El interés de nosotros era la escuela. Queríamos documentar ese espacio, que originalmente estaba abandonado, de techo caído, sin luz, ni agua y sin pintar. El colectivo multicultural Ave del Río, con recursos propios, comenzó a restaurar la escuela.

 

Por / Diego Firmiano

Hacer cine en Pereira es un acto de fe. No solo por la falta de apoyo institucional, sino también porque emprender tal aventura requiere coraje, sueños y técnica. A modo de recuento, en un siglo, nuestra ciudad ha producido dos películas: Nido de Cóndores en 1926, Los asombrosos días de Guillermino (2003) y quizá una tercera, Lluvia, del pereirano Diego Espinosa.

Sin embargo, un crew, como se denomina el equipo de la productora BH Media Rec, compuesto por nueve aguerridos soñadores, decidieron hace cinco años, contra todo pronóstico, realizar una película documental con calidad y contenido.  Primero hicieron trabajo de inmersión en el barrio Otún (más conocido como San Judas), luego entablaron amistad con Wilson, un rapero del colectivo multicultural Av. del Río y finalmente comenzaron a grabar un sueño que resultó en un producto fílmico llamado Ave del Río.

En esta entrevista conversé con Santiago Ramírez Osorio, director del crew de BH Media Rec, quien amablemente habló sobre los inicios del proyecto, la financiación, los contratiempos, los premios, la exhibición y difusión de una película documental que ya tiene reconocimiento en Pereira y en el país.

Bienvenidos.

El documental “Ave del Río, Otún – San Judas” fue ejecutado por la productora independiente Bh Media Rec.

 

Diego Firmiano:. Ave del Río, ¿de qué se trata este proyecto audiovisual?

Santiago Ramírez:. Es un proyecto cinematográfico, una película documental, realizada en la comuna uno de Dosquebradas, en el barrio Otún, mal llamado San Judas. Es la historia del Wilson Mario Zuluaga, un cantante de música rap, líder del colectivo multicultural Ave del Río. Este joven ha vivido y crecido toda su vida en este sector y ha experimentado en carne propia las problemáticas sociales que allí se viven. Así que un día inconforme con esta situación, decide hacer una transformación social de su comunidad a través de la música.

 

D.F:. Podría contar un poco más de la trama.

S.R:. Sí, claro. Este joven inconforme con la falta de educación y la violencia de su sector, planea dar un concierto de música rap en una escuela estatal abandonada. Sin embargo, sospecha que será desalojado por la administración del municipio, por la ilegitimidad de su actividad. El olvido, la ignorancia y la inclemencia de la calle, acompañan el recorrido del Wilson, quien encuentra en el acto de educar, un arte. A grandes rasgos, esta es la sinopsis.

 

D.F:. ¿Cómo empiezan este documental?

S.R:. Nosotros como productora BH Rec hablamos con Wilson y el colectivo para hacer el documental de forma independiente y autónoma, y ellos aceptaron. Con recursos propios comenzamos el sueño de hacer arte y cine, y crear la primera película en Dosquebradas. Lo primero que hicimos fue vivir todo el año 2015 en el barrio Otún. Compartiendo. Siendo amigos. Nos integramos al colectivo. Y en esa línea íbamos generando la investigación. Escribiendo documentos. Grabando videos. Registrando. Conociendo personas. Realizando entrevistas. Escuchando sus historias. Viendo por dónde podíamos estructurar la historia.

Ya en el año 2016 Pereira es anfitriona del Salón Nacional de Artistas y gracias al Museo de Arte de Pereira y al curador Alejandro Garcés, nos articulamos culturalmente. El colectivo hacía presentaciones musicales en distintos lugares de la ciudad, y nosotros registrábamos audiovisualmente el Salón Nacional de Artistas, mientras recopilábamos material para la película documental. De esta forma, el MAP nos brindó un apoyo fundamental para la investigación.

