Sería esta artista, defendida por el Ernest Hemingway joven, Ezra Pound y además colaboradora de Man Ray y Marcel Duchamp, la verdadera responsable de la obra de arte más representativa del siglo XX. 

 

Por: Diego Firmiano

Los estudiosos o historiadores del arte conocen la revolución que causó la obra “Fountain” de Marcel Duchamp (1887 – 1968) en 1917. Ese orinal límpido, parecido a los inodoros de cantina de cortina roja y piso de cisco, firmado como “R. Mutt 1917” que constituyó el punto de discordia entre el establishment del arte neoyorquino y el arte como se conoce después de Duchamp.

Sin embargo, es poco conocido que detrás de esa polémica obra estuvo la baronesa performance y proto-dadaísta Elsa Von Freytag-Loringhoven. La prusiana, luego estadounidense, que se presentó ante el pintor modernista George Biddle (1885 –1973) para ser retratada, que, para sorpresa del pintor, resultó este siendo el público de la artista (y no al revés), ya que, al desnudarse, la dama tenía como sujetador del brasiers una cuerda verde, como copas dos latas de tomate y un collar de una pequeña jaula con un canario lastimero dentro.

Sería esta artista, defendida por el Ernest Hemingway joven, Ezra Pound y además colaboradora de Man Ray y Marcel Duchamp, la verdadera responsable de la obra de arte mas representativa del siglo XX.

Sabemos por sus biógrafos que fue amiga del artista gráfico y travesti Melchior Lechter (1865 -1937) (que posiblemente tuvieron una relación íntima de por medio), quien la introdujo al mundo de la pintura o el dibujo. Luego se casaría con el barón Leopold von Freytag-Loringhoven, de quien recibiría solo su apellido, ya que el hombre trabajaba de camarero y después de estallar la primera guerra mundial, regresaría a Europa para combatir. Tiempo después se suicidaría.

 

Melchior Lechter (nacido el 2 de octubre de 1865 en Münster , † 8 de octubre de 1937 en Raron , cantón de Valais , Suiza ) fue un pintor , artista gráfico y artista de libros, alemán. Usaba como monograma las palabras ( ML ),  aunque especialmente en sus obras de arte de libros, usó la letra “M” en el medio de la letra “L”

 

Así entonces Elsa Von Freytag-Loringhoven conoce a Marcel Duchamp y se obsesiona con él, al punto que frotaba sus partes íntimas con los artículos sobre el cuadro “Desnudo bajando una escalera” (Nu descendant un escalier n° 2. 1912) intentando crear una relación entre la famosa imagen de un cuerpo desnudo y su propia desnudez.  Luego (en esta misma escena casi que fetichista) recitaba un poema hasta obtener un orgasmo gimiendo: “Marcel, Marcel, I love you like Hell, Marcel”.

Como era obvio, el artista de la pipa y del arte conceptual, rechazaba todo contacto físico con ella, quizá sabiendo que, de joven en Europa, Elsa había contraído una sífilis severa, además de este ser reacio a lo táctil. Aunque para hacerle justicia a la amistad con la prusiana dijo: “no es una futurista, es el futuro”.

Quizá es en esta etapa de amistad con Elsa que Duchamp desarrolla su concepto de Readymade[1] donde tomaba objetos de la vida cotidiana para convertirlos en obras de arte con la intención también de que el espectador cambiara su visión, crítica y compromiso frente a la estética artística.  Dos conceptos de Duchamp llevarían a este proceso, el Retinal e Intellectual, es decir, concebir un arte agradable a la vista, pero también que estuviera al servicio de la mente, logrando así transformar la noción de belleza en el arte tradicional.

Su primer Readymade fue, según los críticos, fue el unir una rueda de bicicleta a un taburete.  Aunque algunos se debaten entre aquella o “In advance of the broken arm”, que era una pala de nieve cuya función, se cree, era (como es obvio) para quitar la nieve, suponiendo que sin este instrumento (o brazo) una persona podría resbalarse y caer e incluso romperse un brazo[2].

 

El ready-made es un concepto difícil de definir incluso para el propio Duchamp, que declaró no haber encontrado una definición satisfactoria. Es una reacción contra el arte retiniano, esto es, el arte visual, por contraposición a un arte que se aprende desde la mente.

 

Así entonces es cuando Duchamp, en la exposición de los “Cuatro Mosqueteros”, (él era uno, los otros tres eran Crotti, Metzinger y Gleizes[3]) envía Fuente a la Sociedad de Artistas Independientes (Société des indépendants) de New York, que  no admite[4] la obra, sin saber que detrás de la firma “R. Mutt, 1917” estaba, no Duchamp, miembro también de la junta directiva de la asociación, sino la misma Elsa von Freytag-Loringhoven. Y aquí precisamente hay que argumentar este incidente artístico, que no es fácil de admitir, por cierta crítica especializada.

El 11 de abril de 1917, Duchamp le escribe a su hermana Suzanne diciéndole que “una amiga, empleando el seudónimo de Richard Muttt, me envió un urinario de porcelana a modo de escultura; como no tenía nada de indecente, no había ningún motivo para rechazarlo”[5].

