¿Estamos solos?

La parálisis del sueño es un episodio de pánico que intermedia entre la vigilia y el sueño. En ese estado nuestros músculos están paralizados y pasa porque podemos ver nuestra habitación acompañada de alucinaciones propias de los sueños. Igual que en los sueños, nuestras alucinaciones en las parálisis pueden estar inspiradas por obsesiones que tenemos.

Aliados

Por: Yotas

Un asunto que comenzó a popularizarse en el siglo veinte fue la creencia en vida extraterrestre que podía invadirnos o, en casos más favorables, visitarnos. Es curioso que en leyendas antiguas no se escriba mucho (o muy poco) sobre historias de extraterrestres, pudiera ser que pensar que el universo era mucho más extenso y vasto que solo la Tierra o incluso solo más grande que el sector en que donde vivía una tribu creadora de una leyenda era difícil. La visita de extraterrestres es un mito actual de lo que poco se puede recolectar en la antigüedad. Es precisamente a partir del siglo veinte cuando comenzaron a haber reportes de abducciones extraterrestres. En especial en Estados Unidos en donde además estaban popularizándose las historias de ciencia ficción. Contrario a lo que dicen muchos de los “abducidos”. no hay muchos datos verificables de alguna visita extraterrestre, solo tenemos algunos datos no muy fiables y el testimonio de estas personas. Acerca de por qué entonces estas personas creen sinceramente haber sido abducidos por extraterrestres ha tenido un buen número de hipótesis.

Hay una hipótesis que tiene algo en común con mucho de nosotros. Dicha hipótesis supone que varias de las abducciones fueron parálisis del sueño. Lo común es que mucho de nosotros hemos sentido alguna en algún momento de nuestras vidas. Las veces que he tenido parálisis del sueño las recuerdo como entretenidas, difusas y escalofriantes. Es que entre los muchos “abducidos” hay varios aspectos que coinciden, una gran afición a las historias de ciencia, así como visitas de extraterrestre en las noches o durante períodos de gran cansancio. La parálisis del sueño es un episodio de pánico que intermedia entre la vigilia y el sueño. En ese estado nuestros músculos están paralizados y pasa porque podemos ver nuestra habitación acompañada de alucinaciones propias de los sueños. Igual que en los sueños, nuestras alucinaciones en las parálisis pueden estar inspiradas por obsesiones que tenemos. En casos en los que no hay siquiera alucinación suele quedar en quien experimenta la parálisis del sueño una sensación desagradable de lo ocurrido.

Ese estado es bastante confuso y los recuerdos de lo sucedido lo serán también y estarán libres a la imaginación de quien lo experimentó y su posible credulidad. En especial si no conoce nada de estas parálisis. La hipótesis es que una porción de los “abducidos” son las alucinaciones en una parálisis del sueño y sus posibles interpretaciones en el posterior estado de conciencia. En Colombia tenemos una interpretación particular de estas parálisis: ha sido una bruja que se sentó en nuestro pecho. En la edad media se solía contar que en las noches algunos habitantes recibían visitas de los íncubos y súcubos en la mitad de la noche, que no los dejaban mover y que deseaban tener relaciones sexuales con la mujer o con el hombre que visitaban respectivamente. Todos estos imaginarios que nacían entre las personas pueden tener esta explicación común acompañada de crearnos voluntariamente explicaciones que nosotros mismos vemos inconclusas.

Un motivo para tratar de explicar por qué la gente cree haber sido abducidas o algo similar es un férreo convencimiento que estos sucesos no han ocurrido nunca o que por lo menos parecen demasiado improbables. Una persona con este convencimiento era  Carl Sagan, un astrofísico americano conocido principalmente por sus trabajos en divulgación científica y su escepticismo  ante la pseudociencia, la magia y lo paranormal. Sin embargo, también opinaba que creernos solos en el universo era algo exagerado. En el campo científico se le conoce por sus estudios sobre vida extraterrestre en otros planetas. Sus estudios y esfuerzo, también de otras personas, dieron lugar a la astrobiología. Esta rama de la astronomía puede entenderse como la búsqueda de condiciones favorables para la vida en otros planetas. Uno de los primeros lugares en que se sospechó podría haber vida fue Marte. Nosotros no conocemos todas las formas de vida, por esto nos concentramos en condiciones necesarias para que un planeta tenga vida de aquella que tenemos algún conocimiento. En Marte hay agua y que haya agua es condición necesaria para que un ser vivo, como lo conocemos, pueda existir; esta es pues una razón para sospechar que puede haber vida. Una condición más sobre el agua es que debe haber por lo menos parte que se encuentre en estado líquido. Ahora en Marte toda el agua encontrada está congelada, pero parece que tiempo atrás hubo agua líquida y tal vez pudo haber algún tipo de vida sencillo tiempo atrás.

