Ahora todo el pueblo buscaba a Bobby, las madres con temor de que sus hijos también desaparecieran, y los niños llenos de miedo al no saber qué estaba sucediendo en este pueblo.

Foto tomada de Everlost.

Por: Margarita Vélez García

Bill es un pequeño niño de 12 años. Vive en un solitario pueblo en las afueras de Texas, tiene una admirable familia; vive con su madre que es una dedicada ama de casa, que ocupa todo su tiempo en el cuidado de su hogar; con su padre que poco lo ve, porque siempre está trabajando y con su hermana, una bella joven de 16 años de edad.

Bill tiene dos amigos. Bobby, un niño de 11 años, el menor del grupo y también el consentido de su madre; Steve, que es el más divertido, extrovertido y hablador de este grupo de nerds.

En la escuela los bravucones de secundaria, un grupo de jóvenes problema les hacen bullying a Bill y sus dos amigos, por ser tímidos e inteligentes. Todos los días en el recreo les quitan su merienda, se burlan de ellos y a veces llegan a golpearlos, pero las directivas de la escuela no se enteran de esto.

Una tarde después de la jornada de clases, Bill, Bobby y Steve tomaron sus bicicletas y se fueron a la casita de madera que habían construido juntos en el bosque para compartir sus historias espeluznantes de terror, se divertían fantaseando. Pero esa tarde pasoó algo muy extraño: Bobby desapareció entre los árboles del bosque, Bill y Steve no se enteraron hasta que llegaron a la casita de madera, pues ellos iban adelante.

Se les hizo extraño y se devolvieron a buscar a Bobby, llamándolo con fuertes gritos, no encontraban ninguna señal de Bobby. Llegó la noche, y el bosque es aún más tenebroso, estos pequeños no hallaban a su amigo; decidieron ir a sus casas pensando que Bobby les estaba jugando una broma y que al siguiente día lo verían en la escuela; pero no fue así, Bobby no fue a la escuela.

Bill y Steve fueron a la casa de Bobby y lo único que encontraron fue a la madre de Bobby muy angustiada hablando con el policía del pueblo.

Ahora todo el pueblo buscaba a Bobby, las madres con temor de que sus hijos también desaparecieran, y los niños llenos de miedo al no saber qué estaba sucediendo en este pueblo. Pasaron días, semanas y meses y Bobby nunca apareció, pero sus amigos Bill y Steve nunca dejaron de buscarlo, todos los días después de la escuela se iban para el bosque a buscar a Bobby.

En una tarde de esas Bill escuchó la voz de Bobby, pero salía de un árbol lleno de un líquido baboso de color azul. Bill tocó el extraño líquido y pasó a otra dimensión, era el mismo bosque pero más oscuro y con sonidos muy extraños, Bill continuó buscando a su amigo pero ahora en este extraño lugar y no lo encontró. Ya estaba cansado y decidió irse para su casa, pero en el lugar que estaba ahora no encontraba salida. ¡Bill estaba atrapado!

Al siguiente día ya todo el pueblo se olvidó de Bobby, y ahora estaban buscando a Bill que también estaba desaparecido. Steven estaba preocupado, pues sus dos mejores amigos estaban desaparecidos y posiblemente él sería el siguiente, pero no fue así. Después de un par de semanas, apareció en la casa de Steve una niña, tenía el cabello corto y decía cosas extrañas, parecía tener problemas.

Steve la ayudó, porque ella decía que el hombre malo vendría por ella y le haría daño. La extraña niña pasó unos días escondida en el garaje de la casa de Steve, hasta que un día llegaron diez camionetas grandes y extravagantes, se bajaron un hombre y una mujer con batas blancas como si fuesen médicos y con un ejército de hombres buscando a la extraña niña, y se la llevaron.

Steve corrió a coger su bicicleta y siguió a las camionetas a un lugar lleno de grandes bodegas y con un elaborado anillo de seguridad, pero Steve logró entrar sin que se enteraran. Se dio cuenta que esas bodegas eran laboratorios y que hacían experimentos con niños; a su nueva amiga le conectaron unos cables en la cabeza mientras ella pedía auxilio y le aplicaron una inyección que la dejó inconsciente, todo eso lo observó por una pequeña ventanita que separaba dos cuartos, llenos de jeringas, probetas y frascos llenos de líquidos de diferentes colores, también habían aparatos muy raros que Steve jamás había visto, ni en la clase de química de la escuela.

Steve siguió explorando los laboratorios sin que se enteraran de que él estaba allí, hasta que llegó a una habitación totalmente blanca y muy iluminada, allí estaban sus amigos Bobby y Bill, acostados en unas camillas, conectados a aparatos e inconscientes, parecían estar congelados.

Steve muy aterrorizado salió corriendo de ese lugar, pues si lo encontraban él sería el siguiente niño experimento y un niño más de los desaparecidos del pueblo.

Steve corrió y corrió sin parar hasta su casa. Esa noche no pudo dormir pensando en cómo ayudaría a sus amigos y a su nueva amiga.

El día siguiente Steve se llenó de valentía y fue a ayudar a sus amigos, de nuevo entró a los laboratorios burlando el anillo de seguridad y sin que nadie se enterara, corrió a buscar la habitación blanca, cuando llegó allí se llevó la sorpresa de que sus amigos ya no estaban; en la habitación estaban aquel hombre y aquella mujer de batas blancas, afortunadamente no vieron a Steve.

Steve siguió buscando a sus amigos, hasta que los encontró encerrados en una especie de celda, le sacó las llaves del bolsillo cuidadosamente al hombre que cuidaba la celda, abrió la puerta y sus amigos muy emocionados lo abrazaron.

Ahora los cuatro tenían que buscar la manera de salir de ese lugar sin que los vieran. Lo lograron después de recorrer muchas habitaciones llenas de niños.

Se reunieron en la casita de madera en el bosque a contar su extraña, pero ahora real historia.

 

Mvelez19@estudiantes.areandina.edu.co