En el año 2017, conversando con el colectivo, nos postulamos a la Convocatoria Estímulos en el área de producción de contenidos audiovisuales. Lo ganamos, y con el dinero del premio iniciamos el rodaje de la película documental. Sin embargo, en el 2018, de nuestros bolsillos surge de nuevo la financiación y por último en el año 2019 tenemos listo el trabajo y comenzamos con la edición y posproducción. Así que fue un proceso muy largo, que costó esfuerzo, tiempo, pero nuestro aliciente han sido los sueños y unos deseos enormes de crear.

 

Wilson Mario Zuluaga, un cantante de música rap, líder del colectivo multicultural  Ave del Río. Fotografía / BH Media Rec.

D.F:. Sobre la producción, ¿cuál fue la impresión de la comunidad al enterarse de una grabación en el sector, especialmente por la complejidad del barrio Otún?

S.R:. Gracias a nuestra presencia en el barrio durante el año 2015 y 2016 y en las actividades del colectivo, nuestras caras fueron familiares entre la comunidad. Al principio era difícil ingresar al barrio por cuenta propia, teníamos que llamar a Wilson o a los muchachos para que nos acompañaran.

Luego con el tiempo nos reconocieron como jóvenes amigables, porque antes de ir en tono de documentalistas, llegamos siendo personas que deseaban conocer los problemas de la gente y ser parte de la solución. Ayudar sobre todo a los niños, hacer actividades y enseñarles cosas buenas. Las iniciativas del colectivo son bien recibidas por la comunidad.

 

D.F:. Mientras grababan, ¿hubo restricciones por parte de la comunidad?

S.R:. Sí. Ciertas personas no querían salir en la película documental. Sin embargo, el interés de nosotros era la escuela. Queríamos documentar ese espacio, que originalmente estaba abandonado, de techo caído, sin luz, ni agua y sin pintar. El colectivo con recursos propios comenzó a restaurar la escuela. Todos juntos hacían actividades e invitaban a los niños del sector, y ellos acudían, y acuden, porque sienten que ese es su segundo hogar, porque si no están en la casa, están en la escuela, y si la escuela está cerrada, sin otra opción, andan en la calle.  Este lugar es el más bonito del barrio. Entonces, precisamente, ese era nuestro objetivo documental. No deseábamos retratar las cosas malas. No. Metaforizar, sí; pero no ser explícitos con los temas complejos del barrio. Eso se aclaró de antemano y así se hizo.

 

El colectivo Ave del Río es un grupo multicultural compuesto por cantantes, pintores, diseñadores y demás. Fotografía / BH Media Rec.

 

 

D.F:. ¿Wilson qué papel tiene en el barrio Otún?

S.R:. Wilson es un líder en esa zona. Es una persona respetada en el barrio. Lo que él inicie la gente lo apoya. Cuando empezamos el proyecto, Wilson fue por las casas, las esquinas y las tiendas, hablando con todos, e informando que íbamos a grabar.  Conversó con los padres y con la comunidad, explicándoles nuestro objetivo. Tuvimos los permisos y el consentimiento; sin embargo, pidieron que, al terminar la película documental, querían ser los primeros en verla. Por eso en el marco del Festival Internacional de Cine por los Derechos Humanos, una de las funciones programadas fue en el barrio, al aire libre, para que todos disfrutaran de la realización audiovisual.

 

D.F:. Esta es una pregunta doble. ¿Wilson es solista o tiene un grupo de rap? Y ¿Hay una canción compuesta por él en esta película documental?

S.R:. Wilson es un referente y un actor importante en el escenario del rap pereirano. Ha pertenecido a varias agrupaciones locales que tienen reconocimiento nacional, y ha dejado una huella en este género. Él tiene su carrera como solista y sus propias producciones. Aunque afirma que va a tardar varios años en hacer su obra maestra musical. También pertenece al colectivo. Un grupo multicultural compuesto por cantantes, pintores, diseñadores y demás. Entonces, los que cantan, han sacado el tema Otún para el documental. Porque nuestro objetivo era, y es, mostrar la capacidad musical de ellos, por tal motivo se realizó esta y dos canciones más dentro del proyecto. La idea es apoyar la carrera artística de Wilson y de los integrantes del colectivo.

