, “Amigos con derecho”, “Dos razones”; de Darío Gómez “Aquí sobro yo”, “El Rey del Despecho”, “Daniela”, “Tú y la gente”; y del dueto Revelación “Amor de taberna”, “Mi único amigo”; del dueto Buriticá “Tenía que suceder”; de los Relicarios “Ni plata ni nada”.

Sobre mis temas propios hay un peligro y es que no he registrado la propiedad intelectual de las canciones. Vale 10.000 mil pesos por canción y en eso estoy.

 

Cómo ha recibido la gente esas dos canciones de su autoría

A la gente le ha gustado mucho, porque “Tu regreso” es muy parrandero, es muy popular. Cuando canto en el parque de Santa Rosa, hay varias personas que bailan el tema y la gente se amontona a escuchar. Y si eso es en un municipio, imagínese en capital, en tarima. Eso sería la gente aplaudiendo. Que alegría salir uno en publicidad, que la gente lo vea a uno en la prensa, en la publicidad, la gente apoyaría mucho más.

 

¿Y ha grabado otros temas?

Para grabar más temas se necesita dinero para arreglos, pistas y tiempo, ya que también hay que trabajar diariamente para el sustento familiar.

 

¿Y los arreglos que le iba a hacer Hernán Darío y los muchachos decentes para su tema decembrino?

En un principio él dijo que me iba a ayudar con los arreglos musicales para un tema de diciembre, para que hiciera plata con este tema, pero fui muchas veces a su casa disquera en Cuba y ahora en Frailes y nada. Él tiene mi CD y cuando le pregunto, dice que no lo ha buscado, que por ahí lo tiene. Y me da tristeza de cierta gente que vive de la música, que empezaron como uno, y que ahora se han olvidado de los pobres, de otros artistas que quieren surgir.

 

¿Tiene manager artístico?

No tengo. Ya con un patrocinador y contratos “constantes y sonantes” ya se necesita un manager. Yo salgo cada ocho días al parque de Santa Rosa y canto. Empiezo por ahí. Desde lo poco a lo mucho. De lo regional a lo departamental.

 

¿Y cantando no le han resultado muchas mujeres?

He sido de malas porque no soy famoso. No soy un cantante que vive enteramente de la música.  Si uno viviera de la música mantuviera bien vestido como un verdadero cantante y no con ropa de trabajo. Por ahora estoy solo.

 

Si alcanzara el éxito qué haría, ¿cambiaría?

Seguiría siendo el mismo. Lo primero es ayudar a la familia, a mi madre y mis hermanos. Compraría ropa para vivir como un verdadero artista y así salir en tarima al mismo nivel de los grandes. Ayudar a otros artistas que recién están surgiendo.

 

¿Cuál es el ídolo o los ídolos populares que le inspiran?

Son dos, John Alex Castaño y Darío Gómez. Ellos cantan muy bueno.

 

¿Cómo llegó a Colombia tiene talento?

El 20 de mayo del 2013 fui a Colombia tiene Talento. Yo trabajaba en un parqueadero de motos en la Cra 7ma con Cll 20 y me presenté al hotel Soratama y canté a capela “Te casaste Toño”. Luego en Manizales canté “El Bobo” de Hernán Darío, y con este tema me nominaron para ir a Bogotá; ya en Bogotá no pasé por que me azaré con tantas cámaras encima; me llené de nervios, además que me pusieron a cantar otro tema diferente al mío “El Celacho del Despecho”. Otra cosa que jugó en contra fue ponerle cuidado a ese pato de Santi (Santiago Rodríguez), que me decía que guiñara al ojo a los jurados, que sacara a bailar a Paola Turbay. Bueno.

De ese parqueadero fue que salí para “Colombia tiene talento”, y me vieron a nivel nacional e internacional. La gente estaba asombrada porque era el primer santarrosano que bailaba con Paola Turbay. No me presenté en “Yo me llamo” porque para Amparo Grisales no hay cantante bueno.  Y desde que uno sepa cantar bien, todo está bien. Pero para ella no basta.

 

En Colombia tiene talento salió vestido de Celador, ¿esa es su vestimenta artística?

Esa vestimenta de celador me la prestaron allá. Ellos me grabaron en el parqueadero. Así que ese fue el concepto que pegó y con el que la gente me hacía coro.

 

¿Le pagaron?

No me dieron nada de plata porque no pasé a finales, solo el pasaje en avión de regreso hasta el Matecaña. A mí se me olvidó dar el número telefónico en Bogotá, en el programa, sin embargo, una persona me llamó de Cali para contratarme, no sé cómo lo consiguieron, pero sé que fue gracias al programa.

 

¿En que más ha trabajado en la vida?

