ARIEL ÁVILA: “EL URIBISMO JUEGA A DEGRADAR EL PARO CON VIOLENCIA”

El analista Ariel Ávila está de gira y visitó Pereira, donde realizó entrevistas para su programa de televisión y reuniones con manifestantes del paro nacional. Sus opositores dicen que ya está en campaña política, él no niega ni confirma. Conversamos sobre la coyuntura del último mes y su perspectiva de las próximas elecciones.

 

Escribe / Camilo Alzate

Usted lleva un mes recorriendo el país y visitando los puntos de bloqueo en Cali, en Bogotá, en Medellín. ¿Cuál es su balance del paro?

Es muy complejo de hacer, pero diría que hay cuatro balances. Por un lado, hay un resurgimiento de movimientos por todo el país. Lo he visto en Cali, por ejemplo, en la Loma de la Dignidad es un movimiento manejado por mujeres feministas, lo que ocurre en el Paso del Comercio es un movimiento manejado por barristas, lo que está pasando en Bogotá en el Portal de la Resistencia… Es un impresionante resurgimiento político juvenil, que sitúo en unos movimientos tradicionales de barristas, grafiteros, batucadas de mujeres, en el movimiento estudiantil que tiene las universidades cerradas y por eso se volcó a las calles, y en un montón de gente que no estaba organizada en los barrios populares pero que están entrando a organizarse. La segunda conclusión es que el gobierno de Iván Duque no quiere ni le interesa negociar; intentó aplacar esta protesta a punta de violencia como lo hizo Nicolás Maduro en 2017, aplicando la misma estrategia: represión durísima, poner a pelear civiles contra civiles y luego la judicialización. Hoy estamos en esa etapa, hay muchas capturas a jóvenes en Cali, en Bogotá, y no hay veeduría, hay más de 40 muertos presuntamente a manos de la Policía, casi una veintena de agresiones sexuales, más de treinta jóvenes con pérdida de alguno de sus ojos por agresiones de la Policía. Duque está en esa lógica, vamos a ver si le funciona su estrategia, ellos creen que al final van a ganar el apoyo de la clase alta y media por el rechazo a los bloqueos. La tercera conclusión es que estamos en lo que yo llamo el post uribismo: el uribismo está agonizando y eso está pateando el tablero electoral en el centro, en la izquierda, en la derecha, entonces todavía no es muy claro cuál va a ser ese panorama para el 2022. Vamos para una especie de electrocardiograma: tres o cuatro semanas pacíficas y luego explota algo, y van a ser explosiones intermitentes, fíjese que el 28 de mayo fueron Cali y Pereira, hoy 30 de mayo es Facatativá, antes había sido Popayán, antes Bogotá en Usme. El gobierno es quien incentiva esto porque no quiere hacer una negociación sencilla. La última conclusión que haría es que Colombia está al frente de un gran cambio político, yo no estoy preocupado por el país, no veo ese gran nivel de incertidumbre, veo una gran violencia policial por la que tendrá que responder el Estado, pero también estamos ad portas de un gran proceso movilizatorio de cambio social.

La teoría que defienden varios sectores, Petro entre ellos, de que el uribismo apuesta a una estrategia de caos y violencia para impulsar un candidato que imponga el orden, ¿usted la ve probable?

Hoy el uribismo está jugando a que haya paro y a que esto se degrade porque ellos creen que la clase media y la clase alta, parte de la cual habían perdido, va a votar otra vez por ellos. El gran culpable de lo que está pasando es el uribismo. Si eso les va a funcionar o no, yo no lo sé.

Ariel Ávila. Fotografía / Cortesía.

León Valencia también defiende la tesis del post uribismo, pues esa figura autoritaria de contención a las FARC ya no tiene razón de ser. Hay varios sectores que reclaman la vocería de la derecha, Pinzón, Miguel Ceballos, apartándose de Uribe… ¿Quién cree usted que podría retomar esas banderas?

El uribismo perdió sus dos candidatos presidenciales: Carlos Holmes que se murió por covid y la señora Martha Lucía Ramírez que era su principal ficha, pero las encuestas no le dan, entonces decidió no lanzarse a presidencia sino irse a la cancillería. Todo indicaría que la derecha va a estar entre Federico Gutiérrez y seguramente una mujer como Paloma Valencia podría jugar en una vicepresidencia. No sé si Tomás Uribe al fin se lance a senado o presidencia. Y vamos a ver qué resuelve Germán Vargas Lleras, por ahí podría estar.

El papel de los medios de comunicación en esta coyuntura ha sido crucial. El Espectador reveló que empresarios y políticos risaraldenses del partido de gobierno intentan coartar la información restringiendo la pauta… Otros como José Félix Lafaurie lo ven a usted como una amenaza…

Yo les agradezco a ellos que me atribuyan tanto poder, pero para tristeza mía no lo tengo. Quisiera tenerlo. Las teorías de este señor representante a la cámara por el Centro Democrático que hay acá [Gabriel Vallejo], este señor loquito que se la pasa por ahí mandando un montón de trinos, yo le recomiendo que vaya a un tratamiento psicológico. Ellos no entienden que el país está aguantando hambre, no entienden que el país no tiene trabajo, no tiene educación, no entienden que Duque ha sido un fiasco y va a entregar todo vuelto añicos. Ellos todavía creen en teorías conspirativas, eso me parece absolutamente reprochable: que no entiendan la culpabilidad que tienen. El alcalde de esta ciudad, que en un famoso video llamó a crear frentes de seguridad, tiene una responsabilidad política, una persona como él, que no es capaz de reprochar las violaciones a los derechos humanos, no debería ser alcalde. Que sigan creyendo en sus teorías conspirativas, el otro año los van a cambiar.

Lo veo haciendo la misma escuela de Claudia López: empieza como analista, se convierte en una figura pública, gana notoriedad en momentos coyunturales –López lo hizo denunciando el paramilitarismo–, finalmente se lanza a la arena política cosechando votos de opinión. ¿Va a aspirar al Congreso?

A mí me llamó Gustavo Petro, me llamaron tres personas del Partido Verde, y hasta he tenido conversaciones con un sector del Partido Liberal que me han ofrecido que participe en el senado de la república. Todos me han dicho que lo piense y a todos les he dicho que en septiembre tomaré la decisión. Queda claro para mí en este momento, independientemente de si tomo o no la decisión, que hay mucha gente buena y hay que votar por los partidos alternativos y yo lo haría o por la Coalición de la Esperanza o por el Pacto Histórico, no lo haría por ningún otro, pero esa decisión la tomaré en septiembre. En todo caso yo estoy muy cómodo con lo que estoy haciendo, tengo mi programa de televisión, estoy viajando a Cali, a Pereira… Toda esa gente que me quiere atacar dice que estoy en campaña, yo les digo que cuando tome la decisión yo mismo lo publicaré.

Típica respuesta de candidato. ¿Entonces sí?

Es una pregunta esquivada con una respuesta esquiva.

Una última pregunta, ya no como candidato sino como politólogo, ¿cuál sería la fórmula para convertir en votos toda esta indignación que hay en el país?

Yo invito a la gente a hacer mucha pedagogía y a que se informe. Lo resumo en que tenemos una oportunidad grande, una puerta abierta, es nuestra decisión si la aprovechamos o no. Por eso le digo a toda la juventud que está en el paro: es ahora o nunca, esa puerta hay que pasarla.