Mientras tanto, unos investigadores, intrigados por la obra, habían deducido que el artista R. Mutt como iba firmada el urinal, vivía en Filadelfia, en Pensilvania. A lo que casualmente (o quizá por coincidencia) Elsa von Freytag-Loringhoven residía en el mismo lugar.  Por la época de inicio de la primera guerra mundial, el descontento con el germanismo era generalizado y la observación de Elsa, era que el mundo del arte era totalmente pasivo frente al conflicto internacional.

Así que el pseudónimo de R. Mutt, para un alemán (y Elsa era prusiana), sugería la palabra “Armut”, que traducido es pobreza, y relacionado al arte o la exposición en la gran manzana, venía significando “pobreza intelectual”.

 

El 9 de abril de 1917, el urinario firmado con el seudónimo R. Mutt llegó a la exposición de la Sociedad de Artistas Independientes, en Estados Unidos. Duchamp, también integrante del jurado, la presentó como una burla a lo que él consideraba la inutilidad del arte.

 

Una de las de peso para sostener que Elsa es la autora del urinario fue la relación religiosa que tenía con ellos. De niña veía como su padre agredía a su madre, mofándose de su fe y comparando las practicas pietistas de la oración diaria o el ayuno, con las disposiciones corporales diarias.

Otra razón fue un cuadro lúgubre que pintó Elsa llamado “Me has olvidado como a este paraguas, infiel Bernice” (1923). Y no hay que ser crítico de arte, ni mirar el cuadro con tinte freudiano para deducir los elementos que contiene esta pequeña obra pintada al óleo:

Un hombre saliendo del recuadro, símbolo de la gente que se va o ha salido de su vida. Luego al lado derecho está el famoso urinal (Fountain) que derrama agua encima de libros ajados y una pipa apoyada al borde del mingitorio.  La misma pipa con la que aparecía en su sala junto a su primer Readymade o mientras jugaba ajedrez, o en forma general, la que usaban los intelectuales europeos y norteamericanos de la época.

Hay una gran debate justificado sobre si Marcel Duchamp es el autor de la obra o no. Contrario a lo que afirman los críticos, se comprobó que ajedrecista francés no compró el urinal en el almacén especializado J. L. Mott[6] en la quinta avenida de New York, ya que una investigación reveló que por esa época ni se fabricaba, y mucho menos se comercializaba un tipo de pieza de porcelana así.

 

Elsa von Freytag-Loringhoven (12 de julio de 1874 – 15 diciembre de 1927) fue una artista dadaísta de vanguardia nacida en Alemania. Durante años vivió y trabajó en Greenwich Village, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, famosa por ser cuna de la cultura artística y bohemia.

 

Fountain, es una obra provocadora, tosca, sin estilo, rayana en lo cómico, lo que los críticos catalogan como una estética  muy diferente a la usualmente empleada por Duchamp. Y eso se suma que él mismo, tres décadas después, se atribuyó formalmente la autoría del urinal, quizá ya aupado por la fama.  ¿Sufrió Marcel Duchamp del síndrome de Ebbinghaus, donde una persona, al perder todo recuerdo, o al este hacerse núbil, se atribuye o cree que es el dueño o el autor de tal cosa, hecho, o afirmación?

Solo cabe afirmar, que siendo Marcel Duchamp o no el autor de Fountain, fue una mujer, Elsa von Freytag-Loringhoven, la que estuvo detrás del urinal que le dio fama y gloria a Duchamp, y partió la historia del arte en dos, ya que después de este hecho nacerían otras escuelas de arte como la Dadá y se desarrollaría con fuerza el futurismo.

 

@DiegoAlmasy


 

[1] Y porque no pensar, al contrario, Duchamp aprende de Elsa esta forma de hacer arte como una forma de protesta, ya que previamente ella se dedicaba a buscar objetos en la calle para nombrarlos. Entre ellos estaba “Adorno duradero” que era un anillo de metal oxidado; “Catedral”, un pedazo de madera; y “Dios”, un tubo de cañería de metal unido a una caja de madera, entre otros.

[2] Moma Learning. Marcel Duchamp and the ReadymadeExplore the provocative readymades of Marcel Duchamp. In Advance of the Broken Arm. [En línea] Recuperado de: https://www.moma.org/learn/moma_learning/marcel-duchamp-in-advance-of-the-broken-arm-august-1964-fourth-version-after-lost-original-of-november-1915

[3] Cabane, P. 1967. Conversaciones con Marcel Duchamp. Anagrama. Madrid. Pág 47.

[4] Es importante aclarar la versión directa de Duchamp sobre ese incidente: “La obra fue, simplemente, suprimida. Yo formaba parte del jurado pero no se me consultó, debido a que los oficiales no sabían que era yo quien la había enviado; precisamente yo la había inscrito con el nombre de Mutt para evitar las relaciones con las cosas personales”

[5] Higgs, J. 2015. Historia alternativa del siglo XX. Editorial Taurus. Madrid. 327 páginas.

[6] Cabane, P. 1967. Conversaciones con Marcel Duchamp. Anagrama. Madrid. Pág 107.