Se han desarrollado últimamente variadas técnicas para detectar dichas condiciones en planetas llamados extrasolares. Se le llama extrasolar a un planeta que orbite alrededor de una estrella distinta al Sol. En parte se ha dejado de buscar vida en nuestro “barrio de planetas” para buscarlos en lugares más lejanos. Aunque con el tiempo se ha descartado Marte como un planeta en el que puede haber vida aún hay muchas dudas sobre una luna de Júpiter llamado Europa, sobre esta mencionaré algo en breve. Primero que desarrollar técnicas de búsqueda de condiciones de vida en planetas lejanos debemos saber buscar otros planetas orbitando en alguna de las estrellas existentes. Esta actividad por sí misma ya es interesante. Las ondas en general tienen efectos Doppler, que es, diciéndolo de manera sencilla, un “arrumar” o “distanciar” de las crestas de la onda al movernos respecto a la fuente. La luz puede entenderse como una onda electromagnética y si una estrella se acerca a nosotros las crestas de la onda de luz se “arruman” respecto a nosotros haciendo disminuir la longitud de onda tendiéndola hacia el azul, en cambio, si se aleja la estrella veremos que la longitud de onda desplazarse hacia el rojo porque la las crestas se están distanciando. Estos cambios nosotros no los alcanzamos a percibir, para esto existe un instrumento llamado espectroscopio. El espectroscopio es usado, por ejemplo, para mostrar pruebas de que el universo está en expansión. Ahora explicaremos otro de sus usos.

Un planeta que orbita alrededor de una estrella sufre la fuerza gravitacional ejercida por la estrella, esta es una fuerza de atracción bastante notoria. En cambio la fuerza gravitacional ejercida por el planeta para atraer a la estrella es mucho menor, pero existe y produce un efecto de vaivén en la estrella. Entonces, al usar el espectroscopio mostrará cambios regulares en rojo-azul-rojo- azul y podremos detectar así un objeto que está rodeando a la estrella que está alterando su movimiento: el planeta. Otro método es analizar cambios de brillo. Si un planeta está orbitando una estrella y pasa entre nosotros y la estrella entonces una parte de ésta se opaca. Aunque este cambio de luz es muy pequeño hay instrumentos lo suficiente sensibles para medirlo. Con este y otros métodos se han encontrado más de 500 planetas extrasolares en nuestra galaxia.

Los dos ejemplos anteriores ilustran cómo hallar un planeta extrasolar. ¿Cómo sabemos si puede haber vida en alguno de ellos? Lo primero que se busca es que el planeta sea rocoso, como el nuestro. Los planetas gaseosos no son cómodos para albergar vida. Se busca que no esté demasiado cerca de la estrella y ni demasiado lejos, porque demasiado lejos el agua se congela y demasiado cerca se evapora. La zona en la que la temperatura es adecuada se llama zona de Goldilocks. Luego, se comienza  la búsqueda de agua en aquel planeta. Hay muchos planetas por encontrar y parece posible que encontremos alguna clase de vida fuera de nuestra Tierra, quizás con muchas diferencias. Como dije antes, Europa, la luna de Júpiter, es una candidata posible para la vida. Aunque está demasiado lejos para tener una buena temperatura dada por el Sol, toda su superficie está cubierta por hielo, y pudiera ser que muy debajo de esa capa de hielo hubiese agua líquida a una temperatura favorable para la vida.

Vivimos en un universo que si bien no siempre ofrece fantasías como los extraterrestres, los milagros o los zombies, bien puede mostrarnos muchas otras fantasías que sí pueden serlo o ilusionarnos cada vez con emocionantes búsquedas en otros planetas. Parece que si bien los seres vivos no están solamente en la Tierra, hay mucho qué hacer para saber dónde están los otros.