La muerte de Márquez mandó la cena de Jesucristo a un segundo plano en la tarde de jueves santo. En Colombia los programas radiales cambiaron su agenda, Twitter se activó. Fotos de “Gabo” por doquier, algunas de sus frases más relevantes, refiriendo a temas que van desde la soledad al amor, pasando por la vejez, la fidelidad, la solidaridad, incluso, el valor de la mierda, entre otros, hicieron presencia en la red.
Por: El Carnero
Gabriel García Márquez es un ícono de la literatura colombiana, latinoamericana y mundial. Eso podría explicar el revuelo que causó la noticia de su muerte en las redes sociales, sobre todo en Twitter, sede de su primer funeral.
Cuando se conoció la noticia de su muerte el 17 de abril del 2014 muchos empezaron a agradecer a “Gabo” por dejar en alto el nombre de Colombia. Hubo quien habló de duelo binacional, debido a los lazos que unían a García Márquez con México. Hubo quien comentó que “Gabo” abrió sus puertas a la literatura. Algunos se refirieron de José Arcadio Buendía, otros de Aureliano. Mariposas Amarillas, la pensión del coronel, la crónica de una muerte anunciada, mariposas amarillas otra vez, y de nuevo alguno de los José Arcadios o Aurelianos se hacía presente. Aparecieron montajes fotográficos aludiendo a que Macondo estaba de luto y por supuesto insultos: los libros de Márquez tuvieron que haber asustado a más de uno en el colegio, o bien, simplemente no gustaban.
Una cosa sí está clara: Gabriel García Márquez no pasa o no pasó inadvertido. Se refirieron a él gente del deporte, políticos, editoriales de distintos países, periodistas y muchos que por un momento y en 140 caracteres fueron experimentados literatos.
La muerte de Márquez mandó la cena de Jesucristo a un segundo plano en la tarde de jueves santo. En Colombia los programas radiales cambiaron su agenda, Twitter se activó. Fotos de “Gabo” por doquier, algunas de sus frases más relevantes, refiriendo a temas que van desde la soledad al amor, pasando por la vejez, la fidelidad, la solidaridad, incluso, el valor de la mierda, entre otros, hicieron presencia en la red.
Muchos asistieron al funeral virtual de García Márquez. Se habló del “Gabo” que ganó el Nobel en 1982, del García Márquez amigo de Fidel Castro, del “Gabo” con el ojo morado, del “Gabo” periodista, de abuelas desalmadas, de otoños y patriarcas, del “Gabo” traidor de Colombia, del “Gabo” héroe de Colombia, del amor y el cólera, del “Gabo” literario, y Macondo, ese lugar imaginario, multirreal, que a muchos cautivó, que algunos no comprendieron o no quisieron comprender, o bien, que causó indiferencia.
“Gabo” no estaba en una caja de zapatos. Estuvo en textos de menos de 140 caracteres. Se habló de él lo que en mucho tiempo no se habló, porque murió, está claro.
El tiempo pasará y seguramente pronto “Gabo” dejará de ser Trending Topic en Twitter. Los funerales virtuales suelen acabar rápido.
¿Y qué será de “Gabo”?
Para algunos todas las cosas que se relacionen con “Gabo”, entiéndase Macondo, náufragos, Arcadios, Aurelianos, Úrsulas, entre otras, serán unas putas tristes sin memoria. O dicho de una manera más simple, Gabriel García Márquez fue un escritor colombiano nacido en 1927 y muerto en 2014. Nada más.
No obstante, en otros casos es posible que se aplique una de sus frases, aquella que dice “Recordar es fácil para quien tiene memoria… olvidar es difícil para quien tiene corazón”, cuando alguien haga un pacto con la soledad y abra uno de sus tantos libros, sumergiéndose en la lectura.
En tal caso, la vida o muerte, la realidad o ficción, o bien el realismo mágico de Gabriel García Márquez, dependerán de sus lectores.