En el parqueadero de motos, en fincas, trabajar la tierra es muy duro y gana uno muy poco y trabajé de celador en Santa Rosa, de ahí viene mi nombre artístico.  En el parqueadero no es que gane mucho. Pero si me resulta una presentación musical cada 8 días, sería bueno. Ahí se va dando a conocer poco a poco el artista. Así como Johnny Rivera, él no es que cante bueno, pero tiene muchos seguidores y maneja dinero.

 

¿Y con quiénes ha cantado?

Yo estuve en el coliseo de Cuba, compartiendo tarima con el Caballero Gaucho, Luis Alberto Posada y con Nelson Gómez. No he tenido la oportunidad de cantar con Johnny Rivera, ni con Jhon Alex Castaño, ni Luisito Muñoz. Yo sé que Darío Gómez donde quiera que vaya llena los lugares de gente. Eso es fascinante. Yo le he dicho a mi madre, y a la gente cuando me ven cantando en el parque, que sería bueno cantar en tarima, en lugares grandes, cantar con los duros de la música. Es un sueño. Y quien sabe si de pronto le dicen a uno: “Celacho… gánese un dinerito. Tómese una foto para que salga en la prensa con nosotros”.

 

¿Qué recuerdos tiene de los grandes?

No he hablado mucho con ellos. Cuando canté en Cuba recién los conocí y fue una gran impresión. Yo hablé con John Alex Castaño porque un amigo que trabaja en una óptica de la Cra 7ma me llevó pasando los puentes donde él estaba y nos sentamos los dos a charlar, le canté su propio tema “Dos razones” y le dije: “me gusta su música. Soy nostálgico de su trabajo porque también soy cantante. Yo no vivo de la música, pero con la ayuda de Dios y con personas de buen corazón, puedo llegar hasta donde usted ha llegado”. Él se tomó una foto conmigo. Esa la tengo en mi casa como recuerdo. Su música me gusta bastante.

 

¿Se siente profesionalmente capaz de cantar con otros grandes de la música popular?

Sí, me siento capaz donde quiera que me toque cantar. Esto no es solo palabras, sino acción. Yo nací para cantar y tengo la empatía.

 

Hablemos del apoyo que ha recibido. ¿En Santa Rosa se le han abierto oportunidades culturales y artísticas?

No, la gente lo ve cantar a uno allá todos los domingos de 3 a 7 de la noche, y sacan videos y toman fotos, pero nada. Yo pienso por ejemplo en la niña Kelly Hernández, de 13 años, que tiene un manager en Cuba, y ahora ya canta con Johnny Rivera. Ella ya no canta por menos de dos palos (dos millones de pesos). Así espero encontrar una oportunidad y un apoyo.

 

Y… ¿por qué cree que Pereira puede ser un lugar donde puede prosperar como músico?

Yo estoy en Pereira porque trabajo en el parqueadero de motos. Sueño que con mi música pueda surgir para sacar adelante a mi madre y a mis hermanos que son pobres.  Mis hermanos trabajan en la finca y ganan poco, y el único artista de la casa soy yo. Yo siendo un niño me regalaron una guitarra, y le decían a mi padre, alma bendita que ya está bajo tierra, que me enseñara a tocar el instrumento, y él decía: «no, eso que va a aprender. Uno no puede aprender mijo» Y me la vendió. Pero mi madre y mis hermanos sabían que yo tenía una vocación por la música. Y me nació la música, y mire, en esto estoy.

 

¿Qué puertas ha tocado para que lo ayuden?

El señor Norbey Tobón Cardona, director de una emisora en la ciudadela Cuba llamada Chévere Radio, me visitó al parqueadero de motos y me dijo que pasara a la emisora para que me presentara en vivo. Lo he llamado, pero aún no tengo el contacto.

Aunque directamente, a mí me gustaría poder hablar con Johnny Rivera, porque entiendo que él ayuda a cantantes pobres. Anhelo estar con él, pero va uno al hotel y no lo encuentra, y en las presentaciones lo rodea la gente y no lo dejan bajar ni siquiera del carro. Si comparto tarima con él y canto “El dolor de una partida”, “Se perdona si se quiere”, temas de él, sé que me engancha para que cante en otras tarimas con artistas.

 

¿Si tuviera cinco minutos con Johnny Rivera qué le diría?

Lo felicitaría por lo que hace, porque canta muy bueno, y también apelaría a su buen corazón para que pueda ayudarlo a uno para llegar hasta donde está él. Pero hablar con Johnny o con Darío Gómez solo es posible teniendo el número celular personal de ellos.

 

¿Y para este año qué proyecciones tiene?

Arrancar en mi vida artística. Trascender de lo municipal a lo capital. Espero que este pueblo noble de Pereira sepa apreciar a un artista, hijo de Risaralda.