 

Nos integramos al colectivo. Y en esa línea íbamos generando la investigación. Fotografía / BH Media Rec.

D.F:.  Ya hablando de ustedes como realizadores, ¿cómo les fue con la distribución?

S.R:. En el año 2019 con la obra terminada decidimos enviarla a festivales nacionales antes de presentarla al público. Sin embargo, como dije previamente, se hizo una proyección especial en el barrio, justo en la escuela, para mostrar el resultado al colectivo porque estaban ansiosos, a raíz de muchos años de trabajo, de grabar, de vivir con ellos, de estar, digamos, metiéndonos en su intimidad con cámaras, micrófonos, etcétera. Entonces fue necesario proyectar la producción primero al sector, a los protagonistas, y en específico, a los niños. Fue un acto sumamente bonito.

Ese mismo año presentamos la película documental en el Festival del Cine de los Derechos Humanos y salimos seleccionados; ahí se estrenó realmente el trabajo. Este importante evento se hace simultáneamente en cinco ciudades del país, así que tuvimos proyecciones de “Ave del Río”en Cali, Bogotá, Medellín, Cartagena y Pereira. La película documental fue muy bien recibida. Tuvo buenas críticas.

 

D.F:. Ustedes ya presentaron el documental en varios certámenes. ¿Cómo ha afectado eso positivamente a la comunidad y al colectivo multicultural Ave del Río?

S.R:. La comunidad se ha beneficiado porque la escuela dejó de ser un lugar abandonado y se transformó en un centro de educación no formal. Allí no solo los niños o jóvenes asisten a actividades, cursos y clases, sino también los adultos participan de otros eventos que agrupaciones o fundaciones traen.  A partir de la restauración de la escuela, y gracias a la gestión de los jóvenes, este espacio se ha usado para diversas programaciones culturales.

En cuanto al colectivo, con la difusión de la película documental en internet hemos visualizado el proyecto Una mirada distinta. Gracias a esto, muchos han sido invitados a universidades y espacios culturales de la ciudad para llevar su arte y expresiones, contar sus historias y trayectorias y hablar del barrio y su nueva cara. Por esta labor han tenido un reconocimiento regional. En esto la productora BH Media Rec puso su grano de arena, ya que nuestro objetivo es impulsar la carrera artística de estos jóvenes.

 

A parte de la película documental queremos impulsar la producción musical de los jóvenes del colectivo multicultural Ave del Río. Fotografía / BH Media Rec.

 

D.F:. El documental está en internet, ¿cómo ha sido la difusión y la recepción económica especialmente en las redes sociales?

S.R:. Esta realización se ha enviado a otros festivales, pero no hemos tenido respuesta. Por otro lado, vimos la posibilidad de distribuirla de manera independiente y buscamos alternativas como subirla a Internet en la modalidad de renta o compra. Decidimos tomar esta decisión porque en Colombia es difícil distribuir propuestas autogestionadas, especialmente a través de grandes empresas que constituyen un monopolio y no benefician el cine nacional. Por eso optamos por la plataforma Mowies. un lugar que impulsa creadores independientes para que estos moneticen las películas de forma autónoma.

 

D.F:. ¿Tienen algún otro proyecto en mente, o qué sigue con BH Rec luego de esta primera película documental que ya realizaron?

S.R:. Aparte de la película documental que ya se realizó, queremos impulsar la producción musical de los jóvenes del colectivo multicultural Ave del Río. Hay mucho material de video archivado, que está guardado y que no salió en el trabajo final. Con eso nos proyectamos hacer videoclips o incluso micro documentales y así contar la historia de los demás integrantes del grupo. Esta es la prioridad, agotar los recursos del archivo, y bueno, a esperar a ver qué pasa.

D.F:. Muchas gracias

Trailer oficial