A la espera de otro viaje

Es poco lo que se hace por aquí, aunque Adán se queje de que era más fácil en el Paraíso, que allá todo se encontraba sin esfuerzo; a mí me parece todo igual…

A la Espera01

Por: Gustavo A. Osorio López*

Antes sabía todo, ahora sé que algún día supe mucho y no tenía que aprender nada. Del Paraíso no me acuerdo bien, me es igual aquí o allá de todas formas. Adán si se acuerda y lo menciona a menudo; Eva parece acordarse aunque no se lo he preguntado. Quiero esforzarme en recordar qué pasaba en ese tiempo de selva y de abundancia; se me viene a la cabeza que me gustaba mucho hablar con Eva como lo hago ahora, ella suele pasarse buen rato quejándose de lo que Adán le hace, si la dejará se pasaría soles enteros hablando de eso, pero de vez en cuando le pregunto por sus hijos o por alguna comida nueva que está inventando y cambiamos el curso de la conversación.

Es poco lo que se hace por aquí, aunque Adán se queje de que era más fácil en el Paraíso, que allá todo se encontraba sin esfuerzo; a mí me parece todo igual —es bueno cultivar lo que se va a comer después— le digo, pero no me cree y se sigue quejando. Para mí que las peleas de sus hijos son culpa suya, él cree que son culpa mía, me ha dicho que uno de ellos parece hijo mío —no se queja de nada— dice, le diría que sí, pero con Eva solo hablo.

Los días donde no cae agua del cielo para ellos no son agradables, a mi me son iguales, hacemos pocas cosas y comemos menos, nos ponemos flacos pero después de un tiempo vuelve a caer y nos recomponemos; esos soles de sequia y hambre son para Adán una desgracia, se queja más y le reprocha a Eva lo de la Mandarina, yo no sé a qué se refiere pero ella le dice que el también quería y se acaba la discusión, más o menos. Observando cocinar a Eva he aprendido a hacerlo yo; ahora puedo irme y cocinar donde quiera.

Todavía no he decido bien hacía donde ir, he ido mirando poco a poco, me voy varios días pero siempre vuelvo. Cada vez que vengo de mis viajes Adán parece mirarme más, a veces no responde cuando le hablo, Eva por su parte me pregunta sobre lo que he visto, me gusta hablar con Eva cuando vuelvo, esa es otra razón por la que no me he ido. Hasta ahora he hecho pocos viajes y la mayoría no muy largos, hoy he decidido ir más lejos, quizá Abel me acompañe, voy a preguntarle cuando vuelva de su viaje con Caín.