Por: Diego Efe

 


Saber que una ardilla se muere delante de tu casa en este momento

puede ser más relevante para tu interés

que el hecho de que la gente se muera en África.

Mark Zuckerberg


 

Acabo de recibir el nuevo libro de Jaron Lanier titulado Diez razones para borrar tus redes sociales de inmediato (2018). Un ensayo a modo de guía para intentar bajar de la nube a los millenials y centenialls, hijos fieles de la tierra tecnológica, y que pretende enseñarle el camino de la libertad a esa generación que creció entre ordenadores, Internet, juegos on-line y vidas digitales consumadas.

Un ensayo denso de lenguaje sincero, que, entre otras cosas, fue escrito en el año 2017 y que gracias al estallido mediático y el revuelo que causó Facebook con lo de Cambrige Analytica, se aceleró el trabajo de la imprenta para ser publicado cuanto antes y se digitalizó con la idea de viralizar su lectura.

Aunque vamos despacio, porque antes hay dos preguntas básicas que responder ¿quién es Jaron Lanier? y ¿por qué debemos eliminar nuestras cuentas en Facebook, Instagram, Tinder y Twitter?

 

Jaron Lanier (Nueva York, 3 de mayo de 1960) es un escritor, informático y compositor de música clásica estadounidense.

 

Primero, el autor es un científico de Microsoft, un tecno profeta de Silicon Valley, que colecciona flautas raras, además de ser filósofo y escritor.  Un hombre grueso como un oso, con dreadlocks, que sería un geek en New York, un místico en Los Ángeles y un turista en Darjeeling, y cuya capacidad le techier tecnológico y de tecnooptimista, lo llevó a confiar en que Internet iba a democratizar el mundo, conectándolos a todos sobre la base de una mejor información.

Con esta idea en mente y al igual que Bill Gates y Steve Jobs, se convierte en un pionero en el asunto de la realidad virtual, intentando mejorar la forma en cómo nos relacionamos con lo digital, pero luego, similar a la desazón que experimentó Albert Einstein, comprende que su invento, que originalmente se concibió para comprender más y educar mejor, ahora se usa con la finalidad de manipular, controlar y dividir a las masas.

Desde esa desilusión, es que ahora, en su etapa de músico y ciber activista, emprende su campaña para revolucionar la conciencia social alertando sobre el tema de las redes sociales, el Internet 2 y cómo estas adrede configuran la sociedad, la moral, las costumbres. Un drama parecido al totalitarismo que visionó Dave Eggers, en su obra literaria El círculo (2014).

Uno ignora el porqué este cambio tan drástico de conciencia y de misión. Lo de ser un partidario acérrimo de la teleinmersión, a un férreo disidente de stablisment del Silicon,  emparejándose con Julián Assange, Bradley Manning y Edward Snowden en las denuncias contra el sistema de vigilancia mundial por parte de Estados Unidos, y así colocarse en la lista automática de los Public Enemies de América.

 

¿Qué es realidad virtual (VR)?Después de tres capítulo y dos aprendizajes, Jaron Lanier, nos enfrenta con 52 definiciones.

En fin. El caso es que este nuevo libro de Jaron Lanier se empareja con otros que contienen la misma línea ideológica del enjambre de la web 2.0: Contra el rebaño digital (2011) y ¿Quién controla el futuro? (2013). Dos bombas editoriales que cayeron en el patio trasero de Internet y que nos dirigen a la segunda pregunta del porqué debemos dejar las redes sociales de inmediato si queremos seguir siendo personas felices, con derechos y con vida propia.

Ya el sociólogo escatológico Alvin Toffler vaticinaba el devenir de una era tecnológica que encerraría la sociedad en un circuito, casi como un experimento pavloviano, aunque sin que este pudiera prever las catastróficas consecuencias que traerían las redes sociales en la vida de los individuos.  De igual manera que Aldous Huxley, George Orwell e Isaac Asimov, carecían de la inventiva para sondear por qué el Internet sería la nueva forma de manipulación de masas y por qué no, el fin de las democracias y las libertades individuales.

Aunque claro, este fenómeno no es el acabose, ni el Armagedón, como lo proponen los sociólogos de escritorio, sino meros diagnósticos de un modelo de sociedad que parece girar en redondo hacia una pérdida de memoria, identidad y de nuevas formas de concebir el mundo.  Por eso Jaron Lanier propone desligarnos de los algoritmos (Page Rank) que controlan la vida, y regresar a una forma de existir libre de toda atadura digital.

En otras palabras, ser gatos, es decir inteligentes, distintos, impredecibles, y sorprendentes y no perros (en el buen término) domesticados y mantenidos con pequeñas dosis de comida o sonidos de campanillas sin posibilidad de ser libres a totalidad, sino dependientes.

 

¿Sabes la historia de ‘El señor de las moscas’, todos esos chicos atrapados en una isla que se convierten en una manada de lobos y se empiezan a tratar de forma horrible? Eso es Twitter.

Por supuesto, el autor se refiere a la jaula de Internet, al acondicionamiento de vía única de la súper autopista de la información, las bases de datos, la nube y las prótesis mentales USB que no dejan desarrollar al ser humano, hoy convertido en Homo videns y Homo digitalis.

Mensaje que quizá parece irónico, especialmente por parte de un hijo de Silicon Valley y el creador de las famosas gafas de realidad virtual. Realidad virtual esa que cala tímidamente entre los jóvenes, pero que ya se espera llegue con fuerza los próximos años para darle la bienvenida  a un mundo de irrealidad y que, sin llegar a los extremos, configure un espacio sin hombres y sin cables.

¿Acaso este autor desea rompernos los ojos para que escuchemos? Quizá, ya que, como todo profeta del Silicon, sabe que sus palabras solo serán oídas por unos pocos, porque la masa, amorfa, sugestionable y con deseos de pequeños chutes digitales, se resiste a regresar al pasado, sin plantearse siquiera la pregunta: ¿por qué los antiguos fueron más inteligentes que nosotros ahora?

Así entonces, Jaron Lanier desea ser ese Zaratustra digital que pretende llevar un mensaje a los hijos de la tierra tecnológica. Su argumentación es sincera, aunque sus conclusiones sean ambivalentes, y esto, sin que llegue a perder el tono de Influencer en su país y en el reino de lo digital.

 

“Allí no hay diferencia entre la autonomía de la máquina y la abdicación humana“” — Jaron Lanier

“Puede parecer extraño que un habitante de Silicon Valley como yo te pida que nos resistas. No estoy pidiendo oposición, estoy pidiendo ayuda… ¿Cómo puedes sobrevivir sin redes sociales? No te conozco, así que no te lo puedo decir… pero en general, no rechaces Internet, ¡Úsala! Internet en si no es el problema”.

En esencia el mensaje de este libro, es “toma control de tu propia vida”. Apuntando a que no debemos ignorar que las redes sociales generan adicción, o en sus palabras, Internet como pequeños chutes tecnológicos para mantener la existencia en funcionamiento, ya que el Big data y el gran hermano, no son precisamente esos guardianes que reciben a los niños que caen por el abismo de las redes sociales, sino todo lo contrario, sus tutores vitalicios y educadores hasta la muerte.

Un libro que poco a poco se convierte en la biblia de los geeks y que seguro en un par de años necesitará una revisión, ya que hoy no podemos ver lo que nos depara el futuro en materia de gadgets, o elementos que manipulen y controlen la sociedad, modificando los comportamientos y las nuevas formas de pensamiento.